Signos de tranquilidad

El BCRA defendió las políticas económicas del Gobierno frente a inversores en Londres

El vicepresidente del organismo, Vladimir Werning, se presentó ante un grupo de inversores que fueron convocados para un evento organizado por un banco. Los ejes principales de su discurso giraron en torno a la inflación y a la política monetaria del Gobierno.

Vlademir Werning Foto: Agencia Na

El vicepresidente del Banco Central (BCRA), Vladimir Werning, defendió la denominada Fase 4 de política económica libertaria ante inversores y reveló que espera el ingreso de unos u$s3.600 millones por deudas emitidas, lo que anticiparía un clima de tranquilidad cambiaria para las próximas semanas, o al menos un flujo relevante de oferta en el mercado.

Con estas operaciones, el BCRA podrá ganar músculo financiero al engrosar sus reservas en este arranque de año. Al hablar con los inversores en Londres, el funcionario aseguró también que disminuyó la compra de dólares de ahorristas.

Horacio Fazio: “La inflación no es solo un problema económico, sino social”

Al referirse a la inflación, uno de los principales estandartes que levanta el Gobierno como una victoria de esta gestión, señaló que el IPC de diciembre llegó al 2,8% pero que en enero la aceleración de los precios comenzó a ceder, aunque evitó proyectar un índice mensual.

Las elecciones de octubre fueron relevantes para el mercado

El funcionario habló en un evento organizado por el banco BBVA este lunes. Cabe recordar que Werning es el encargado de este tipo de reuniones con inversores, principalmente en el exterior. 

En esta reunión celebrada en la capital inglesa, presentó su exposición bajo el título "La normalización financiera post electoral allana el camino para reformas, remonetización y compras de reservas".

Al momento de repasar las primeras medidas de Gobierno, aseguró que el resultado de las legislativas en octubre del 2025 fue importante para el apetito de dólares entre los ahorristas. "Después de las elecciones, la demanda de dólares privada colapsó y la cobertura cambiaria empezó a desarmarse rápidamente", planteó.

Según aseguró el vicepresidente del BCRA, en promedio la demanda de dólares billete desde abril hasta las elecciones fue de u$s2.500 millones mensuales. Mientras que entre noviembre y diciembre ese número cayó -aunque hubo algún repunte de compras sobre fin de año- y el promedio se redujo a u$s600 millones por mes. 

Por otro lado, aprovechó para resaltar como dato importante que la mayor parte de las compras que hace la gente en el mercado cambiario quedan depositados en el mercado local. Hizo esa salvedad porque el BCRA observó en los meses previos que existía una importante cantidad de demanda de divisas que estaba asociada a cuentas bancarias en el exterior, es decir, que salían del sistema doméstico.

"La emisión corporativa en dólares aceleró después de las elecciones, pero la oferta real de divisas de las empresas que venden esa financiación en dólares se demoró, lo que debería impulsar la oferta de divisas en el futuro", señaló el funcionario.

La inflación, el estandarte principal

Al momento de referirse a la inflación, el vicepresidente del Central anticipó que los indicadores de alta frecuencia marcaron que después de la aceleración del IPC en diciembre, el ritmo inflacionario habría empezado a ceder en enero.

Claudio Loser: “Caputo y Milei la van a tener difícil este 2026 para bajar la inflación”

Si bien, Werning no quiso hacer una proyección completa para el dato mensual, si indicó que el precio de los alimentos y bebidas no alcohólicas — el rubro que más empuja la medición que realiza el INDEC — tocó un techo en diciembre, cuando llegó a correr a un ritmo superior a 4% mensual, y que hasta mediados de enero ese número había caído por debajo del 3%. Algo parecido ocurrió con el rubro "alimentos procesados", que habría pasado de 2% mensual a cerca de 1%.

Por último, Werning aseguró que buena parte de la aceleración inflacionaria estuvo explicada por dos rubros puntuales: tarifas y carne, que identificó como altamente estacionales. La inflación "subyacente", al quitar esa distorsión, sería de un índice estable cercano al 2% por mes.

GZ cp