ANUNCIO NEGATIVO

Se hundieron hasta 25% las acciones de IBM en Wall Street: los motivos del derrumbe

La empresa reportó ingresos por US$17.200 millones y admitió que no logró adaptarse con suficiente rapidez al cambio en las decisiones de inversión de las grandes compañías.

IMB Foto: CeDoc

Las acciones de la firma tecnológica IBM se desplomaban más de 25% este martes en Wall Street, luego de que el gigante tecnológico presentara resultados preliminares que decepcionaron al mercado. Cerca de las 14.20 GMT, los papeles cotizaban a US$216,80 y se encaminaban a registrar la mayor caída diaria de su historia, según informó la agencia AFP.

La empresa anticipó ingresos por US$17.200 millones para el segundo trimestre, apenas 1% más que en el mismo período del año anterior. La cifra quedó por debajo de los US$17.860 millones que esperaba Wall Street. También informó una ganancia ajustada de US$2,93 por acción, frente a los US$3,01 previstos por los analistas.

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El golpe no pasó tanto por una caída generalizada de la demanda tecnológica como por un cambio abrupto en las prioridades de inversión de sus clientes. Las grandes compañías comenzaron a destinar una mayor parte de sus presupuestos a la compra de servidores, memorias y sistemas de almacenamiento vinculados con la inteligencia artificial, ante la expectativa de nuevas subas de precios y problemas de abastecimiento.

Ese movimiento terminó desplazando compras que IBM esperaba recibir en otras áreas de mayor rentabilidad, especialmente en su negocio de servidores centrales -conocidos como mainframes- y en el software asociado. La compañía admitió que había previsto cierto cambio en los presupuestos, pero no calculó su magnitud ni la velocidad con la que se produjo.

“No nos adaptamos ni nos movimos lo suficientemente rápido”, reconoció el director ejecutivo de IBM, Arvind Krishna, en una carta dirigida a los inversores. El ejecutivo admitió que la empresa falló en la ejecución y que varios contratos de gran tamaño no consiguieron cerrarse dentro de los plazos previstos, lo que explicó buena parte del incumplimiento de las metas.

La carrera por la inteligencia artificial golpeó el negocio tradicional

La expansión de la inteligencia artificial generativa disparó la demanda global de centros de datos, procesadores, memorias y equipos de almacenamiento. Esa carrera comenzó a generar faltantes y aumentos de costos en distintos componentes, lo que llevó a muchas empresas a adelantar sus compras de infraestructura antes de que los precios continuaran subiendo.

En el caso de IBM, el comportamiento de los clientes tuvo un efecto paradójico: creció la demanda de determinados equipos, pero cayó la inversión en las líneas que dejan mejores márgenes para la compañía.

Los ingresos del área de infraestructura retrocedieron 7%, afectados por el menor desempeño de los servidores centrales y sus productos vinculados.

El negocio de software creció 5%, aunque también quedó por debajo de las expectativas.

IBM indicó que las preocupaciones por la ciberseguridad desviaron la atención de algunos clientes y demoraron decisiones de compra. Varios acuerdos importantes que la empresa esperaba cerrar antes de finalizar junio fueron postergados.

Los resultados dejaron, de todos modos, algunos datos positivos. Red Hat, la compañía de software de código abierto adquirida por IBM, aumentó sus ingresos 11%. También creció 37% el negocio de servidores y almacenamiento distribuido, es decir, el segmento que no incluye a los tradicionales mainframes.

Según detalla AFP, la reacción de los inversores mostró que esos avances no alcanzaron para compensar el menor crecimiento general y la debilidad de los negocios más rentables.

La caída de IBM también presionó a otras compañías de software y servicios tecnológicos, en un mercado que empieza a preguntarse quiénes serán los ganadores y quiénes quedarán rezagados frente al enorme cambio de inversiones que provoca la inteligencia artificial.

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