CLIMA ESPACIAL

Por qué una tormenta solar extrema podría afectar satélites, energía y comunicaciones en la Tierra

Aunque ocurre a millones de kilómetros, una tormenta solar puede tener impacto directo sobre satélites, redes eléctricas y sistemas de navegación. La ciencia explica cómo se origina este fenómeno y cuáles serían sus posibles efectos en el planeta.

El fenómeno solar que puede sentirse a millones de kilómetros de distancia Foto: Nasa

Las tormentas solares son uno de los fenómenos más potentes y menos visibles que pueden afectar a la Tierra. Aunque se originan a más de 150 millones de kilómetros, en la superficie del Sol, sus efectos pueden sentirse en el planeta en forma de fallas tecnológicas, interrupciones en las comunicaciones, alteraciones en los sistemas eléctricos y espectáculos naturales como auroras intensas en latitudes inusuales. La ciencia lleva décadas estudiándolas y los organismos espaciales internacionales monitorean su actividad de manera constante.

La Tierra recibió un mensaje desde 218 millones de millas de distancia y fue decodificado por la NASA

Qué es una tormenta solar

Una tormenta solar es un evento asociado a la actividad del Sol que ocurre cuando se libera una gran cantidad de energía y partículas cargadas al espacio. Este fenómeno suele estar vinculado a dos procesos principales: las erupciones solares y las eyecciones de masa coronal (CME, por sus siglas en inglés).

Las erupciones solares son explosiones repentinas de radiación electromagnética, mientras que las eyecciones de masa coronal consisten en enormes nubes de plasma y campos magnéticos que se desprenden de la atmósfera solar y viajan a gran velocidad por el sistema solar. Cuando una de estas nubes se dirige hacia la Tierra y logra interactuar con su campo magnético, se produce lo que los científicos denominan una tormenta geomagnética.

Cómo llega una tormenta solar a la Tierra

No todas las tormentas solares afectan al planeta. Para que eso ocurra, la eyección de partículas debe estar alineada con la órbita terrestre y alcanzar la magnetosfera, la capa que actúa como escudo natural frente a la radiación espacial.

Los científicos advierten que 2026 será uno de los años más calurosos desde 1850

Cuando las partículas solares chocan con ese campo magnético, pueden comprimirlo, deformarlo y generar corrientes eléctricas tanto en el espacio como en la superficie terrestre. Este proceso es el que explica por qué un fenómeno que se origina en el Sol puede tener consecuencias directas en la vida cotidiana en la Tierra.

Qué efectos puede provocar una tormenta solar

Los impactos de una tormenta solar dependen de su intensidad. En eventos leves, los efectos son prácticamente imperceptibles para la población. Sin embargo, las tormentas más fuertes pueden generar consecuencias significativas:

- Interrupciones en satélites y GPS: las partículas energéticas pueden dañar componentes electrónicos, afectar la navegación satelital y degradar señales de posicionamiento.

Seis minutos de oscuridad plena: así será el eclipse solar más largo del siglo

- Problemas en las comunicaciones: las ondas de radio de alta frecuencia, utilizadas en aviación y comunicaciones marítimas, pueden sufrir cortes temporales.

- Riesgos para redes eléctricas: las corrientes inducidas por tormentas geomagnéticas pueden sobrecargar transformadores y provocar apagones, como ocurrió en Canadá en 1989.

- Mayor radiación para vuelos polares: las rutas aéreas cercanas a los polos pueden registrar niveles más altos de radiación, lo que obliga a desvíos preventivos.

- Auroras intensas: uno de los efectos más visibles y menos dañinos es la aparición de auroras boreales y australes en regiones donde no son habituales.

El peor escenario: qué pasaría ante una tormenta solar extrema

Los científicos utilizan como referencia histórica el llamado Evento Carrington de 1859, la tormenta solar más intensa registrada. En aquel entonces, los sistemas telegráficos fallaron en distintas partes del mundo y se observaron auroras en zonas tropicales. Si un evento de magnitud similar ocurriera hoy, el impacto sería mucho mayor debido a la dependencia global de la tecnología.

Una tormenta solar extrema podría afectar simultáneamente satélites, sistemas de navegación, telecomunicaciones, infraestructura eléctrica y servicios financieros, generando pérdidas económicas significativas y obligando a medidas de emergencia en múltiples países.

Cómo se monitorean las tormentas solares

La vigilancia de la actividad solar es constante. Agencias como la NASA y el NOAA Space Weather Prediction Center utilizan satélites, telescopios y modelos computacionales para observar el Sol en tiempo real, medir la velocidad de las eyecciones de masa coronal y emitir alertas tempranas cuando existe riesgo de impacto sobre la Tierra.

Estas advertencias permiten que operadores de redes eléctricas, compañías aéreas y agencias espaciales adopten medidas preventivas, como apagar sistemas sensibles o reprogramar operaciones críticas.

LV / EM