Tras el golpe, se guardó. Y ahora, de a poco, quiere ir asomando la cabeza. Daniel Scioli está convencido que saldrá vivo del escándalo con Gisela Berger, su ahora expareja que el 10 de mayo lo acusó de haberle pedido que aborte el bebé que espera. No la tiene para nada fácil y cada hora es crucial en su futuro político. El PJ, las bases, su entorno y el kirchnerismo miran con detenimiento como avanza el asunto que hizo modificar 180 grados la campaña para octubre. Todos se preguntan ¿se baja?:
- Encuestas. Más de uno respiró aliviado cuando observaron los primeros resultados de las encuestas. La consultora Dicen salió a preguntar el fin de semana por la intención de voto a la fórmula Cristina Kirchner-Scioli y la baja fue de poco más de 2 puntos. Y aseguran que mañana habrá cifras de la consultora Analogías que va en el mismo camino. Una caída ínfima si se analiza la repercusión mediática del caso.
- Las bases. Mientras en la cúpula del partido se busca una solución a un problema inesperado, las bases del PJ esperan que les comuniquen como sigue la campaña. Perfil habló con dirigentes de San Martín, Lomas de Zamora, Tigre y Moreno y la respuesta fue idéntica: Hay que seguir de la misma manera y aguardar el mensaje "de arriba". No hay mucho tiempo para dar a conocer la decisión en torno a las candidaturas ya que, a diferencia del PRO, donde los nombres los decide el presidente Mauricio Macri, aquí todo se encamina a unas PASO.
- SUTERH. Hoy desde las 18 habrá una nueva reunión en la sede del gremio que conduce Víctor Santa María. Como todos los martes, la idea es seguir sumando dirigentes y agrupando al espacio de cara a las PASO. El entorno de Scioli estará presente y saben que uno de los temas ineludibles será este escándalo de su vida privada. En un primer momento se especulaba con su presencia, pero se fue diluyendo.
- Esperanza. Los que lo ven todos los días aseguran que Scioli está decidido a pelear hasta el último día para ser cabeza de lista, a pesar del escándalo. Cree que lo peor ya pasó, que el affaire seguirá bajando el nivel de intensidad y apuesta a una reconciliación que cierre de una vez este capítulo. Le sobra esperanza, le falta tiempo.





