Minerva Casero

Minerva Casero: “Es un gran desafío y eso también me entusiasma”

La actriz debutó como protagonista en la avenida Corrientes con Anastasia. Habla sobre el miedo, la disciplina y su búsqueda de una identidad propia.

Logro. Casero asumirá su primer gran protagónico teatral con Anastasia, un desafío que combina actuación, canto y una nueva exigencia escénica. Foto: GZA. TNC

Con nombre de diosa para griegos y romanos, Minerva Casero se prepara ahora para convertirse en una de las princesas más populares del imaginario moderno. Desde el 5 de mayo protagonizará Anastasia en el Teatro Astral, en lo que será su primer gran protagónico sobre la avenida Corrientes. El musical contará con música en vivo dirigida por Néstor Tedesco al frente de la Orquesta Aeropuertos Argentinos. El elenco se completa con Iñaki Aldao, Fernando Straneo, Agustín Iannone, Carolina Mainero, Lucila Gandolfo y Andrea Mando en los papeles principales, con dirección de Marcelo Rosa, Micaela Fariña como directora adjunta, Alejandro Ibarra como coreógrafo y Pili Noseda en la asistencia vocal.

—¿Viajaste a Estados Unidos para prepararte?

—Sí, estuve dos semanas en Nueva York. Hice un curso intensivo de teatro musical y fue una experiencia muy buena. Había alumnos de distintos países de Latinoamérica y tuvimos clases muy diversas, desde interpretación hasta técnica vocal. Era casi como volver al colegio por la cantidad de horas seguidas que teníamos. Me sentí muy estimulada.

—¿Ya habías tenido experiencias con musicales?

—Sí, pero eran propuestas mucho más infantojuveniles y estaba menos exigida. Por eso siento que esta es realmente mi primera vez, y encima con un protagónico.

—Cada vez que encarás un personaje cambiás el color de tu pelo. ¿Influye que tu madre, Marisa Rogel, sea artista plástica?

—Sí, obviamente influye porque crecí en un ambiente muy artístico. Pero el tema de teñirme tiene más que ver con el contexto de cada personaje que con una decisión personal. Cuando una construye un personaje también genera un ambiente propicio alrededor. En este caso, además, mi protagonista es rusa.

—¿Hay diferencias marcadas entre Anya y Anastasia?

—Sí. Principalmente Anya es otra persona. Anastasia es, en principio, un recuerdo o un olvido. Anya tiene algo más salvaje, más irreverente y descontracturado. Después, cuando aparece Anastasia como princesa, entran otras características. Todo el tiempo tengo que jugar con esas dos personalidades.

—¿Qué es lo que más te está costando?

—Yo pensé que lo vocal iba a ser mi mayor dificultad y al final no terminó siendo eso. Lo que más me cuesta tiene que ver con la exactitud de los textos y con el volumen tanto de la voz como del cuerpo. Hay que tener una expresividad mucho más grande para llegar a todas las personas en el Astral. Es la primera vez que hago teatro propiamente dicho, entonces hay algo menos sutil y mucho más expansivo en la actuación. Soy comprometida, disciplinada y estoy trabajando muchísimo.

—¿Qué fue lo que más te interesó de este musical?

—La posibilidad de hacer algo musical con este nivel de precisión. Es un gran desafío y me encanta, aunque por momentos también lo padezca, pero honestamente esos desafíos son un poco el motivo de mi vida. También me entusiasma mezclar disciplinas y aprender un código nuevo porque realmente es muy distinto a lo que estoy acostumbrada. Yo trabajé más en cine, series y televisión, pero esto es completamente diferente. Y además el contexto histórico de Anastasia me parece muy interesante. No es solamente la historia de una princesa: hay un trasfondo histórico fuerte, sobre todo para el público adulto, porque aparece todo el contexto de la Revolución Rusa.

—¿La obra tendrá muchas coreografías?

—Sí, tiene bastante. Hay una parte más actoral y coreográfica, y después está específicamente el baile. Igual estoy contenta porque no tengo tanto baile; actúo y canto gran parte de la obra. Marcelo Rosa y Mica Fariña están haciendo un trabajo increíble desde la dirección actoral y el movimiento dentro del escenario. Y de las coreografías se encarga Alejandro Ibarra, que nos ayuda muchísimo. Me siento muy bien guiada.

—¿Viste otras versiones de Anastasia?

—Sí, aunque traté de no copiar ninguna. Quise hacer mi propia versión. Vi las películas y algunas escenas teatrales en videos porque sirven como referencia, pero nosotros hablamos distinto, tenemos otra energía y otra forma de movernos. La versión de Ingrid Bergman de 1956 me pareció increíble y me ayudó mucho verla. Después está la versión animada, que probablemente sea la más conocida para mucha gente, aunque sea de 1997.

—Esta joven que no sabe realmente quién es: ¿te parece vigente el tema de la identidad?

—Sí, totalmente. Creo que en ese sentido es muy representativa de muchísima gente. Conozco personas que atravesaron dificultades con su identidad y siento que saber de dónde viene uno es muy importante para la estructura que arma en la vida. En el caso de Anastasia además siempre existieron distintas posturas sobre si realmente era o no la princesa. Cada película o cada obra toma una posición distinta. Y justamente lo interesante es jugar con esa ambigüedad.

 

Premios, familia y Corrientes

A.S.

Minerva Casero ya construyó un recorrido importante dentro del audiovisual argentino. Actuó desde muy joven en televisión, en éxitos como Esperanza mía (2015-2016) y más adelante en Argentina, tierra de amor y venganza (2019). En 2022 ganó el Premio Cóndor de Plata como revelación por su actuación en Iosi, el espía arrepentido, la serie de Daniel Burman. “Creo que profesionalmente no me cambió la vida, pero sí fue una caricia muy linda”, recuerda hoy. “Me sentí vista y de alguna manera felicitada por colegas y gente del medio. Eso me hizo muy bien porque además era muy joven: tenía 22 años cuando me lo dieron. También estuve nominada en México junto a actrices muy importantes. Obviamente perdí, pero igual fue una experiencia hermosa”. Cuando se le pregunta qué opiniones le importan más frente a las críticas, responde sin dudar: “Creo que la mirada de mis colegas es una referencia muy importante porque ellos entienden lo que significa estar en este lugar. Mi familia también, obviamente, porque está llena de artistas. Y los periodistas tienen una mirada súper afilada de tanto ver. Pero probablemente la de mis colegas sea la que más me guía”. Será además un año particularmente intenso para los Casero. Mientras Minerva protagonizará Anastasia en el Astral, su hermano Nazareno Casero estará al frente del unipersonal Bebé Reno. Ambos trabajarán sobre la avenida Corrientes, prácticamente uno frente al otro. “Sé que él también está haciendo un trabajo muy minucioso”, dice entre risas. “Así que va a ser un año de estudiar mucha letra”.