Oro y exportaciones

Goldman Sachs mantiene su apuesta por el oro y lo ve en US$ 4.900 a fin de año: por qué es clave para la Argentina

El banco de inversión proyecta que el metal precioso llegará a US$ 4.900 por onza hacia diciembre, cerca de 13% por encima de los valores actuales. El escenario cobra especial relevancia para la Argentina: el oro generó US$ 2.905 millones durante el primer semestre y explicó el 61% de todas las exportaciones mineras.

Oro Foto: Freepik

El oro volvió a tomar impulso en los mercados internacionales y una proyección de Goldman Sachs vuelve a cobrar relevancia para la Argentina. El banco de inversión mantiene un objetivo de US$ 4.900 por onza hacia fines de 2026, en un contexto en el que el metal precioso representa la principal fuente de divisas de las exportaciones mineras del país.

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La cotización spot del oro operaba este lunes en torno de los US$ 4.335 por onza, después de alcanzar el viernes su mayor nivel desde mediados de junio. De cumplirse la estimación de Goldman Sachs, tendría todavía un recorrido alcista cercano al 13% desde los niveles actuales.

Sin embargo, hay una precisión importante: la previsión de US$ 4.900 no constituye una nueva proyección publicada en agosto. Goldman Sachs había elevado en enero su objetivo para diciembre de 2026 desde US$ 4.900 hasta US$ 5.400, pero en junio volvió a recortarlo a US$ 4.900 ante un escenario más restrictivo para la política monetaria estadounidense.

Por qué el oro es clave para las exportaciones argentinas

El comportamiento internacional del metal tiene una relevancia particular para la economía argentina debido al fuerte peso que mantiene dentro del sector minero.

Las exportaciones mineras alcanzaron US$ 4.742 millones durante los primeros seis meses de 2026, un incremento de 74,4% interanual y el mayor valor histórico registrado para un primer semestre, según datos oficiales de la Secretaría de Minería.

Solo en junio, las ventas externas del sector sumaron US$ 744 millones, un avance de 54,6% frente al mismo mes del año anterior. La minería explicó así el 9% de las exportaciones totales argentinas durante ese mes y el 9,7% en el acumulado del primer semestre.

Dentro del sector, el oro continúa siendo ampliamente el producto más importante. Entre enero y junio, las exportaciones del metal alcanzaron los US$ 2.905 millones, lo que equivale al 61% de todas las ventas externas mineras de la Argentina. Además, registraron un incremento de 51,2% respecto del mismo período de 2025.

El dato cobra todavía más relevancia al analizar qué ocurrió con las cantidades efectivamente vendidas al exterior. Durante el primer semestre, los volúmenes exportados de oro cayeron 25,5% interanual, pese a que el valor obtenido por esas operaciones aumentó más de 50%.

Ese contraste muestra el impacto que tuvo el fuerte incremento del precio internacional: la Argentina exportó menos oro en términos físicos, pero recibió considerablemente más dólares por esas ventas.

La tendencia también quedó reflejada en junio. Durante ese mes, las exportaciones de oro generaron US$ 386 millones y explicaron el 52% de las ventas externas mineras. Según el informe oficial, el aumento interanual del valor exportado estuvo impulsado en buena medida por la mejora de las cotizaciones internacionales.

Por eso, una eventual recuperación del metal hacia los US$ 4.900 proyectados por Goldman Sachs podría representar un nuevo impulso para el ingreso de divisas si los niveles de producción y exportación se mantienen.

La minería argentina, además, viene mostrando una mayor diversificación. La plata generó US$ 562 millones en el primer semestre, un 87,9% más que un año atrás, mientras que el litio alcanzó US$ 1.096 millones, con un salto interanual de 185%.

Sin embargo, el oro todavía conserva una distancia considerable sobre el resto: seis de cada diez dólares que ingresaron al país por exportaciones mineras durante la primera mitad del año provinieron de ese metal.

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En ese contexto, la evolución de su precio internacional no solo impacta sobre los balances de las compañías productoras, sino también sobre el flujo de divisas que genera uno de los sectores con mayor expansión exportadora.

Qué sostiene la apuesta de Goldman Sachs por el oro

Respecto al precio del oro, es interesante analizar las causas que llevan a Goldman Sachs a considerar que la cotización todavía tiene margen para acercarse a los US$ 4.900.

Uno de los principales argumentos del banco está en la acumulación de oro por parte de los bancos centrales, particularmente los de economías emergentes.

En su informe de fines de junio, Goldman Sachs proyectó que las autoridades monetarias comprarán en promedio unas 50 toneladas de oro por mes durante 2026 y otras 40 toneladas mensuales en 2027, como parte del proceso de diversificación de sus reservas internacionales.

Para el banco de inversión, esta demanda puede seguir funcionando como un soporte estructural para la cotización incluso después del fuerte rally experimentado por el metal en los últimos años.

Goldman señala que el oro acumuló una suba de alrededor de 123% desde 2022, pero considera que todavía existe margen para nuevas mejoras debido, entre otros factores, a la demanda persistente de los bancos centrales.

El rol de la Reserva Federal

De todos modos, la evolución de las tasas de interés de Estados Unidos continúa siendo una de las variables más importantes para el precio del metal. Durante las últimas décadas, el comportamiento del oro estuvo estrechamente vinculado a las tasas de interés estadounidenses.

Las tasas elevadas suelen ejercer presión sobre el oro debido a que se trata de un activo que no paga intereses. Cuando los rendimientos de los bonos estadounidenses suben, aumenta el costo de oportunidad de mantener posiciones en metales preciosos.

Ese fue precisamente uno de los factores que llevó a Goldman Sachs a recortar en junio su previsión desde US$ 5.400 hasta US$ 4.900 por onza.

A esto se suma el comportamiento del dólar. Una moneda estadounidense más fuerte suele encarecer el oro para compradores que operan con otras divisas y puede limitar las subas de corto plazo.

Pese a estos factores, Goldman mantiene una visión estructuralmente positiva para el metal debido a la demanda de bancos centrales y al proceso de diversificación de reservas.

Para la Argentina, donde el oro explicó el 61% de las exportaciones mineras durante el primer semestre, la evolución de la cotización durante los próximos meses será una variable a seguir de cerca.

Si el metal logra acercarse nuevamente a los US$ 4.900 por onza, el efecto precio podría contribuir a sostener el crecimiento de las exportaciones mineras.

FN