El índice UV se mantiene bajo en casi todo el país, pero los expertos advierten sobre el riesgo de la exposición prolongada
Consultá cómo estará el índice de rayos ultravioletas en tu zona. Las precauciones que hay que tomar para cuidar la salud.
El pronóstico del tiempo indica que para la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense se espera un índice UV muy bajo, con valores que oscilarán entre 1 y 2 puntos debido a la alta nubosidad y la época otoñal.
De acuerdo con los datos oficiales del Servicio Meteorológico Nacional, la radiación se mantendrá en niveles mínimos en la mayor parte de la Argentina, registrándose leves incrementos moderados únicamente en los extremos del norte del país.
Qué es el índice UV y por qué es importante para la salud
El Índice Ultravioleta (IUV) es una medida de orientación internacional que estima la intensidad de la radiación UV con respecto a la superficie terrestre en una escala que va de 1 a 11 o más. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), este indicador permite alertar a la población sobre el riesgo potencial de sufrir lesiones cutáneas, siendo fundamental para prever la necesidad de protección solar diaria.
Comprender sus niveles ayuda a evitar daños acumulativos. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) enfatiza que, aunque el sol es vital para la síntesis de vitamina D, conocer el valor del IUV resulta clave para adaptar nuestros hábitos cotidianos, ya que la radiación traspasa las nubes livianas y su impacto varía según la altitud, la latitud y la capa de ozono.
El peligro de los rayos ultravioletas del sol para la salud
La exposición excesiva y sin protección a los rayos ultravioletas se asocia directamente con afecciones graves a corto y largo plazo. La OMS advierte que la radiación UV es la principal causa ambiental del cáncer de piel, incluyendo el melanoma. Asimismo, provoca el envejecimiento prematuro del tejido cutáneo (fotoenvejecimiento), la aparición de manchas profundas y una pérdida notable de la elasticidad de la piel.
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Además de los daños dermatológicos, la OPS señala que la radiación solar afecta gravemente a la salud ocular, siendo un factor de riesgo determinante en el desarrollo de cataratas, pterigión (crecimiento de tejido en la córnea) y lesiones en la retina. El impacto también se extiende al sistema inmunitario, debilitando las defensas naturales del organismo ante diversas infecciones.
Para mitigar estos riesgos, ambos organismos internacionales recomiendan evitar la exposición directa al sol durante las horas pico de radiación, que suelen registrarse entre las 10 y las 16 horas. Incluso en jornadas con índices bajos o moderados, se aconseja priorizar la permanencia en espacios sombreados y utilizar ropa holgada de manga larga hecha con tejidos que bloqueen el paso de la luz.
Finalmente, es indispensable complementar el cuidado personal con la aplicación diaria de protectores solares de amplio espectro, cuyo factor de protección (FPS) sea igual o superior a 30, colocándolo al menos veinte minutos antes de salir al aire libre. La utilización de anteojos con filtro UV homologado y sombreros de ala ancha garantizará una cobertura integral frente a los efectos nocivos del sol.