La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) enviará una tripulación a volar alrededor de la Luna, en la misión Artemis II, que funcionará como antesala del objetivo mayor: Artemis III, que planea el descenso humano a la superficie lunar. Viajar al espacio no solo es una hazaña tecnológica, también es un desafío nutricional, ya que los astronautas deberán seguir una exigente dieta.
La alimentación diseñada aporta alrededor de 3.000 calorías diarias, una cifra superior a la de una persona promedio en la Tierra. Esto se debe a que el cuerpo humano quema más energía en condiciones extremas, con rutinas físicas obligatorias y en entorno que exige máxima concentración.
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La base del menú espacial son los alimentos liofilizados, es decir, comidas deshidratadas a las que se les agrega agua antes de consumirlas. A esto se suman comidas termoestabilizadas, similares a las que se encuentran en raciones militares. Este método reduce peso y volumen, lo que permite conservar los alimentos durante largos períodos sin refrigeración.
Para esto, las naves cuentan con un sistema especial de calentamiento de comida, una suerte de horno compacto que eleva la temperatura sin generar riesgo de cabina. No hay fuego ni hornallas: todo funciona con resistencias eléctricas y envases sellados.
Hay alimentos que están terminantemente prohibidos: el pan tradicional, por ejemplo, no viaja al espacio. Las migas flotando en microgravedad pueden entrar en los ojos, obstruir filtros de aire o dañar equipos electrónicos. En su lugar, se utilizan tortillas, que no se desmenuzan y cumplen la misma función.
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El sabor también es un tema clave: en microgravedad, los fluidos corporales se redistribuyen y muchos astronautas experimentan una sensación similar a estar resfriados. Esto atenúa el gusto y el olfato, por lo que las comidas suelen tener sabores más intensos y condimentos bien marcados.
El menú incluye huevos revueltos, macarrones con queso, carnes, pescados y opciones de café, todo procesado para minimizar el peso y mantener la calidad durante los 10 días de misión. Salsas picantes y especias fuertes son favoritas recurrentes en órbita.
El lanzamiento de la misión lunar Artemis II estaba programado para el 8 de febrero. Como consecuencia de fugas de hidrógeno líquido en el Sistema de Lanzamiento Espacial en el marco del simulacro "wet dress rehearsal", ahora la fecha tentativa es entre el 6 y 11 de marzo.
BGD/ML