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Manual de PAMI sobre ostomía: tipos de dispositivos, hábitos diarios y gestión de insumos a domicilio

PAMI difundió una guía detallada sobre el cuidado de personas ostomizadas, las características de los insumos, la alimentación recomendada y el procedimiento de entrega de material a domicilio.

PAMI Foto: Cedoc

Una ostomía consiste en una intervención quirúrgica destinada a crear una abertura, denominada estoma, en el abdomen. Este procedimiento permite la salida de los desechos del cuerpo cuando las vías naturales quedan imposibilitadas de cumplir esa función. Según la causa que la origine, como enfermedades intestinales, lesiones o malformaciones congénitas, la intervención puede presentar un carácter temporal o permanente.

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Dependiendo del órgano afectado, la intervención se clasifica en digestiva o urinaria. Dentro de la categoría digestiva se ubican la colostomía y la ileostomía, mientras que la urinaria corresponde a la urostomía.

Las personas operadas deben mantener un seguimiento médico constante con su cirujano especialista. Este control resulta fundamental para determinar los insumos más adecuados según las necesidades individuales y, en los casos de intervenciones temporales, para favorecer la recuperación y evitar que la condición se transforme en crónica.

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Los dispositivos colectores están diseñados para brindar comodidad, seguridad e higiene, y se dividen en distintas variantes según el sistema, el vaciado y la forma de la base. En relación con el sistema, existen opciones de una sola pieza, donde la bolsa y la base adhesiva forman una unidad fácil de colocar, y de dos piezas, donde la bolsa se acopla a un disco adherido a la piel. Este último se aconseja para quienes presentan sensibilidad, heridas o sangrado alrededor del estoma, ya que evita recambios frecuentes del adhesivo.

Según la modalidad de vaciado, la bolsa de ileostomía es abierta o drenable debido al contenido líquido o semilíquido. La bolsa de colostomía es cerrada, se utiliza para desechos sólidos o pastosos y debe descartarse al alcanzar el 50% de su capacidad. En el caso de la urostomía, el dispositivo incluye una válvula que facilita la evacuación de la orina. Por su parte, la forma del estoma determina el uso de bases planas, aptas cuando la abertura sobresale adecuadamente de la piel, o convexas, con base curva hacia afuera para garantizar un mejor sellado en estructuras planas o hundidas.

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La frecuencia del recambio depende del sistema utilizado. En los de una pieza, la bolsa de colostomía se modifica tras cada deposición o al llegar al 50% de su capacidad, mientras que en ileostomía y urostomía se realiza una vez por día. En los esquemas de dos piezas se mantiene esa misma periodicidad para la bolsa, mientras que el disco o base adhesiva se reemplaza cada 3 o 4 días.

Para realizar el reemplazo, hay que disponer de una bolsa nueva (junto con la base si es de dos piezas), gasas suaves o papel, agua tibia, jabón neutro sin fragancia y un recipiente para descartar el material usado. El proceso comienza con el lavado de manos con agua y jabón. Luego se retira la bolsa usada con cuidado, sujetando la piel con una mano mientras se despega la base con la otra, para verter el contenido en el inodoro y desechar el dispositivo en una bolsa cerrada.

La limpieza del estoma y de la piel periostomal debe efectuarse con agua tibia y gasas suaves, sin recurrir a alcohol ni a productos irritantes, aunque es posible aplicar jabón neutro sin fragancia. El secado tiene que realizarse mediante pequeños toques, evitando frotar la zona. Durante la revisión, el estoma debe presentar un color rosado o rojo brillante. Si se observan alteraciones, irritación o sangrado, hay que realizar la consulta médica. Finalmente, se mide el estoma, se recorta la abertura de ser necesario, se centra la base, se presiona durante unos segundos para asegurar la adherencia y se verifica el sellado.

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Resulta fundamental solicitar atención médica en presencia de fiebre, inflamación, dolor abdominal, cambios en la forma o el color del estoma, sangrado, irritación o lesiones cutáneas. También debe consultarse ante variaciones en la cantidad o aspecto de la orina o las heces, fugas frecuentes o mal olor persistente.

GZ / lr