CASO EPSTEIN

Bill Clinton declaró ante el Congreso por su relación con Jeffrey Epstein: “No vi nada ni hice nada malo”

El expresidente estadounidense testificó ante una comisión de la Cámara de Representantes sobre sus vínculos con el financista condenado por delitos sexuales, negó conocer sus crímenes y rechazó cualquier implicación en la red de Epstein, pese a registros históricos que muestran múltiples encuentros.

Bill Clinton Foto: X Bill Clinton

La figura del expresidente de Estados Unidos Bill Clinton volvió al centro de un escándalo internacional este viernes al comparecer ante un comité investigativo del Congreso de Estados Unidos para hablar de su relación con el financista Jeffrey Epstein, condenado por tráfico sexual de menores y fallecido en prisión en 2019.

Clinton, de 79 años, se presentó ante la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes para responder preguntas sobre sus vínculos con Epstein, cuya red de explotación sexual de menores fue objeto de una extensa investigación federal. En su declaración, el exmandatario aseguró bajo juramento que no tuvo conocimiento de los delitos del financista y reiteró que “no vi nada ni hice nada malo”, defendiendo firmemente su inocencia.

Durante su intervención, Clinton explicó que su relación con Epstein se produjo años antes de que los delitos del narcotraficante y pederasta fueran públicos, y afirmó que rompió contacto con él mucho antes de su condena en 2008. Señaló también que, de haber sabido de las actividades criminales de Epstein, habría actuado y denunciado la situación él mismo.

“Sé lo que hice y lo que no hice”, declaró el expresidente, subrayando que no existe evidencia de que haya presenciado o participado en actividades ilícitas relacionadas con clientes, vuelos o eventos que involucraran a Epstein y a terceros. En sus declaraciones, insistió en que la información publicada en los archivos del caso no constituía prueba de conducta criminal de su parte.

Epstein en África: dinero, poder y mujeres en los nuevos archivos

Esos documentos del Departamento de Justicia incluyen registros históricos que muestran que Clinton voló en varias ocasiones en el avión privado de Epstein —conocido informalmente como el “Lolita Express” en la cultura mediática— a principios de la década de 2000, tras finalizar su mandato presidencial en 2001. Según esos registros, se estima que viajó al menos 16 veces en el jet del financista en viajes vinculados a actividades humanitarias y de desarrollo.

Además de los vuelos, los archivos recientemente divulgados contienen fotografías en las que Clinton aparece en contextos sociales con Epstein y otras personas, como imágenes en un jacuzzi junto a una mujer no identificada. Aunque estas fotos han alimentado el interés de los legisladores y medios de comunicación, no hay pruebas de que impliquen delitos por parte del ex presidente.

La sesión de Clinton se produjo al día siguiente de que su esposa, Hillary Clinton, también testificara ante el mismo comité. Hillary defendió su inocencia y negó tener contacto personal con Epstein o conocimiento de sus delitos, afirmando que nunca voló en su avión ni visitó sus propiedades.

Epstein en África: dinero, poder y mujeres en los nuevos archivos

La investigación generó una intensa discusión en Washington, con legisladores de ambos partidos expresando diferentes opiniones sobre la relevancia de los vínculos entre figuras políticas y Epstein. Algunos republicanos han justificado el interrogatorio de la pareja Clinton señalando registros que detallan encuentros y asociaciones pasadas, mientras que los demócratas han cuestionado la motivación política detrás de la investigación y pidieron que otros líderes también sean citados, incluidos ex funcionarios republicanos, aunque sin éxito en las últimas audiencias.

La comparecencia de Clinton ante el comité marca un momento sin precedentes: es la primera vez que un expresidente testifica ante el Congreso sobre un caso de este tipo, aunque la investigación no lo imputa directamente por ningún cargo penal. Las audiencias se llevaron a cabo a puertas cerradas, pese a los pedidos públicos para que fueran abiertas o transmitidas, y se anticipa que seguirán surgieron preguntas sobre el alcance de los vínculos entre Epstein y figuras prominentes de la política estadounidense.

Epstein, considerado una figura central en una red de explotación sexual que involucraba a menores de edad y personas de alto perfil, murió en un centro penitenciario en 2019 mientras esperaba un segundo juicio por cargos federales. Su muerte fue catalogada como suicidio, aunque ha alimentado teorías y debates sobre el alcance de su influencia y las conexiones que mantenía con altos dirigentes globales.

El testimonio de Clinton busca zanjar dudas sobre su papel, aunque sus declaraciones y los documentos divulgados continuarán siendo objeto de escrutinio público y legislativo en las próximas semanas.

BR