Crisis energética

El petróleo se estabiliza cerca de US$ 100, pero la crisis en Ormuz mantiene en alerta a los mercados

El Brent operó en US$ 95,92 y el WTI en US$ 97,96 en una jornada de calma relativa tras la tregua entre Estados Unidos e Irán. Pero la fragilidad del alto el fuego, las amenazas sobre el estrecho de Ormuz y la liberación de reservas por parte de Japón muestran que el shock energético global sigue abierto.

Mercados, petróleo y economía Foto: AFP

El mercado del petróleo entró este viernes 10 de abril en una pausa tensa. Después del rebote que siguió al anuncio de una tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, los precios se estabilizaron justo por debajo de los US$ 100 por barril, mientras los inversores intentan determinar si la descompresión geopolítica puede sostenerse o si se trata apenas de un alivio transitorio.

Según AFP, el Brent del Mar del Norte cotizaba plano en US$ 95,92, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subía 0,1% hasta US$ 97,96. Reuters, en paralelo, remarcó que el crudo acumula una suba cercana al 50% desde el inicio de la guerra.

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El canal central de la crisis sigue siendo el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo y gas mundiales. La tregua anunciada esta semana había desatado una ola de euforia en los mercados porque implicaba, al menos en teoría, la reapertura de esa ruta clave para el comercio energético.

Pero el entusiasmo inicial se fue enfriando a medida que crecieron las dudas sobre la implementación del acuerdo y sobre el control efectivo del paso marítimo. Reuters agregó que la reapertura de Ormuz era una de las condiciones del alto el fuego anunciado el 7 de abril, aunque el tránsito seguía afectado y cientos de buques permanecían condicionados por la situación en la zona.

Precio del petróleo el 10 de abril de 2026. Fuente: Reuters.

La tensión escaló un poco más cuando Donald Trump advirtió a Teherán que no cobre peajes a los barcos que crucen el estrecho. Según Reuters, el presidente de Estados Unidos reaccionó a versiones que indicaban que Irán evaluaba exigir pagos en criptomonedas a los buques tanque durante la tregua. “No es ese el acuerdo que tenemos”, sostuvo Trump, de acuerdo con ese despacho.

A eso se sumó otra señal de riesgo operativo: Reuters indicó que la Guardia Revolucionaria iraní fijó una ruta especial para los barcos, bordeando aguas iraníes cerca de la isla de Larak, ante el riesgo de minas navales en los carriles habituales.

El trasfondo de mercado explica por qué el petróleo dejó de subir con fuerza, pero no retrocede. Dan Coatsworth, jefe de mercados de AJ Bell, dijo a AFP que el alto el fuego “se ha sentido frágil” y advirtió que los inversores podrían enfrentar “un fin de semana tenso” mientras esperan señales de una paz más duradera en las conversaciones previstas entre Teherán y Washington.

La cautela se reflejó en la operatoria global: las bolsas europeas y asiáticas subieron, acompañando el alivio parcial, pero el crudo siguió incorporando una prima de riesgo geopolítico elevada, según AFP.

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La oferta mundial, además, ya muestra daños concretos. Reuters reportó que los ataques iraníes recortaron en Arabia Saudita la capacidad de producción en unos 600.000 barriles diarios y afectaron en torno de 700.000 barriles por día del oleoducto East-West hacia Yanbu. AFP, por su parte, señaló que TotalEnergies cerró una importante refinería en Arabia Saudita tras sufrir daños durante la guerra. Esos problemas de infraestructura refuerzan la lectura de que el conflicto ya no solo afecta expectativas, sino también volúmenes físicos de producción y exportación.

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En Asia, la reacción fue inmediata. La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, anunció la liberación adicional de reservas de petróleo por 20 días a partir del mes próximo. La decisión no es menor, en tanto Japón depende del Golfo para alrededor del 95% de sus importaciones de crudo.

En un mercado donde el suministro del Golfo quedó parcialmente bloqueado, Tokio busca amortiguar el impacto con stocks de emergencia y con una mayor recepción de petróleo de Estados Unidos. Esa decisión confirma que el encarecimiento de la energía ya se convirtió en un problema de seguridad económica para los grandes importadores.

Un mercado energético afectado

Otro dato relevante es que el conflicto empieza a alterar incluso los descuentos y premios dentro del mercado petrolero. Reuters informó que las refinerías independientes chinas, conocidas como “teapots”, están pagando precios del crudo iraní con prima sobre el Brent por primera vez en años. La señal es fuerte: cuando un petróleo que suele venderse con descuento pasa a operar con premio, el mercado está reflejando escasez relativa, problemas logísticos y mayor urgencia por asegurarse abastecimiento.

El impacto macroeconómico también está bajo observación. AFP destacó que antes de la reapertura de Wall Street el foco estaba puesto en el dato de inflación de Estados Unidos correspondiente a abril. Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, dijo a esa agencia que los analistas esperaban una aceleración de la inflación general al 3,4%, desde el 2,4% de marzo, para medir cuánto del shock energético ya empezó a trasladarse a los precios. La implicancia es directa: si el petróleo vuelve a empujar la inflación en la principal economía del mundo, la Reserva Federal podría tener menos margen para recortar tasas este año.

Para la Argentina, el movimiento del crudo no es neutro. Un barril sostenido en valores altos tiende a presionar sobre combustibles, costos logísticos e inflación, aun cuando el traslado interno no sea automático. Al mismo tiempo, mejora los precios de exportación del complejo energético y puede fortalecer el ingreso de divisas por Vaca Muerta. Esa doble condición, costo interno y oportunidad externa, vuelve al petróleo una variable central para la macro local.

 

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