Lecturas de verano

Los mejores libros para llevarte de vacaciones

La elección de qué leer en el tiempo de descanso siempre es arbitraria y difícil. Aquí algunas recomendaciones para facilitar la tarea de selección y que estés bien acompañado a la hora de la lectura.

Lectura de verano Foto: Pixabay

El verano tiene su propio ritmo, lejos de las notificaciones del celular y las urgencias laborales, las vacaciones nos regalan el escenario perfecto para vivir otras vidas y en otros mundos. Bajo la sombra de un árbol, con los pies en la arena o entre las piedras de un riacho de montaña esta selección de libros puede ser la compañía ideal para desconectar de la rutina y ponerse al día con esos libros que postergamos durante el año de trabajo.

¿Cuántos libros son demasiados? ¿Cómo calculamos qué llevar? Y si la primera opción que llevamos no es lo esperado, ¿qué vamos a leer? La ropa se dobla rápido, los artículos de limpieza personal tienen su lugar asignado… Entonces llega el desafío logístico y emocional: la selección de libros. ¿Es el momento de atacar ese clásico ruso de mil páginas o mejor optar por novedades? Nunca son suficientes los libros, pero te recomendamos algunas opciones para que te pongas al día con los libros que salieron en la última mitad del 2025. Ganale a la agenda y ponete al día. Aquí van seis recomendaciones de PERFIL para que elijas qué llevarte a la playa o la montaña, en esos días que te reservaste para reconectar con vos mismo, el relax y lo mejor de la literatura.

Libros: Guerra, política y crímenes en 4 obras de no ficción

La primera recomendación es un apasionante libro que combina el interés histórico, la historia de la esclavitud y el formato de historietas. Publicado por Eudeba, Abina y los hombres importantes recoge la historia de Abina Mansah, que denunció a sus captores ante los tribunales de la colonia Costa de Oro, en África, en la segunda mitad del siglo XIX, que fue tomada como esclava. Si bien perdió el juicio, su caso fue un emblema de la lucha por la libertad. El expediente fue perdido por décadas en los archivos tribunalicios, pero su hallazgo permitió difundir la historia, que escribieron e ilustraron el historiador Trevor Getz y la dibujante Liz Clarke.

Abina y los hombres importantes

Otra gran historia de mujeres es la que relata Laura Ramos en Mi niñera de la KGB. Nada de imaginación, esta historia, digna de una serie para las plataformas de streaming, cuenta la vida de Africa de Las Heras, una española que después de su actuación en la guerra civil española, terminó como espía soviética.

Laura Ramos y su Mi niñera de la JGB

Involucrada en el asesinato de León Trotsky, esta espía sedujo al gran escritor Felisberto Hermández y logró casarse con él para poder entrar al círculo de intelectuales uruguayos y establecer un centro de la KGB en Montevideo. Allí trabó relación con la familia de la autora, cuyo padre fue el político Jorge Abelardo Ramos, dos veces candidato a presidente de la Argentina. Durante años, Africa fue conocida apenas como “María Luisa, la modista”, como consta en varias viejas biografías del autor de “Las Hortensias” y “a quien Italo Calvino definió como “el escritor que no se parecía a nadie”. Hasta que un libro contó verdadera historia, y ahora, Ramos, relata sus vivencias personales con una maestría admirable.

Charlotte Casiraghi debuta como autora con "La fêlure", un libro entre la filosofía y la intimidad

La tercera recomendación de este cronista es El último año de Perón, de Gustavo Nahmías, que hace un recorrido político por el final del general Juan Domingo Perón, que murió siendo presidente de la Argentina, y su enfrentamiento con los distintos movimientos guerrilleros, a los que alentó durante su exilio, y condenó cuando se produjo finalmente su regreso.

El último año de Perón

Nahmías hace un minucioso relato casi diario de las declaraciones y posiciones políticas de viejo líder. Ideal para quienes quieren comprender un período histórico de la Argentina cuyas consecuencias todavía impactan en la sociedad.

La cuarta recomendación es Tiburón, de Peter Benchley, que inspiró el primer gran éxito cinematográfico de Steven Spielberg, a 50 años de su origen. Si hay un clásico capaz de transformar un tranquilo día de playa en una experiencia explotada adrenalina es Tiburón. Publicada en 1974, la novela de Peter Benchley es mucho más oscura y compleja que la famosa versión fílmica. Leerla con el mar de fondo es un acto de valentía y placer masoquista: la historia no solo se centra en la cacería de la bestia que aterroriza al pueblo de Amity, sino que profundiza en las tensiones sociales, la corrupción política y la fragilidad humana ante la fuerza imparable de la naturaleza. Benchley construye un thriller implacable que atrapa desde la primera página y obliga al lector a mirar con recelo esa línea donde el agua azul se vuelve profunda y desconocida. Si no sos muy valiente, mejor leerlo en la montaña.

Tiburón

Más allá del terror visceral, el libro funciona como un mecanismo de relojería perfecto para las vacaciones. Ritmo frenético y prosa directa y visual. A diferencia de la película, aquí los personajes tienen matices más sombríos y tramas entrelazadas que añaden una capa de drama humano al horror acuático. Tiburón es un recordatorio feroz de que, a veces, los monstruos más temibles no están bajo el agua, sino en la superficie, en las decisiones que tomamos cuando el pánico se apodera de todos.

Jorge Luis Borges, el hombre que no quería ser Nobel: los "pecados" políticos, fobias y contradicciones

Las últimas recomendaciones repiten autor. J. G. Ballard, de quien elegimos los recientemente republicados Crash y Noches de cocaína. Así como Tiburón es una lectura veraniega y La niñera… se deja leer de un tirón, Ballard es un antídoto radical contra la dulzura estival y se recomienda a aquellos que prefieren una experiencia literaria desafiante. Lejos de la lectura ligera convencional, Crash es una obra maestra de la transgresión y explora el oscuro cruce entre el deseo y la tecnología. Si Tiburón te hace tenerle miedo al mar, Crash te va a hacer mirar con otros ojos la ruta a la costa. Con una prosa clínica y quirúrgica, Ballard disecciona una sociedad obsesionada con la velocidad y la violencia y presenta un mundo donde los accidentes automovilísticos se convierten en el último fetiche de una humanidad alienada. La versión fílmica de David Cronenberg llenaba cines en la última mitad de la década del ’90.

Crash

Leer Crash durante las vacaciones es un acto de rebeldía intelectual. Es una novela hipnótica y perturbadora que no busca complacer al lector, sino sacudirlo. Mientras el resto del mundo busca el descanso idílico, Ballard ofrece una visión profética sobre nuestra fusión con las máquinas, un tema que resuena hoy con más fuerza que nunca en nuestra era digital. Es una lectura intensa, provocadora y visualmente impactante, ideal para quien desea dejar de lado el escapismo tradicional y sumergirse en una de las visiones más audaces y originales de la literatura del siglo XX.

Finalmente, si el plan de vacaciones incluye un resort exclusivo o una urbanización de lujo, Noches de cocaína es el espejo distorsionado donde nadie querría mirarse. Ballard traslada su obsesión por la psicopatología social a la Costa del Sol, presentándonos Estrella de Mar, un enclave para jubilados y expatriados donde la apatía es la norma hasta que el crimen y el exceso se convierten en la única forma de "revitalizar" a la comunidad. Es un relato fascinante y cínico sobre cómo el ocio absoluto puede derivar en una pesadilla de diseño, ideal para leer bajo el sol mientras se observa el comportamiento a veces absurdo de los centros turísticos.

Noches de cocaína

Esta novela funciona como una crítica mordaz al hedonismo vacío y a la arquitectura del descanso. Ballard utiliza el misterio de un incendio provocado como excusa para explorar una tesis inquietante: en una sociedad sin necesidades, el crimen es el único motor creativo que queda. Con una atmósfera densa y cargada de una extraña belleza decadente, Noches de cocaína es la recomendación perfecta para quienes disfrutan de las historias de "paraísos que son infiernos", como en la mencionada Tiburón, ofreciendo una mirada perturbadora que hará que tus cócteles junto a la piscina tengan un sabor mucho más amargo y fascinante.