Cultura Popular

San Marcos Evangelista: el león de la Palabra que narró la victoria de Cristo

Conmemorado el 25 de abril, San Marcos es el autor del segundo Evangelio y compañero de Pedro, recordado por su celo apostólico y su martirio en la ciudad de Alejandría

SANTORAL CATÓLICO Foto: IA

Este 25 de abril, el santoral católico celebra la festividad de San Marcos Evangelista, una de las figuras cumbres de la cristiandad primitiva. De origen judío y colaborador cercano de los apóstoles Pedro y Pablo, Marcos es tradicionalmente identificado como el intérprete del Príncipe de los Apóstoles, plasmando en su Evangelio la fuerza y el dinamismo de la misión de Jesús, presentándolo como el Siervo de Dios y el León de Judá.

San Marcos y la fundación de la fe en tierras de Egipto

La vida de Marcos estuvo marcada por un viaje misionero incansable que lo llevó desde Jerusalén hasta Roma y, finalmente, a Alejandría. Fuentes en italiano e inglés destacan que en esta ciudad egipcia fundó una de las iglesias más influyentes de la antigüedad, estableciendo las bases de la liturgia copta. Su labor no solo fue escrita, sino profundamente pastoral, formando comunidades sólidas fundamentadas en la enseñanza directa de los primeros testigos.

Su martirio ocurrió durante las festividades paganas del dios Serapis. Las crónicas hagiográficas detallan que fue arrastrado por las calles de Alejandría con cuerdas alrededor del cuello hasta su fallecimiento en el año 68. Se relata que, en su agonía, recibió una visión de Cristo que lo fortaleció, y que tras su muerte, una gran tempestad impidió que sus restos fueran quemados por sus verdugos, permitiendo que los fieles los rescataran.

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Se le atribuyen innumerables milagros de sanación y protección marítima, lo que llevó a que en el siglo IX sus reliquias fueran trasladadas a Venecia. El famoso relato del "Praedestinatio" cuenta cómo un ángel le anunció en vida que sus restos descansarían en la laguna veneciana. Desde entonces, el León alado de San Marcos se convirtió en el símbolo de la República y en un faro de protección para los navegantes y comerciantes europeos.

La devoción actual hacia San Marcos es inmensa en las iglesias de Oriente y Occidente. Es el patrono de los notarios, los vidrieros y los cautivos. Se lo invoca frecuentemente para pedir el don de la palabra y la valentía en la evangelización. Su Evangelio, el más breve y directo, sigue siendo la puerta de entrada para muchos que buscan conocer la humanidad y la divinidad de Jesús de forma rápida y contundente.

La oración dedicada al evangelista resalta su labor literaria y espiritual: "Oh Dios, que concediste a San Marcos la gracia de anunciar el Evangelio, danos la fuerza de seguir sus enseñanzas para que podamos vivir siempre conforme a la verdad de Cristo". Los devotos suelen rezar este día por los escritores y comunicadores, pidiendo que sus mensajes siempre construyan puentes de paz y fomenten la verdad entre los hombres.

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En el santoral católico de esta jornada también se recuerda a San Aniano de Alejandría y a San Esteban de Antioquía. Durante esta semana, la Iglesia celebra además a San Jorge Mártir, Santa Catalina de Siena y San Pío V. Estas figuras, que van desde los primeros obispos hasta los grandes doctores de la Iglesia, ofrecen a la comunidad cristiana un testimonio polifacético de fidelidad y amor incondicional a Dios.

En la Ciudad de Buenos Aires, los fieles pueden encontrar un espacio de especial veneración en la Parroquia San Marcos, situada en el barrio de Palermo (Plaza 4005). Asimismo, en la Catedral Metropolitana, se puede contemplar su iconografía tradicional, siendo un lugar de encuentro para quienes buscan la intercesión del santo león en momentos de necesidad espiritual o para pedir por la unidad de los cristianos.