VERANO 2026

Alerta por radiación UV "muy alta" y "extrema" en gran parte del país: el peligro de la exposición solar en San Valentín

Consultá cómo estará el índice de rayos ultravioletas en tu zona. Las precauciones que hay que tomar para cuidar la salud.

La exposición excesiva a los rayos UV, tanto UVA como UVB, es la principal causa de cáncer de piel, incluyendo el melanoma Foto: Freepik

Para la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense, se pronostica para este 14 de febrero un índice UV máximo de 10. Este valor, categorizado como "muy alto", implica un riesgo importante de daño por exposición al sol sin protección.

En el resto del país, el Servicio Meteorológico Nacional prevé niveles "extremos" (superiores a 11) en el norte y la región de Cuyo. En provincias como Misiones, a pesar de la nubosidad variable, el índice se mantendrá en niveles muy altos.

Qué es el índice UV y por qué es importante para la salud

El Índice UV (IUV) es una medida de la intensidad de la radiación ultravioleta proveniente del sol en la superficie terrestre. Se expresa como un valor numérico a partir de cero: cuanto más alto es el índice, mayor es la probabilidad de que la exposición al sol provoque lesiones cutáneas y oculares en menos tiempo. Esta escala estándar internacional fue desarrollada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Meteorológica Mundial para uniformar la información sobre el riesgo solar.

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Conocer este índice es vital para la salud pública, ya que permite a la población adaptar sus actividades al aire libre y tomar las medidas de protección necesarias. Según la OMS, los niveles se agrupan en categorías: bajo (1-2), moderado (3-5), alto (6-7), muy alto (8-10) y extremo (11 o más). A partir del nivel moderado, se recomienda enfáticamente el uso de protección, ya que la radiación acumulada es el principal factor de riesgo para enfermedades crónicas.

 

El peligro de los rayos ultravioletas del sol para la salud

La exposición prolongada y sin protección a los rayos ultravioletas puede causar daños inmediatos y a largo plazo. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los efectos agudos incluyen quemaduras solares dolorosas y reacciones de fotosensibilidad. Sin embargo, el peligro más grave reside en el daño celular acumulativo, que es el responsable directo del envejecimiento prematuro de la piel y, fundamentalmente, del desarrollo de distintos tipos de cáncer de piel, incluyendo el melanoma.

Además de los efectos en la piel, la radiación UV puede provocar daños graves en la visión, como cataratas y pterigión (crecimiento de tejido sobre la córnea). La OMS advierte que la exposición excesiva también puede debilitar el sistema inmunológico, reduciendo la capacidad del cuerpo para combatir ciertas enfermedades. Por estas razones, la prevención no es una cuestión estética, sino una necesidad médica para evitar patologías que pueden ser mortales o discapacitantes.

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Para minimizar estos riesgos, la OMS recomienda evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 y las 16:00 horas, momento en que la radiación alcanza su punto máximo. Es fundamental buscar la sombra en espacios abiertos y recordar que el agua, la arena y el pavimento pueden reflejar la radiación, aumentando su intensidad incluso bajo un parasol. El uso de ropa de trama cerrada, sombreros de ala ancha y anteojos de sol con filtro UV certificado es la primera barrera de defensa física.

Complementariamente, se debe aplicar protector solar de amplio espectro con un factor de protección (FPS) mínimo de 30 en todas las áreas de la piel expuestas. La OPS subraya que el protector debe colocarse 20 minutos antes de salir y reaplicarse cada dos horas, o con mayor frecuencia después de nadar o sudar intensamente. Estas medidas deben extremarse en niños y jóvenes, ya que la piel infantil es mucho más sensible y el daño solar recibido durante los primeros años de vida es determinante para la salud futura.