La materia, la mensura y la atmósfera de lo invisible
Pinturas, dibujos y esculturas de Pablo Canedo habitan desde julio pasado las salas del museo que el artista y gestor cultural ayudó a cimentar, revelando el trazo de un creador que dedicó su vida a dar forma al espacio que separa a los objetos.
En las salas del museo que él mismo impulsó junto a José Utrera, Raúl Díaz y Ernesto Berra —quienes hoy continúan al frente del proyecto—, se aloja la primera muestra póstuma dedicada a Pablo Canedo.
Bajo el título “La magia que ocupa el espacio entre las cosas”, la propuesta propone una relectura integral de su producción. Su figura, ampliamente reconocida por una capacidad resolutiva que transformó la gestión cultural en Córdoba, suele encasillarse en el rol del gestor institucional.
Sin embargo, esta retrospectiva desplaza el foco operativo hacia su verdadera trinchera: el taller, el tablero y la reflexión artística constante.
La diáspora armenia, el impresionismo y la paleontología en tres exposiciones inmersivas
El recorrido, articulado cronológicamente desde sus piezas iniciales hasta su producción más reciente, expone la coherencia temática y formal que atravesó su trayectoria.
En palabras de la curadora Florencia Ferreyra, la obra de Canedo no solo se destaca por un dibujo concienzudo y un manejo lumínico preciso, sino por una obsesión recurrente: capturar la densidad visual de lo que no se nombra.
Entre interiores deshabitados, laberintos y luz filtrada
Esa atmósfera —oscilante entre la inquietud metafísica, lo siniestro y lo francamente místico— estructura sus distintas etapas creativas. Los interiores deshabitados, las sillas vacías, los territorios infantiles poblados por juguetes animados, las urbes desoladas, los laberintos y los nudos brunianos dialogan con una luz filtrada que matiza sus paisajes finales.
En esa última etapa, el artista alcanzó una síntesis entre la estructura racional, la ironía existencial y la sensibilidad por el entorno natural y urbano.
Más que una mirada nostálgica, la exhibición plantea una revisión crítica sobre las herramientas narrativas de Canedo. Sus piezas no imponen certidumbres; por el contrario, ofrecen instrumentos de mensura para escudriñar el misterio, abriendo relatos inconclusos donde la razón y la fantasía conviven en un mismo plano.
La muestra, que reúne un riguroso cuerpo de pinturas, dibujos y esculturas, permanecerá abierta al público hasta el domingo 11 de octubre.
También te puede interesar
-
La designación del nuevo juez electoral abrió otro frente de disputa entre Llaryora y la oposición
-
Nuevo juez electoral y el supuesto caballo del comisario que terminó como caballo de Troya
-
Carlos Regazzoni: "La demanda de programadores cayó un 90% y va a ser peor"
-
Megacausa La Perla: Revivir el viejo dolor para hacer justicia
-
La ola nacionalista pos–Mundial se llevó puesto el capítulo 3 de la “Ley de tierras”
-
Cuestión de peso ofensivo: Talleres y el reality de los delanteros
-
La búsqueda del tesoro: estuvo seis años tras la camiseta de ‘Chiche’ Sosa
-
Carlos Alonso: entre la trazabilidad del dolor y la condición humana
-
Córdoba reúne a más de 30 programadores internacionales para impulsar el teatro y la música argentina