En Londres, donde vive uno de sus hijos y se encuentra desde que abandonó el país hace algunassemanas, Isidoro Graiver volvió a hablar anoche de Papel Prensa. Fue en un reportaje queconcedió a Joaquín Morales Solá (Desde el llano). “La decisión de vender Papel Prensa fue exclusiva de la familiaGraiver”, afirmó el hermano de David Graiver.
Cada vez que Morales Solá llevó el tema a los Papaleo, Graiver dijo que no quería polemizar, especialmente a Osvaldo que lo criticó con dureza . "No voy a contestarle a Osvaldo las cosas que dice porque no se justifica, pero por otrolado, y es lo que lo hace más grave, él está enterado de mi situación económica y sabe que puedoalgunas cosas, puedo pagar hasta dos cafés..." ironizó . "El (por Papaleo) es alguien que por alguna razón que desconozco se siente frustrado enalgo y que sale a hablar y decir cosas que sabe que no son ciertas, pero lo hace con tododesparpajo".
"Se habla de dinero, sabe lo que yo podría haber recibido si hubiera prosperado, o inclusoprosperara aún hoy todo este tema vinculado a Papel Prensa, porque el objetivo es que si se declarade lesa humanidad se retrotrae la situción a sus tenedores anteriores, eso estaba aparentementecentrado el 100 por ciento en cabeza de mi hermano David, y yo soy heredero del 50 por ciento porheredero universal de mis padres, por lo tanto lo que tenía a ganar, de callarme la boca, es el 50por ciento de papel prensa más las indemnizaciones que pudiesen corresponder, y Lidia Papaleo nodebería recibir nada, cero, ni los herederos de Lidia Papaleo ni mucho menos Osvaldo, por eso tengocomo una presunción, sospecha, no sé que palabra utilizar de que alguien está recibiendoinformación equivocada", dijo Graiver.
Isidoro incluso concedió que "no podría afirmar que, en algún momento, puedan haber existido amenazas o intimidaciones aLidia", aunque enseguida repitió la frase que había dicho en Buenos Aires: "lo que si puedo afirmar es en nunca estos 34 años, Lidia nunca me hizo comentarios o hablóde haber recibido amenazas". "Sus palabras me sorprendieron como a cualquier lector",agregó.
Graiver volvió a sostener que "ni yo, ni mi mujer, ni mis padres sufrimos amenazas" para vender Papel Prensa yla operación debió hacerlo "por un problema de liquidez". "Tuvimos problemas con nuestros activos en elexterior, se produjo un efecto cascada, que iba arrastrando a los otros, pero nada estabarelacionado con nuestras actividades en el país. Lo cierto es que debimos desprendernos de algunosactivos para poder continuar y en esa tarea no sólo vendimos Papel Prensa, sino también otras empresasimportantes (citó al Banco de Hurlingham y al Banco Comercial de La Plata) y varias propiedades". "Curiosamente la venta de ninguna de estas empresas obancos ha sido considerada como delito de lesa humanidad", indicó.
Sobre el tema Montoneros, Graiver recordó que Lidia Papaleo "me dijo en su momento que había recibido algunos llamados telefónicos en Méxicoreclamándole una deuda, que eran reclamos de Montoneros, pero no tuvimos nunca la certeza absolutade si efectivamente se trataba de esa organización”.
Finalmente, Graiver contó que se reunió "para tomar un café" con el secretario de Comercio Guillermo Moreno. "Me llamó y me invitó, yo accedí, hablamos de Papel Prensa, fue muy amable y me escuchó, creo que mi versión no le agradó, pero no hubo ningúnproblema", indicó el hermano de David Graiver sobre el contacto con el funcionario K. "Ahí le dije que sólo iba a responder de estos temas a requerimiento judicial. Fue la únicavez que lo ví porque no volvió a llamarme", acotó.
"Con respecto al Jefe de Gabinete, que hablo de mi viaje y dijo que me fugué, quisiera felicitarlo por la eficiencia de la información, porque fue mucho más rápido queen el caso de Antonini Wilson en el que tardó, me parece, un poco más en dar aconocer...", fue su irónica alusión a Aníbal Fernández
El tema Papel Prensa, que el Gobierno kirchnerista intenta usar como ariete en su batallacon el Grupo Clarín, ha marcado profundas diferencias en el seno de la familiaGraiver-Papaleo. Por un lado, Lidia Papaleo y su hermano Osvaldo son las cartas K en la cuestión, mientras María Sol Graiver (hija de Lidia y David) ha puesto tajante distancia de los dichos desu madre e Isidoro insiste también en que no hubo amenazas que forzaran a la venta de lapapelera a los diarios Clarín y La Nación.




