Telecomunicaciones

Con Tuenti, Metrotel lanza el tercer operador y sella el adiós definitivo de Telefónica al país

Con luz verde de la Autoridad Nacional de la Competencia a la desinversión de Telecom en Telefónica, Metrotel lanzará antes de fin de año Tuenti como tercer operador de telefonía celular e internet vía fibra, heredando seis millones de clientes de Movistar y marcando el retiro definitivo de la española del mercado argentino, tras casi dos años de disputa con el gobierno de Javier Milei.

Autorizado. El Gobierno habilitó la jugada de telecomunicaciones. Foto: cedoc

Tuenti será el nombre que utilizará Metrotel en la nueva aventura que el grupo iniciará antes de que termine 2026 en el mercado, siempre complejo, de las telecomunicaciones en la Argentina. De no mediar más inconvenientes políticos, se aprobará en semanas la propuesta de desinversión de Telecom en Telefónica, y comenzará la historia del nuevo operador de telefonía celular e internet vía fibra, junto con la despedida definitiva de Telefónica de Argentina y de Movistar, tanto como marcas como compañías presentes en el país.

Tuenti competirá contra Personal y Claro, comenzando con un mercado de 6 millones de personas que hoy son clientes de Movistar y pasarán a la nueva compañía, de los cuales unos 4 millones están en el AMBA, lo que para el mercado representa parte de la “crema”. Se suman unos 200.000 clientes más de internet vía fibra, además de los actuales usuarios de Tuenti, marca propia que Movistar creó en España e importó al país para el segmento de bajo costo, prepago y digital.

Originalmente, Tuenti no era una compañía telefónica: comenzó en 2006 como una red social española dirigida al público joven, competidora local de Facebook. Telefónica compró el 85% en 2010 por unos 70 millones de euros y luego tomó el control total, usando el nombre como marca de telefonía móvil de bajo costo, mientras Movistar quedaba como marca principal. En la Argentina, Tuenti es un servicio prepago y 100% digital, sin factura mensual: el cliente compra combos de datos, llamadas y SMS, y la relación se da vía app, web y WhatsApp.

Crear una tercera compañía a partir de una desinversión directa de activos de la adquirida Telefónica era condición indispensable para que el negocio se habilitara desde el oficialismo. Así lo decidió la sociedad conjunta entre el Grupo Clarín y Fintech, la empresa del mexicano David Martínez, que se reparten en un equitativo 40% del paquete, mientras el 20% restante cotiza en las bolsas de Buenos Aires y Nueva York.

La novedad es que la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) aprobó la “desinversión”, cerrando el análisis de la propuesta de Telecom para habilitar el negocio de fondo: la compra de la operatoria de Telefónica en Argentina, cerrada en febrero de 2024 por unos US$ 1.240 millones, que para el gobierno de Milei resultó inadmisible en lo económico-financiero, lo funcional y lo político. Metrotel había participado en el proceso, como socio de Corporación América, pero quedó por debajo de la oferta vencedora por aproximadamente un 15%. También quedaron en el camino el Grupo Werthein (DirecTV Latinoamérica y Telecentro), América Móvil y Claro, los franceses de Iliad, Millicom (Tigo), Fénix Entertainment Group y el Grupo Olmos.

El proceso de venta se había iniciado cuando Telefónica firmó con JP Morgan el mandato para encontrar comprador en la Argentina, igual que en el resto de América Latina. Sorprendió en febrero de 2024 que Telefónica anunciara en Madrid que el vencedor era Telecom, lo que enfureció al recién asumido gobierno de Milei, que tenía otros planes. Se abrió un conflicto directo y casi personal que derivó en la prohibición de avanzar con la operación, hasta resolverse en la ANC, organismo que también fue blanco de los primeros ajustes del gobierno. Tardó casi dos años la aprobación, hasta que Telecom encontró “la novia”: Metrotel, compañía en parte relacionada con los compradores de Telefónica.

Los propietarios de Metrotel son, desde 2017, los fondos Riverwood Capital Partners y Blackstone Tactical Opportunities Advisors, que ese año compraron el 100% de la compañía a Sociedad Comercial del Plata (SCP) por US$ 190 millones. Metrotel nació a comienzos de los 90 bajo el Grupo Roggio, de Córdoba, enfocado en clientes corporativos con red propia de fibra óptica. En diciembre de 2013, SCP acordó con Roggio comprar el 80% de CPS Comunicaciones (Metrotel) por US$ 23 millones, y en 2014 completó el 20% restante. SCP, el histórico holding de Santiago Soldati conducido por Ignacio Noel, hizo un negocio redondo: compró en US$ 23 millones, recibió casi US$ 21 millones en dividendos y vendió en US$ 190 millones. A fines de 2017 contrató a Citibank para organizar la venta, y así llegaron los dos fondos, que mantendrán su posición en la nueva Metrotel, pero con socios.

Pese a que la operación parece llegar a buen puerto, hasta el cierre de esta edición el presidente Milei mantiene fijado en su cuenta de X un mensaje que sostiene: “CLARÍN: LA GRAN ESTAFA ARGENTINA”, en el que acusa al Grupo de buscar el 70% de las telecomunicaciones argentinas y asegura que no permitirá que controlen “las comunicaciones de todo el país”.

Un contrato no se cierra hasta que se firma y se aprueba. Solo Telefónica, que ya cobró cash los US$ 1.240 millones en febrero de 2024, quedó fuera de esta historia y del conflicto, a la espera de la autorización final para desenchufarse de la Argentina y concentrarse en mercados menos complejos, como Brasil –el único país de la región donde los españoles seguirán operando e invirtiendo– y Venezuela, donde el problema es que no aparece comprador.