El "Efecto 8"

Por qué Artemis II no aterrizará en la Luna y dibujará una trayectoria de retorno libre

La misión Artemis II marcará el regreso de astronautas a las inmediaciones de la Luna después de más de medio siglo, pero no incluirá un alunizaje. La nave Orion realizará una trayectoria de retorno libre que, vista en el espacio, dibuja un “ocho” alrededor del satélite.

Por qué Artemis II no aterrizará en la Luna Foto: NASA.GOV

La misión Artemis II marcará el regreso de astronautas a las inmediaciones de la órbita lunar después de más de medio siglo. La tripulación no aterrizará en la Luna, ya que su objetivo principal es probar todos los sistemas de la nave Orion y del cohete SLS en un entorno de espacio profundo. 

El plan es realizar una trayectoria de retorno libre, que según la NASA "la nave utiliza la gravedad de la Luna para regresar a la Tierra sin necesidad de maniobras adicionales significativas”. En términos prácticos, si ocurriera una falla grave en los sistemas, la nave volvería igualmente a casa. 

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La trayectoria de Orion alrededor de la Luna presenta un recorrido similar a un ocho, donde la nave se aproxima al satélite, pasa por detrás, acelera por su gravedad y regresa a la Tierra. Este "Efecto 8" es una consecuencia gravitatoria entre la Tierra, la Luna y la nave. 

De esta forma, Artemis II no es una misión de exploración de superficie, sino de validación. El objetivo es demostrar que Orion puede mantener a los cuatro tripulantes seguros durante el viaje lunar. 

El descenso a la Luna requiere elementos que Artemis II no contiene: un módulo de aterrizaje, perfiles de misión mas complejos y coordinación con sistemas aún en desarrollo. Durante el sobre vuelo, los astronautas observarán la superficie lunar, pero su rol será operativo: monitorear el desempeño de los sistemas, evaluar comportamientos humanos en el espacio y registrar datos. 

En ese sentido, Artemis II se parece más a Apolo 8 que a Apolo 11, ya que busca confirmar que el camino es seguro. El “Efecto 8” de su trayectoria simboliza justamente eso: ir hasta el umbral de la exploración lunar y volver, cerrando el círculo técnico necesario antes del próximo gran paso.