El petróleo volvió a los US$ 100 por la escalada en Medio Oriente y agita el temor por la inflación global
Los ataques en el Golfo y sobre instalaciones energéticas volvieron a poner en alerta al mercado por posibles interrupciones en el suministro. Analistas advierten que una suba persistente del crudo podría complicar la pelea de los bancos centrales contra la inflación.
El precio internacional del petróleo volvió a superar este miércoles 9 de septiembre la barrera de los US$100 por barril, en medio de una nueva escalada del conflicto en Medio Oriente que incrementó el temor a interrupciones en el suministro de crudo desde una de las regiones más relevantes para el mercado energético mundial.
El Brent del mar del Norte para entrega en noviembre llegó a tocar los US$100,19, su mayor nivel en más de seis semanas y la primera vez que supera ese umbral desde el 24 de julio, según informaron AFP y Reuters.
Luego moderó parcialmente el avance y se ubicaba cerca de los US$99,90, con una suba superior al 2%. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense para octubre avanzaba alrededor de 1,6%, hasta los US$94,50 por barril.
El nuevo salto de los precios se produjo ante el agravamiento de las hostilidades en Medio Oriente y la creciente preocupación sobre la continuidad de los flujos de petróleo desde la región.
De acuerdo con AFP, los Guardianes de la Revolución iraníes informaron este miércoles que atacaron una base militar estadounidense en Jordania y unos 20 buques en el Golfo, en represalia por operaciones previas de Washington que destruyeron cinco petroleros iraníes.
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A esto se sumaron durante esta semana ataques de los hutíes respaldados por Irán contra instalaciones energéticas de Arabia Saudita, que provocaron incendios y elevaron el riesgo de una ampliación del conflicto, según detalló Reuters.
El estrecho de Ormuz vuelve al centro de las preocupaciones
Uno de los puntos de mayor sensibilidad para el mercado continúa siendo el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de hidrocarburos cuyos flujos quedaron fuertemente restringidos desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, el pasado 28 de febrero.
El Mar Rojo se había convertido en una de las rutas alternativas para los embarques de crudo, pero los últimos ataques también pusieron bajo presión esa vía de transporte.
Según datos citados por Reuters, durante la semana previa a la reanudación de los enfrentamientos, el 30 de agosto, habían pasado por Ormuz entre 8 y 9 millones de barriles diarios, el doble que la semana anterior. Sin embargo, más recientemente ese flujo había caído por debajo de los 2 millones de barriles diarios.
"Los participantes del mercado parecen estar descontando un conflicto más prolongado en Medio Oriente, así como el riesgo de que la última escalada de ataques militares interrumpa los flujos de petróleo", explicó Hamad Hussain, economista senior de clima y commodities de Capital Economics, citado por Reuters.
Para el especialista, uno de los principales interrogantes es si los recientes ataques contra petroleros terminarán reduciendo las transferencias de crudo entre buques en el Golfo de Omán, una operatoria que hasta ahora permitió sostener parte del abastecimiento mundial y contener los precios.
El petróleo acumula una fuerte suba
El Brent acumula una suba cercana al 25% desde comienzos de agosto, en momentos en que se desvanecen las expectativas de una solución permanente al conflicto entre Estados Unidos e Irán.
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Desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, el petróleo llegó a tocar un máximo de US$126,41 por barril el 30 de abril, de acuerdo con Reuters.
La preocupación por una menor disponibilidad de crudo llevó además a varios grandes bancos internacionales, entre ellos Goldman Sachs, Bank of America y HSBC, a elevar durante los últimos días sus pronósticos para el precio del petróleo.
Aunque productores externos a la OPEP, como Estados Unidos, Canadá y Guyana, incrementaron su producción, la Agencia Internacional de Energía (AIE) proyectó el mes pasado que la oferta mundial de petróleo podría caer este año en 4,3 millones de barriles diarios, alrededor de 4%, según Reuters.
Jeffrey Currie, copresidente de Abaxx Markets, advirtió que el mercado podría estar subestimando el alcance del movimiento. Según sostuvo, la suba de los precios energéticos no debería ser considerada un fenómeno aislado sino parte de una prima de seguridad que puede mantenerse elevada.
Por qué los US$100 preocupan a los bancos centrales
Más allá del impacto directo sobre el mercado energético, el regreso del Brent a los tres dígitos vuelve a encender una alarma sobre la inflación global.
"El umbral de los 100 dólares es un nivel psicológico que tiene su peso en los mercados", explicó Kathleen Brooks, analista de XTB, citada por AFP.
La especialista advirtió que, si el petróleo se mantiene por encima de ese nivel, numerosos bancos centrales podrían verse obligados a subir las tasas de interés para contener las presiones inflacionarias.
Un escenario de tasas más altas, a su vez, podría encarecer el financiamiento tanto para empresas como para familias y terminar afectando el nivel de actividad económica.
Así, el salto del petróleo comienza a transformar una crisis inicialmente concentrada en el plano geopolítico en un riesgo cada vez más relevante para la economía global: más inflación, tasas de interés más altas y menor crecimiento.
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