Audiencia y medios tradicionales

El impacto de los recortes de contenidos

Costumbre. Los medios como la TV y radio siguen siendo masivos. Foto: unsplash

En la era digital, los recortes de contenidos han revolucionado la forma en que consumimos y compartimos la información. Este fenómeno ha producido, a su vez, una fragmentación de las audiencias y ha impactado fuertemente en los medios tradicionales, antes generalistas, ahora obligados a fraccionar sus ofertas para atraer público y conservar una ecuación comercialmente sustentable.

La “era del recorte” significa que los contenidos visuales o de audios, se fragmenten para difundir en los formatos de redes sociales y obtener repercusión. Resumiendo: trabajar para que todo se reduzca a uno, dos o tres minutos que se viralizan.

La primera consecuencia de este cambio de tendencias es la fragmentación. Es decir, el público consume pequeñas fracciones y en diferentes plataformas, las cuales, a su vez, están obligadas a alivianar contenidos, la mayoría de las veces, en detrimento de la profundidad: para lograr más audiencia, los contenidos se inclinan por lo visual, o sea, imágenes y narraciones que sean fáciles de consumir y compartir.

Recortar, achicar, reducir, induce, por lo que se observa, a simplificaciones. Uno de los caminos más utilizados para este fin en la Argentina es el streaming. En pocos países del mundo occidental, el streaming tiene tanto protagonismo como en el nuestro. El abaratamiento por esta vía parte de una simple –y quizá absurda– ecuación: sentar a varias personas frente a un micrófono con la esperanza de que los contenidos se viralicen. Sin embargo, las cosas no siempre resultan como se las imagina. Comparadas las audiencias con la televisión abierta, en los mejores momentos, el canal de streaming más visto no alcanzan los 2 puntos de rating. La gran mayoría mide aún mucho menos. Efectivamente, la culpa no es del streaming, sino el hacer del recorte, cualquier recorte, un dogma. La magia se desbarata al medir resultados.

A pesar de la pérdida de audiencia, los medios tradicionales –TV, radio– siguen siendo masivos. Los streamings o podcasts logran competir con los medios en los recortes, no en la masividad. 

Uno de los problemas que las audiencias parecen estar advirtiendo es que las noticias que se emiten no son profundas, ni bien producidas, ni bien investigadas. Lo que conlleva, en definitiva, a la pérdida confianza.

A esto se le suma la falta de contexto: la superficialidad quita perspectiva a la información, lo que dificulta que las audiencias entiendan la complejidad de los temas que se les ofrece. El desafío es equilibrar la brevedad con la profundidad. En lugar de enfocarse en producir una gran cantidad de contenidos, los periodistas deberían priorizar en la calidad y la profundidad de sus propuestas. Esto podría ayudar a recuperar la credibilidad y restituir la confianza de los consumidores de información.

Los medios van a un cambio en el modelo de negocio. Deben adaptarse a un entorno digital y encontrar formas de monetizar sus contenidos de manera efectiva. A tal punto que los departamentos comerciales “venden” la incorporación de recortes en las cuentas del medio, algo cada vez más pedido por los clientes.

Esta realidad, lleva a una pérdida de la autoridad, ya que los medios tradicionales deben competir con otras fuentes informativas en línea. Las audiencias ponen en el mismo nivel un contenido subido por un usuario de redes que uno generado con tratamiento profesional.

De manera paralela, esta necesidad de innovación lleva a los periodistas y empresas a encontrar nuevas formas de contar historias y presentar información para atraer audiencias.

Uno de los grandes desafíos de la industria y de los profesionales es lograr la atención en un nuevo entorno digital, en donde la competencia es alta y con dudosas reglas de juego. Pero también puede ser una buena oportunidad para la innovación en los medios tradicionales y lograr de esa forma nuevos formatos y plataformas para presentar sus contenidos. Esos contenidos encontrarán en los periodistas reconocidos un nicho de producción con alta calidad y atractivo para las audiencias.

En concreto, los recortes llegaron y parece que se quedarán por un buen tiempo, cambiando las formas en que las audiencias consumen la información en un entorno digital en constante evolución.

* Director periodístico de Perfil Producciones.