Ambos ostentan un alto perfil, tienen gran personalidad y la vida por demás resuelta, y sinembargo tanto a Cecilia Bolocco como a Cristiano Rattazzi sólo parece faltarles unapareja. A ella, hace casi dos meses, se la vinculó sentimentalmente con Luis MiguelCarmona Manaut, un chileno de 28 años con quien se la vio un par de veces en la noche deSantiago. Pero ella y su familia se encargaron de desmentir la existencia de una relación que fueramás allá de la amistad que une a los Bolocco con los Carmona Manaut.
Rattazzi, por su parte, terminó a comienzos de año una larga relación con la uruguaya AliciaFernández y, desde entonces, la única vez que públicamente se lo vio acompañado fue el 8 de junioúltimo, en la cena anual de Conciencia; asistió con Verónica Quintana, hija de Bruno, el presidentedel Jockey Club.
Sorpresa. El empresario automotor y la chilena más famosa –al menos de estelado de la Cordillera– se conocen desde que ella y Carlos Menem eran novios. Pero entreellos, existía una amistad “diplomática”, no forman parte del mismo círculo en BuenosAires. Esta semana, las versiones de un romance entre ambos resurgió inesperadamente ya que pasarondesapercibidas cuando hace un mes la revista Semanario publicó la versión de un encuentrode ambos en Buenos Aires.
Lo cierto es que, en aquella oportunidad, a comienzos de junio, Bolocco y Rattazzi sí estuvieronjuntos en Argentina y compartieron un fin de semana. Ella viajó desde Santiago, paso un día en lacasa que el empresario tiene en Barrio Parque y hasta cenaron en Piégari Vitello, en la Recova, enel mismo sector privado que ese restaurante reserva para clientes como –casualmente–Carlos Menem.




