Fuera De cuadro

Instrucciones para el surrealismo

Batlle Planas. Tribunal de pintores..., de 1938. Foto: cedoc

“Una noche, después de clase, lo acompañamos varios alumnos desde el taller hasta su casa. Íbamos siempre por la calle Independencia, el paseo se había convertido en una costumbre que disfrutábamos todos. De pronto se nos cruza lo que parece ser una mendiga, un personaje extraño y algo siniestro, envuelto en una especie de manto oscuro de pies a cabeza. Batlle se detiene, observa, y luego nos dice, mientras reanudamos la marcha: Si uno pinta a ese ser, seguro que no le creen y lo llaman surrealista”. Lo cuenta Noé Nojechowizc en Energía de la forma, una publicación de Museo del libro y de la lengua de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno. Pero podría haber sido Roberto Aizenberg o Alejandra Pizarnik, alumnos de ese genial y exótico maestro. También,  Eduardo Stupía, Víctor Chab, Luisa Valenzuela, Giselda y Silvia Batlle que participan de este volumen. 

   Sin embargo, Juan Battle Planas que nació en Cataluña, 1911 y vivió y murió en Buenos Aires en 1966 no dejó todo librado al azar. Aunque paradójico, esa escena de pintar una realidad que se parezca tanto al surrealismo tenía un método. El suyo que consiste en seguir una serie de pasos muy estrictos: “1. Marcá varios puntos sobre la superficie blanca de la derecha. 2. Trazá pequeñas líneas sobre el papel. 3. Con el menor control posible, y con cierto ritmo, uní las líneas y puntos con otras líneas. 4. A partir de lo realizado, tratá de encontrar en las formas que van surgiendo motivos que sean afines a tu gusto, como cuando se mira una nube y se reconocen formas. 5. Dibujá lo que tu imaginación ve en las formas. 6. Borrá las líneas y puntos que no aporten a lo que sugiere el dibujo.” 

   El resultado: la obra total de unos de los artistas más adelantados de la vanguardia. El poeta, el ilustrador, el escenógrafo,  el muralista y pintor que hizo de estas pampas, una tierra de ensueño.