miércoles 26 de enero de 2022
ACTUALIDAD L'OSSERVATORE ROMANO
14-01-2022 13:51
14-01-2022 13:51

El Papa Francisco insistió en continuar y profundizar las campañas de vacunación contra el Covid-19

El sumo pontífice lo señaló en relación a quienes cuestionan la efectividad de las vacunas con argumentos “ideológicos” en el marco de su discurso al cuerpo diplomático acreditado en la Santa Sede.

14-01-2022 13:51

Con el llamado del Papa Francisco a que “ninguna sociedad renuncie a su responsabilidad de educar” se introduce desde la primera página en la reciente edición del periódico vaticano al tradicional y esperado discurso anual del Sumo Pontífice al cuerpo diplomático acreditado en la Santa Sede

El texto completo y oficial se publica en este nuevo ejemplar del L´Osservatore Romano en lengua española a triple página. En la mañana del lunes 10 de enero, en el Aula de las Bendiciones, el Papa Francisco tuvo expresiones firmes y amplias en relación a la pandemia del Covid-19 a nivel mundial. “El coronavirus sigue creando aislamiento social y cosechando víctimas… Al mismo tiempo hemos podido constatar que en los lugares donde se ha llevado adelante una campaña de vacunación eficaz, ha disminuido el riesgo de un avance grave de la enfermedad. Por lo tanto, es importante que se continúen los esfuerzos para inmunizar a la población lo más que se pueda”, destacó.

“Esto requiere un múltiple compromiso a nivel personal, político y de la comunidad internacional en su conjunto. En primer lugar, a nivel personal. Todos tenemos la responsabilidad de cuidar de nosotros mismos y de nuestra salud, lo que se traduce también en el respeto por la salud de quien está cerca de nosotros. El cuidado de la salud constituye una obligación moral. Lamentablemente, cada vez más constatamos cómo vivimos en un mundo de fuertes contrastes ideológicos. Muchas veces nos dejamos influenciar por la ideología del momento, a menudo basada en noticias sin fundamento o en hechos poco documentados. Toda afirmación ideológica cercena los vínculos que la razón humana tiene con la realidad objetiva de las cosas. En cambio, la pandemia nos impone una suerte de ‘cura de realidad', que requiere afrontar el problema y adoptar los remedios adecuados para resolverlo. Las vacunas no son instrumentos mágicos de curación, sino que representan ciertamente, junto con los tratamientos que se están desarrollando, la solución más razonable para la prevención de la enfermedad”, continuó. 

“Por otra parte, la política debe comprometerse a buscar el bien de la población por medio de decisiones de prevención e inmunización, que interpelen también a los ciudadanos para que puedan sentirse partícipes y responsables, por medio de una comunicación transparente de las problemáticas y de las medidas idóneas para afrontarlas. La falta de firmeza decisional y de claridad comunicativa genera confusión, crea desconfianza y amenaza la cohesión social, alimentando nuevas tensiones. Se instaura un ‘relativismo social’ que hiere la armonía y la unidad. Por último, es necesario un compromiso global de la comunidad internacional, para que toda la población mundial pueda acceder de la misma manera a los tratamientos médicos esenciales y a las vacunas. Lamentablemente, se constata con dolor que, en extensas zonas del mundo, el acceso universal a la asistencia sanitaria sigue siendo un espejismo. En un momento tan grave para toda la humanidad, reitero mi llamamiento para que los gobiernos y los entes privados implicados muestran sentido de responsabilidad, elaborando una respuesta coordinada a todos los niveles (local, nacional, regional y global), mediante nuevos modelos de solidaridad e instrumentos aptos para reforzar las capacidades de los países más necesitados”, subrayó.

Papa Francisco 20220114

“Me permito exhortar, en particular, a los estados que se están esforzando por establecer un instrumento internacional sobre la preparación y la respuesta a las pandemias, bajo el patrocinio de la Organización Mundial de la Salud, para que adopten una política de desinteresada ayuda mutua, como principio clave para que el acceso a instrumentos diagnósticos, vacunas y fármacos esté garantizado a todos. Asimismo, sería conveniente que instituciones como la Organización Mundial del Comercio y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual adecuen sus propios instrumentos jurídicos, para que las reglas monopólicas no constituyan ulteriores obstáculos a la producción y a un acceso organizado y coherente a los tratamientos a nivel mundial”, agregó.

Siguiendo la línea contextual de la pandemia, el Papa Bergoglio hizo también importante hincapié en el impacto de la problemática de los migrantes que sintetizó con la frase “Con muros no se edifica la familia humana”. El Sumo Pontífice expresó sobre este drama mundial: “La cuestión migratoria, como también la pandemia y el cambio climático, muestran claramente que nadie se puede salvar por sí mismo, es decir, que los grandes desafíos de nuestro tiempo son todos globales. Por eso, es preocupante constatar que, frente a una mayor interconexión de los problemas, vaya creciendo una mayor fragmentación de las soluciones. Con frecuencia se observa una falta de voluntad de querer abrir ventanas de diálogo y señales de fraternidad, y esto termina por alimentar más tensiones y divisiones, así como una sensación generalizada de incertidumbre e inestabilidad. Es necesario, en cambio, recuperar el sentido de nuestra común identidad como única familia humana. La alternativa sólo es un creciente aislamiento, marcado por exclusiones y clausuras recíprocas que de hecho ponen aún más en peligro la multilateralidad, que es ese estilo diplomático que ha caracterizado las relaciones internacionales desde el final de la segunda guerra mundial”.

En esa edición se publica la entrevista del Papa Francisco con los medios vaticanos sobre la paternidad en tiempos de Covid y el testimonio de San José, ejemplo de fuerza y ternura para los padres de hoy. “Los padres que se enfrentan a todos los desafíos por sus hijos son héroes” fue la frase central del Papa Bergoglio de la entrevista publicada en base a preguntas elaboradas por el L´Osservatore Romano.

Durante la misma, que se incluye en forma completa con esta edición, Francisco expresó que: “El tiempo que estamos viviendo es un tiempo difícil marcado por la pandemia del coronavirus. Muchas personas sufren, muchas familias están en dificultades, muchas personas se ven asediadas por la angustia de la muerte, de un futuro incierto. He pensado que precisamente en un tiempo tan difícil necesitamos a alguien que pueda animarnos, ayudarnos, inspirarnos, para entender cuál es el modo justo para saber afrontar estos momentos de oscuridad. José es un testimonio luminoso en tiempos cristianos a redescubrir el profundo valor de la comunión de los santos, que no es una comunión abstracta, sino una comunión concreta que se expresa en una relación concreta y tiene consecuencias concretas. He aquí por qué era justo darle espacio en este tiempo para poder volver a encontrar el camino”.

Además de otros artículos y discursos del Papa Francisco, como es habitual se incluye en esta edición las dos homilías semanales tradicionales del Santo Padre. Estas son, el Ángelus dominical y la Catequesis en ocasión de la Audiencia General de los días miércoles.

RB cp