sábado 08 de mayo de 2021
ACTUALIDAD Intelectuales al ataque
17-04-2020 14:45

Permiso para mayores de 70: se encendió la mecha

La decisión del Gobierno porteño y el descargo que hiciera José Emiliio Burucúa desató un verdadero escándalo.

17-04-2020 14:45

Más allá de la marcha atrás con las multas y las sanciones, la medida del Gobierno porteño que dispone que los mayores de 70 años deberán tener un permiso especial para circular por la ciudad que, además, sólo tiene validez para un día, desató un verdadero escándalo.

La mecha fue encendida por el prestigioso ensayista José Emilio Burucúa, que mediante correo electrónico a conocidos y amigos respondió de la siguiente manera: “El Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha resuelto una cuarentena especial para los mayores de 70 años. No podremos salir de casa sin un código, a tramitar por teléfono, que deberemos presentar ante la policía cada vez que nos detengan en la calle. El Jefe de Gobierno no tiene facultades constitucionales para decidir semejante cosa. No hay estado de sitio y él no puede ordenar una arbitrariedad semejante. Ante un pequeño Hitler, pequeño, pequeño, propongo que los mayores de 70 años nos pongamos una estrella según el modelo que aquí va. ¿Para cuándo el ghetto y el campo de concentración?”.

El modelo propuesto fue expresado en una foto que lo mostraba con una estrella amarilla en el pecho, en clara referencia a la imposición de las autoridades nazis a la población judía, durante su gobierno en Alemania, lo que cayó muy mal en, por ejemplo, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), que lanzó un comunicado de repudio:

“Sr. José Emilio Burucúa: La conspiración y la banalización, siempre, y en especial a horas de conmemorarse el Día de Holocausto, resultan inoportunas y agraviantes. Su “propuesta”, portando una estrella amarilla es inadmisible (…) y su comparación es incomparable, comparta o no las medidas de salud pública del gobierno porteño. En estas épocas de pandemia, parece que también deberemos cuidarnos de aquellos que ofenden la memoria de los 6 millones de judíos masacrados”.

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Consultado por PERFIL, el legendario editor Daniel Divinsky expresó su descontento por la fotografía: “no me parece correcta la idea del respetadísimo José Emilio Burucúa de fotografiarse con la estrella amarilla, creo que no hay que poner al mismo nivel fenómenos distanciados cualitativamente”, pero enfatizó que “la medida de la Ciudad me cayó como una sentencia de muerte condicional, un mal augurio, propio de la mentalidad e ideología que inspira al partido que pertenece el Jefe de Gobierno y su equipo. Es discriminatoria, disparatada, y por tal debe derogarse. Es tratar a la población mayor como infantes, como si estuviésemos impedidos de raciocinio para decidir proteger nuestra propia salud, cosa que todos estamos haciendo con seriedad siguiendo las consignas del Gobierno nacional.”

Por su parte, el escritor y cineasta Edgardo Cozarinsky remarcó: “Esta iniciativa demuestra una vez más que la literatura profetiza la realidad. En este caso el Diario de la Guerra del Cerdo de Bioy Casares. Se trata de estigmatizar a un grupo etario sin distinguir individuos que están lúcidos y activos en la función pública y la creación artística. Un paso más y la infame estrella amarilla en la ropa. Esta medida "higiénica" es en realidad una nueva manifestación de eugenesia social. Liquidemos a quienes son una carga para la sociedad. El trámite propuesto (interrogatorio telefónico, permisos por 24 horas) es tan grotesco que sería risible si no estuviera planeado para ser irrealizable. Hannah Arendt una vez más: infunde miedo y tendrás la suma del poder.

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Otro de los intelectuales convocados por PERFIL para reflexionar sobre la medida fue el filósofo Tomás Abraham que, fiel a su estilo, no guardó cartuchos en las respuestas: “Hay muchos imbéciles en los cargos públicos. Dicen abuelitos a los de mi edad, y no le dicen papito a los de cuarenta, o mamita a las de treinta, y pibito a los centennials. El Inadi tan preocupado por la lengua no corrige por abuelites, pero la solución sería vejetes. O la otra ocurrencia, adultos mayores, no sabía que había adultos menores. Los que hicieron que los vejetes hicieran colas en los bancos para cobrar cien dólares de premio, o que pagaron el triple los fideos, ¿cuántos años tienen? ¿Tienen que llamar al 147? Nos quieren cuidar, entonces para comenzar no sean analfabetos  y hagan uso de alguna gramática que les enseñaron en esos cole bilingües a los que fueron... Debería anularse la medida ya mismo."