En la mira

Las puertitas del Sr. Toto Caputo

En una suerte de homenaje a un clásico de la historieta argentina -“Las puertitas del Sr. López”- el ministro de Economía, Luis ‘Toto’ Caputo, ha dado en los últimos días acabadas muestras de su predilección por la realidad paralela.

Menor. Los números de Caputo empeoraron respecto a 2024. Foto: NA

En una suerte de homenaje a un clásico de la historieta argentina -Las puertitas del Sr. López- el ministro de Economía, Luis ‘Toto’ Caputo, ha dado en los últimos días acabadas muestras de su predilección por la realidad paralela.

Parecido al señor López, el gris protagonista del cómic que se escapaba de su vida rutinaria abriendo puertas para acceder a un mundo ficticio, Caputo recomienda no comprar ropa argentina y mantener la desactualizada medición de la inflación.

Con la venia de Javier Milei, el verdadero decisor de la política económica oficial, poco parece importarle al ministro que por estas decisiones salga eyectado el jefe del Indec y se vuelva a sospechar sobre posibles manipulaciones de los índices.

Empresario textil calificó de "payaso" a Caputo y de "idiota" a Adorni


Tampoco le hace mella la reacción condenatoria de los empresarios textiles que fabrican en el país. Gran contribución al respecto ha hecho el inefable jefe de Gabinete, Manuel Adorni, otro cultor del género fantástico, que ha negado que comprarse un jean en el exterior genere desocupación. Sólo este sector ha perdido casi 20.000 empleos directos durante la gestión libertaria.

Semejante disociación con la realidad tiene impacto en los mercados y en la política. A la caída de las acciones de empresas argentinas hay que sumarle la desconfianza de los gobernadores, a quienes se les promete que se los va a compensar por la baja del impuesto a las Ganancias que alumbra la reforma laboral.

¿Y el que va a cumplir ese compromiso es Caputo?, se preguntan con incredulidad los mandatarios provinciales, de quienes depende la aprobación del proyecto clave para el Gobierno en esta etapa.
Hay más ejemplos recientes del planeta irreal caputista. Hizo falta una nota periodística para que desplazara a su secretario de Transporte, denunciado internamente hacía un tiempo en el otorgamiento de subsidios irregulares. 

Fue además testigo del portazo del presidente de la Unidad de Información Financiera (UIF), por negarse a reglamentar la pomposa ley de Inocencia Fiscal, que expone al país al riesgo de ingresar a la lista negra global sobre lavado y transparencia de activos.

Con la mayor botonera económica que se recuerde desde Domingo Cavallo en los años ’90, Caputo ha sido alabado hasta el paroxismo por Milei, pese a su fracaso anterior con Mauricio Macri.

Considerado por algunos sectores de los mercados como un “mago de las finanzas”, convendría que el jefe del Palacio de Hacienda evite abusar de los trucos ilusorios. La Argentina está cara y casi nadie ya se pregunta por el dólar. Fabulosa la sugestión. Hasta que se cierra la puerta y vuelve la realidad