Paleontología

Descubrieron en Texas al feroz "Tyrannosaurus rex de los mares" que dominó durante la prehistoria

Paleontólogos identificaron una nueva y gigantesca especie de mosasaurio de 13 metros de largo. Los fósiles revelan un depredador marino hiperagresivo con dientes aserrados y una fuerza descomunal.

dinosaurio Foto: cedoc

El Tyrannosaurus rex es reconocido mundialmente como el rey indiscutido de los dinosaurios terrestres, pero la ciencia acaba de revelar que los océanos prehistóricos albergaron a su propio y temible homólogo. Un equipo de paleontólogos identificó una nueva y colosal especie de mosasaurio a la que bautizaron significativamente como Tylosaurus rex (el "Rey de los tilosaurios"), un reptil marino gigante que sembró el terror en las aguas antiguas hace aproximadamente 80 millones de años.

La investigación, publicada en el Boletín del Museo Americano de Historia Natural, detalla que este monstruo marino medía hasta 13,1 metros (43 pies) de longitud, equiparándose en tamaño al T. rex de tierra firme y duplicando la escala de los tiburones blancos más grandes de la actualidad. El hallazgo estuvo liderado por la Dra. Amelia Zietlow, investigadora del Museo Americano de Historia Natural, quien descubrió la nueva especie mientras revisaba de forma exhaustiva piezas que llevaban décadas catalogadas erróneamente en los archivos de la institución.

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El hallazgo en los museos: el error de identificación que duró décadas

A pesar de que los restos fósiles del Tylosaurus rex habían estado expuestos en diversas colecciones de los Estados Unidos durante mucho tiempo, su verdadera identidad permaneció oculta debido a una confusión histórica:

– La confusión original: Los fragmentos óseos figuraban en los inventarios como ejemplares de Tylosaurus proriger, otra especie emparentada pero descubierta hace más de un siglo y medio.

– Las diferencias clave: Al analizar detenidamente el espécimen de referencia (holotipo), la Dra. Zietlow comprobó que el cráneo de la nueva especie era masivo y que procedía de yacimientos de Texas. Esto lo sitúa en una línea temporal 4 millones de años más reciente y en una ubicación geográfica distinta a los fósiles de T. proriger, habitualmente hallados en Kansas.

– El "Caballero Negro": El fósil elegido como holotipo de la especie es un espécimen gigante apodado "The Black Knight" (El Caballero Negro), descubierto originalmente en 1979 en las inmediaciones de un embalse artificial cercano a la ciudad de Dallas.

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El análisis morfológico determinó que este reptil marino estaba perfectamente diseñado para situarse en la cima de la cadena alimenticia de la Vía Marítima Interior Occidental, el mar cálido y poco profundo que dividía a Norteamérica en dos y cubría el actual estado de Texas.

– Fuerza desmedida: Poseía músculos en el cuello y en las regiones mandibulares excepcionalmente potentes, combinados con una cabeza colosal.

– Dientes aserrados: A diferencia de otros mosasaurios con dentaduras especializadas para presas chicas, el Tylosaurus rex contaba con dientes finamente aserrados, ideales para atrapar, procesar y despedazar presas de gran tamaño.

– Dieta generalista: Al no ser selectivo con su comida, se alimentaba de la enorme variedad de fauna con la que convivía, la cual incluía tortugas marinas, peces, plesiosaurios y otros mosasaurios menores.

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Violencia extrema y canibalismo territorial

Los paleontólogos no solo se sorprendieron por las dimensiones del Tylosaurus rex, sino también por los alarmantes niveles de violencia documentados en sus restos óseos. Si bien los mosasaurios eran criaturas territoriales y agresivas por naturaleza, esta especie llevó los enfrentamientos internos a una escala inédita.

De acuerdo con Ron Tykoski, vicepresidente de ciencia del Museo Perot, el examen de los fósiles recolectados en el norte de Texas reveló evidencias de traumatismos intraespecíficos severos. El propio "Caballero Negro" presenta una fractura consolidada en la mandíbula y le falta la punta del hocico. Debido a la magnitud de los impactos, los científicos concluyeron que estas graves lesiones solo pudieron ser infligidas durante brutales batallas cara a cara contra otros miembros de su misma especie, lo que reconfigura los estudios sobre la evolución y la compleja conducta social de estos antiguos gigantes marinos.

 

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