jueves 08 de diciembre de 2022
ACTUALIDAD NASA / Calendario microbiano

Los microbios vivirían más tiempo en la Tierra

Un estudio de la Estación Espacial Internacional demostró que algunos microbios típicos de oficinas, hospitales y gimnasios disminuyen cuando un astronauta está en el espacio.

15-10-2020 00:36

Un nuevo estudio muestra que los microorganismos que viven dentro de la Estación Espacial Internacional (EEI) están tan estrechamente relacionados con un astronauta que los científicos podrían crear un calendario microbiano de cada misión. Es decir, rastrear cuándo llegó y partió cada miembro de la tripulación, simplemente mirando los microbios que dejó a su paso

Según la NASA, este hallazgo muestra que vigilar a los pobladores más pequeños de la EEI será importante para proteger la salud de los astronautas y de la nave espacial que habitan. La EEI no es más que un edificio en órbita en el espacio y los investigadores creen que es un espacio óptimo para estudiar la llegada, circulación y transmisión de microorganismos. Podría incluso arrojar luz para comprender mejor el comportamiento de los microbios en Tierra, dentro del hogar y en lugares cerrados como hospitales, aviones, subterráneos, trenes, barcos y submarinos.

Innumerables tipos y cantidades de microorganismos viven adentro y alrededor de nuestro cuerpo. La mayoría de ellos son inofensivos, o incluso esenciales para conservar la salud, pero otros provocan enfermedades. Por eso la NASA se puso el traje de detective y comenzó una serie de experimentos que se llaman “Seguimiento microbiano”, gestionado por el Centro de Investigación Ames de la NASA en Silicon Valley, California.


Además de hacer un track microbiano estacional a corto plazo, lo que más interesa es anticipar qué podría pasar en misiones espaciales humanas de largo aliento

 

“Comprender los detalles es importante para prevenir complicaciones para la salud o para las naves espaciales en misiones espaciales humanas a largo plazo", dijo Crystal Jaing, biólogo del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore, LNLL, en Livermore, California, e investigador principal del estudio Microbial Tracking-2.

El experimento comenzó cuando uno de los astronautas se ofreció a dar muestras de su propio microbioma (una comunidad de diferentes microbios que viven juntos). Así, con un hisopo se tomaron muestras aéreas de su piel, oñíod, boca, nariz y saliva. Luego se tomaron muestras de 8 superficies diferentes de la EEI, como la mesa del comedor, el baño, un cuarto para dormir, etc. Luego se analizaron en el Jet Propulsion Laboratory (Laboratorio de Propulsión a Chorro) de la NASA en Pasadena, California. Utilizando una técnica denominada “secuenciación metagenómica de escopeta” compararon el microbioma ambiental de la nave y el personal del astronauta. 

El microbioma del astronauta constituía el 55% del microbioma de superficie encontrado durante el vuelo de esta persona. Lo más interesante es que el microbioma volvió a aparecer en muestras de superficie tomadas cuatro meses después de que este miembro de la tripulación abandonase la Estación Espacial Internacional.


"Estamos acostumbrados a medir el paso del tiempo con calendarios, pero las transiciones de microbioma también miden el tiempo en una nave espacial"

David J. Smith, científico e investigador de Ames y coautor del estudio comentó también otro resultado inesperado: el análisis de la saliva durante el vuelo demostró que en el espacio disminuían los microbios que traía consigo el astronauta. Luego, cuando regresó a la Tierra, volvieron a aumentar.

Este estudio completa uno anterior, liderado por Kasthuri Venkateswaran del Jet Propulsion Laboratory de la Nasa, en el que se detectó que el estafilococo, el pantoea y bacilos como el estafilococo aureus fueron las  bacterias más predominantes, además de enterobacter, presente en el aparato digestivo. En la Tierra, este tipo de bacterias se encuentran sobre todo en oficinas, gimnasios y hospitales.

MM / DS

En esta Nota