CHOQUE EN LA FRONTERA

Operan a Bastián Jerez por séptima vez tras el accidente en Pinamar

La última operación fue el 24 de enero, cuando se le realizó una traqueotomía y una fijación cervical.

Recurso. Los médicos evaluaban realizar una traqueotomía. Foto: cedoc

Bastián Jerez, el niño de 8 años que permanece internado en grave estado por el accidente ocurrido en la ciudad balnearia de Pinamar, volverá a ser intervenido quirúrgicamente este lunes. 

Así lo confirmaron fuentes cercanas a la familia del menor a la agencia Noticias Argentinas y señalaron que será la séptima operación después del grave choque ocurrido en la primera quincena de enero en la zona de La Frontera en Pinamar. 

En el Hospital Provincial Materno Infantil “Victorio Tetamanti” donde el niño permanece internado se encuentran su madre, Macarena Collantes, y su padre, Maximiliano Jerez. 

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La familia aguarda que Bastián tenga un cuadro estable para que se pueda realizar un traslado al Hospital Garrahan, en la Ciudad de Buenos Aires. 

El menor sufrió graves heridas luego de que el vehículo UTV en el que iba junto con su padre impactara contra una camioneta en la zona de los médanos de Pinamar.

Como consecuencia del choque, debió recibir maniobras de reanimación en el lugar, hasta que fue trasladado al Hospital Municipal, donde actualmente se encuentra internado en grave estado y fue operado ya en seis oportunidades. 

La última operación fue el 24 de enero, cuando se le realizó una traqueotomía y una fijación cervical. Hace dos días su mamá —que no estaba a su cargo en el momento del accidente— brindó la primera declaración y reveló que el menor viene mejorando progresivamente, aunque "sigue sin avanzar mucho es la cuestión neurológica". 

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Los dos conductores involucrados dieron positivo en el test de alcoholemia

El caso del pequeño Bastián Jeréz dio un giro oscuro el lunes 26 de enero. Los análisis de laboratorio confirmaron que el alcohol fue protagonista en el choque. Naomi Quirós (pareja de su padre), quien manejaba el vehículo donde iba el nene, y Manuel Molinari, conductor de la camioneta que los embistió, dieron positivo en el test de alcoholemia. En una provincia donde rige el "Alcohol Cero", ambos manejaban fuera de la ley en una de las zonas más peligrosas de la costa.

Según los documentos judiciales, Quirós registró 0,41 gramos de alcohol por litro de sangre, mientras que Molinari marcó 0,25. Aunque los números parezcan bajos, en Buenos Aires la tolerancia es nula. Por su parte, el padre de Bastián, Maximiliano Jeréz, dio negativo para alcohol y todos los involucrados dieron negativo en el control de drogas. Sin embargo, los tres adultos siguen imputados en la causa que investiga cómo una tarde de vacaciones terminó en esta pesadilla.

En el momento del choque, Bastián viajaba en el UTV a upa de su padre, sin cinturón de seguridad. El menor sufrió múltiples fracturas de cráneo y otras lesiones graves que motivaron su traslado de urgencia en helicóptero sanitario. En el mismo vehículo viajaban dos hermanas de 7 y 9 años, una de ellas también sufrió lesiones graves. 

 

ML