PRONÓSTICO DEL TIEMPO

Alerta por niveles de radiación UV muy altos en gran parte del país: un riesgo persistente para la salud dérmica

Consultá cómo estará el índice de rayos ultravioletas en tu zona. Las precauciones que hay que tomar para cuidar la salud.

Agobio. Desde paado mañana prevén una fuerte ola de calor. Foto: cedoc

Para la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano este martes 17 de marzo se pronostica un índice UV máximo de 8, alcanzando la categoría de "muy alto". Es fundamental evitar la exposición directa entre las 10 y las 16 para prevenir daños.

Según el Servicio Meteorológico Nacional, el norte y la zona cordillerana registrarán índices extremos superiores a 11. En la región central predominarán niveles muy altos, mientras que en la Patagonia serán moderados.

Qué es el índice UV y por qué es importante para la salud

El índice UV es una medida estándar internacional de la intensidad de la radiación ultravioleta emitida por el sol en un lugar y momento determinados. Según explica la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta escala comienza en 0 y no tiene un límite superior, aunque valores por encima de 11 se consideran extremos. El índice permite a la población comprender el nivel de riesgo al que se expone, facilitando la toma de decisiones informadas sobre la protección necesaria según la intensidad del día.

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Rayos UV

Conocer este índice es vital para la salud pública porque el daño por radiación es acumulativo y muchas veces invisible. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) destaca que el índice UV ayuda a advertir a las personas sobre la necesidad de adoptar medidas de protección, especialmente cuando los niveles superan el valor de 3, punto en el cual la radiación comienza a ser lo suficientemente fuerte como para causar quemaduras solares y daños a largo plazo en las células de la piel.

El peligro de los rayos ultravioletas del sol para la salud

La exposición excesiva a la radiación UV es el principal factor de riesgo para el desarrollo de cánceres de piel, tanto el melanoma como los carcinomas basocelulares. La OMS advierte que los rayos UV pueden penetrar profundamente en las capas de la piel, dañando el ADN celular y provocando un envejecimiento prematuro caracterizado por arrugas, pérdida de elasticidad y manchas. Además de la piel, los ojos también sufren consecuencias graves, como la aparición de cataratas y otras inflamaciones oculares que pueden comprometer la visión.

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Asimismo, la OPS señala que la radiación UV puede debilitar el sistema inmunológico, reduciendo la capacidad del cuerpo para defenderse de ciertas enfermedades. Aunque una pequeña dosis de sol es beneficiosa para la producción de vitamina D, el exceso de exposición sin protección supera cualquier beneficio, convirtiéndose en un peligro latente. Es importante recordar que las nubes no bloquean totalmente la radiación, por lo que el riesgo persiste incluso en días parcialmente nublados durante la temporada estival y el inicio del otoño.

Para protegerse de manera efectiva, la OMS recomienda limitar el tiempo de permanencia bajo el sol durante las horas centrales del día, generalmente entre las 10 y las 16. Es fundamental buscar la sombra y utilizar prendas de vestir que cubran la mayor parte del cuerpo, como camisas de manga larga, pantalones y sombreros de ala ancha que protejan la cara, las orejas y el cuello. El uso de gafas de sol con protección UV 100% es esencial para evitar daños en la retina y la córnea.

Complementariamente, se debe aplicar protector solar de amplio espectro con un factor (FPS) de al menos 30 en todas las áreas de la piel que queden al descubierto. La aplicación debe realizarse 20 minutos antes de salir y renovarse cada dos horas, o con mayor frecuencia si se realiza actividad física o se entra al agua. Estas medidas, recomendadas por la OPS, son la defensa más eficaz para reducir la incidencia de enfermedades cutáneas y garantizar una convivencia saludable con el sol.