miércoles 05 de mayo de 2021
ACTUALIDAD Estados Unidos
04-06-2020 13:11

Bolero en Nueva York

Para mitigar el encierro y el drama social que protagonizan a diario, más de cien alumnos de la prestigiosa escuela de arte Juilliard School bailan a la distancia, cada uno en su casa, el bolero de Ravel.

04-06-2020 13:11

El día comienza. Laura Linney, la esposa de Truman Show, se lava los dientes frente al espejo y calienta sus tostadas. Ian Sanford, Rachale Lockhart, Waverly Fredericks escondan su cara entre las manos, no pueden creer lo que están viviendo. Nosotros tampoco; tienden una mano a cámara y nos ofrecen ayuda. Marey Cavett se quedó dormida y salta como un resorte de la cama. ¿Llega tarde a clase? ¡Uy, no! ¡Cierto que hoy no hay clases! Qué pesadilla! Otros, más zombies, reptan y gatean por la escalera, hacen la gimnasia matutina, miran con angustia la ventana. El mundo sigue siendo hermoso allá afuera y, también una triste amenaza. No importa, salgamos aunque sea a la terraza a llenar de música y alegría la ciudad que se tiñó de nubarrones de tristeza en los últimos días, porque desde Nueva York, la ciudad que nunca descansa, también pueden llegar buenas noticias.

Siempre histriónica, la cantante Patti LuPone se colorea los labios con el fondo de violín de Devin Moore, la batería de Harrison Honor y la flauta traversa de Jona Chan. Rachel Sue arranca los sonidos de su violoncelo y Héctor Noriega desgrana la dulce melodía de su saxo. Y todos los vientos salen al aire libre, el patio y el balcón. Sí, son muchos, un centenar.

Jon Batiste, Flora Ferguson, Morgan Clune, Ian Sanford, Jared Brown, Sarah Pippin, Madison Pineda, Rachel Lockhart son tan solo algunos de los alumnos que participaron de una idea original de la prestigiosa Juilliard School, la escuela neoyorkina en donde estudian varias disciplinas para llegar a ser artistas. Entre todos hicieron una novedosa mise en scène del Bolero de Maurice Ravel que se estrenó en la Ópera Garnier de París el 22 de noviembre de 1928.

La pieza más célebre del compositor francés renació en 1961 cuando Maurice Béjart la renovó con una coreografía más moderna, circular, con una figura central bailando sobre una tarima, rodeado de muchos otros que van cobrando vida como una flor que se abre al sol. Cuando Claude Lelouche rodó Los unos y los otros, en 1980, el argentino Jorge Donn la interpretó con tal sentimiento que recordó al mundo entero la belleza de esa música obsesiva, constante, que estalla con la orquesta. 

“Qué podemos hacer juntos aun cuando estemos solos?”, se pregunta Larry Keigwin, director y coreógrafo del proyecto que protagonizan más de 100 estudiantes de Juilliard School desde sus casas. Este es uno de los proyectos pedagógicos que la escuela lleva adelante en este período de educación a distancia. E invitan a quien quiera sumarse a “algo que brille”.

Su mensaje es claro: el encierro enloquece, pero si podés, escuchá música y bailá. Siempre amanece.
 

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