Alerta máxima

El sol no da tregua: se espera un índice UV "extremo" en casi todo el país y piden extremar cuidados

Consultá cómo estará el índice de rayos ultravioletas en tu zona. Las precauciones que hay que tomar para cuidar la salud.

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En la ciudad de Buenos Aires (CABA) y la provincia de Buenos Aires (PBA), se pronostica un índice UV máximo de 11, alcanzando la categoría de "extremo". El cielo estará soleado y despejado, lo que facilitará el impacto de la radiación.

Sumado a eso, en el resto del país, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé niveles críticos. En el norte y Cuyo el índice trepará a 13, mientras que en la Patagonia norte llegará a 11. Se recomienda evitar la exposición prolongada.

Este debe colocarse 20 minutos antes de salir y reaplicarse cada dos horas, o tras nadar o sudar

Qué es el índice UV y por qué es importante para la salud

El Índice UV (IUV) es una medida estandarizada internacionalmente que describe la intensidad de la radiación ultravioleta solar que alcanza la superficie terrestre en un lugar y momento determinados. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), este indicador se expresa en una escala numérica que comienza en 0; cuanto más alto es el valor, mayor es el potencial de daño para la piel y los ojos, y menor es el tiempo de exposición necesario para las lesiones.

Saber este índice es fundamental para la salud pública, ya que permite a la población anticipar el riesgo y adoptar medidas de protección adecuadas. Los niveles se agrupan en categorías: bajo (1-2), moderado (3-5), alto (6-7), muy alto (8-10) y extremo (11 o más). La importancia de este monitoreo radica en que la radiación UV es acumulativa y, a menudo, sus efectos dañinos no se perciben de inmediato, sino a través de quemaduras o lesiones que aparecen horas después.

El peligro de los rayos ultravioletas del sol para la salud

La exposición excesiva a la radiación ultravioleta representa una de las principales amenazas para la integridad cutánea y ocular. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que los rayos UV pueden causar daños inmediatos como quemaduras solares (eritemas), pero también efectos crónicos graves como el cáncer de piel y el envejecimiento prematuro. Además, la radiación puede debilitar el sistema inmunológico, reduciendo la capacidad del cuerpo.

A nivel ocular, el sol puede provocar afecciones agudas como la fotoqueratinitis (quemadura de la córnea) y contribuir al desarrollo de cataratas a largo plazo, una de las principales causas de ceguera en el mundo. Los expertos subrayan que los niños y adolescentes son particularmente vulnerables, ya que su piel es más delgada y los daños sufridos durante la infancia aumentan significativamente el riesgo de padecer patologías graves en la edad adulta.

Para mitigar estos riesgos, la OMS y la OPS recomiendan limitar la exposición al sol durante las horas centrales del día, generalmente entre las 10:00 y las 16:00, cuando la radiación es más intensa. Es fundamental buscar la sombra y utilizar barreras físicas como sombreros de ala ancha que cubran cara, orejas y cuello, además de ropa de trama cerrada.

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Asimismo, se aconseja el uso de anteojos de sol con filtro UV certificado (que bloqueen el 99-100% de los rayos UVA y UVB) y la aplicación generosa de protector solar con un factor (FPS) de 30 o superior. Este debe colocarse 20 minutos antes de salir y reaplicarse cada dos horas, o tras nadar o sudar, recordando que incluso en los días nublados.