Salvo YPF, las petroleras aumentaron las naftas hasta 5%
El incremento está relacionado con el precio internacional del petróleo, que se mantiene por encima de los US$ 100.
Las principales refinerías del país, a excepción de YPF, aplicaron una suba de entre 2,5% y 5% en los precios de la nafta y diésel en surtidor, según pudo confirmar PERFIL.
Se trata de un aumento que responde a la presión de la cotización del Brent que se mantiene por encima de los US$ 100 y que se adelantó a la decisión de la petrolera mayoritaria estatal, que aún no definió qué hacer con su acuerdo para evitar un traslado a las estaciones de servicio.
Las principales compañías del sector decidieron aplicar un alza en las estaciones de servicio Shell, Axion y Puma que llevó el precio del litro de nafta a alrededor de $2.200 y el de gasoil hasta $2.300, en los distintos puntos de venta. YPF, que suele operar con precios un 5% por debajo de la competencia, tenía el precio del litro de combustible súper en la Ciudad de Buenos Aires en $2045.
Resta conocer la decisión de la petrolera estatal, que en abril de este año congeló el valor de sus combustibles con el equivalente de un barril a US$ 95 y armó un “buffer” en acuerdo con el resto de las petroleras para evitar que la volatilidad del commodity internacional tensione los valores locales e inyecte presión a la inflación, en un guiño al Gobierno.
La explicación del CEO de YPF
Con respecto al ajuste de los precios de las petroleras privadas, el CEO de YPF, Horacio Marín, expresó: “Cualquier aumento que estén haciendo está dentro de un programa de buffer, porque el aumento sería muy grande”.
“Estamos todos en este proyecto porque creemos que la demanda no puede absorber en Argentina un aumento repentino de lo que debería hacer. Estamos en un semibuffer”, agregó en declaraciones a Infobae.
Marín que, para evitar trasladar totalmente la volatilidad del mercado internacional, las petroleras que operan en el país tienen un sistema de amortiguación de precios “buffer”.
“Lo que hicimos en Argentina entre todos los privados, lo que llamamos el buffer o el amortiguador de precios, fue algo que no rompimos; fuimos uno de los únicos países donde no hubo regulación”, afirmó.
EM/LM