BRICS

La India y Occidente

Nueva Delhi. Este mes llevó a cabo la XVIII Cumbre del Grupo BRICS. Foto: AFP

La celebración de la XVIII Cumbre del Grupo Brics en Nueva Delhi mostró que lejos de las lecturas que presagian un colapso inminente de la hegemonía occidental o la consolidación de un bloque oriental monolítico, los acontecimientos y resoluciones de la cumbre cobran pleno sentido al ser analizados bajo el prisma de la teoría de la hegemonía compartida. 

Esta perspectiva teórica plantea que el orden internacional contemporáneo no atraviesa un vacío anárquico ni una sustitución unipolar, sino una reestructuración profunda en la que la preponderancia asimétrica del sistema se encuentra distribuida entre dos grandes constelaciones de poder interdependientes lideradas por Estados Unidos y China. En esta arquitectura, la actuación diplomática de la India ha emergido como un ejercicio paradigmático de arbitraje activo, permitiendo a la nación asiática moldear el rumbo del bloque emergente sin romper sus vínculos estructurales con el Norte Occidental.

A diferencia de las potencias del Norte Oriental que impulsan una confrontación abierta con el orden establecido, la India combina su pertenencia a los BRICS y a la Organización de Cooperación de Shanghái con una profunda integración militar, tecnológica y económica con Occidente, destacando su participación en el QUAD junto a Estados Unidos, Japón y Australia. 

Este posicionamiento estratégico encuentra su fundamento conceptual en la doctrina del alineamiento activo en materia de seguridad. Frente a la vaguedad  discursiva o la neutralidad contemplativa que con frecuencia derivaban en una autonomía ineficaz, el alineamiento activo supone una praxis pragmática y orientada al desarrollo nacional de los pueblos.  

El arbitraje de la India quedó vívidamente registrado en la redacción y alcance de la Declaración Final de la cumbre. Ante las propuestas más radicales provenientes del Norte Oriental tendientes a forzar una desdolarización acelerada o la creación de una moneda común, la diplomacia india encauzó los debates hacia la resiliencia práctica y la soberanía monetaria. La Declaración priorizó así la promoción voluntaria del comercio en monedas locales y la interoperabilidad de las plataformas de pagos digitales mediante. 

Asimismo, la India impulsó la creación del Laboratorio de Riesgos BRICS, reforzando la autonomía financiera regional sin desconectarse de los mercados de capitales globales. 

En el terreno institucional y de seguridad nacional, el ejercicio de arbitraje de la India cosechó frutos en tanto plasmó el respaldo explícito de Rusia y China a las aspiraciones de la India y Brasil de asumir un papel más prominente en la Organización de las Naciones Unidas, incluyendo su Consejo de Seguridad. 

Al mismo tiempo, la cumbre facilitó la reorientación del bloque hacia áreas de cooperación sustantiva en infraestructura pública digital, salud global e inteligencia artificial de código abierto, alejando los consensos de las retóricas de suma cero.

Uno de los momentos destacados de la cita multilateral fue la reunión bilateral entre el primer ministro indio Narendra Modi y el presidente chino Xi Jinping, la primera visita del mandatario chino a suelo indio desde el año 2019, que reconfirmó que los espacios multilaterales de la hegemonía compartida funcionan como catalizadores para el pragmatismo bilateral. 

En conclusión, el análisis de la XVIII Cumbre de los BRICS bajo la teoría de la hegemonía compartida pone de manifiesto que el futuro del orden internacional no se dirimirá solamente en una contienda binaria entre Washington y Beijing. La verdadera dinámica del sistema global contemporáneo reside en la capacidad de arbitraje, articulación y autonomía estratégica que despliegan las potencias del Sur Occidental, con la India a la cabeza. 

Al moderar los ímpetus rupturistas del Norte Oriental, salvaguardar la agenda de desarrollo socioeconómico y fortalecer su propia voz multilateral, la India ha demostrado que el alineamiento activo no solo preserva el equilibrio entre los bloques de poder, sino que redefine los términos de la convivencia global. 

*Profesor de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Austral.