—¡Esto no es un festival! — grita alguien desde una punta de la mesa.
—¿Cómo que no? ¡Claro que es un festival! — le responden desde la otra punta.
—¡No es! — dicen unos.
—¡Sí que es! — dicen otros.
Aprovecho un pequeño silencio y apuro, haciéndome el pícaro:
—¿Es o no es?
—¡Tal vez es mucho más que eso! —se atreve a filosofar alguien desde un costado.
—A ver, a ver… ¿qué es un festival? — propongo, como para orientar la cosa.
Alguien saca un diccionario de bolsillo en el acto y busca:
—Efe… fe… fes… ¡festival, acá está!
Todos entrecerramos los ojos, dispuestos a escuchar una larga frase de tono académico. Pero el diccionario va cortito y al pie:
—“Festival: conjunto de representaciones dedicadas a un artista o a un arte”. Punto.
Nos miramos un instante en silencio y de inmediato estallamos al unísono:
—¡Sí es un festival!
¡Claro que lo es! El Festival Festival Liliana Bodoc es un festival con todas las letras. Porque es una evocación colectiva en su memoria. Porque es una reunión en torno a la palabra y la vida de esta artista que no muere: crece. Pero, sobre todo, porque es una puesta en acción de distintas expresiones que derivan directamente de la obra de esta autora argentina, que ya es universal. Su vasto corpus literario, de código abierto y generoso, se multiplica —y lo sigue haciendo— en una gran diversidad de manifestaciones artísticas.
En este telar se enhebran voces de lo más variadas, aunque ligadas por una misma matriz: la palabra de Liliana Bodoc. Su obra, abarcativa e incluyente, se dirige tanto a los primeros lectores como a los más rigurosos. Incorpora a las infancias, a las juventudes y a la adultez. Navega por infinidad de temáticas. Y recurre, casi indiscriminadamente, a los géneros literarios. Los utiliza, los conjuga, los mezcla en una alquimia poética, amorosa y popular.
Este carácter inclusivo de la autora no es accidental ni mucho menos ingenuo. Es una posición coherente frente al arte y frente al mundo. Es una postura. No es casual ni caprichoso que su obra se reparta como una materia prima pública y disponible.
La compañía teatral Tres Gatos Locos, organizadora de este festival, es un testimonio vivo de ese legado activo de la obra de Liliana Bodoc. Desde el año 2008 comenzamos a trabajar con ella como dramaturga exclusiva. Una experiencia que definitivamente nos marcó el rumbo y el propósito. Desde entonces, ese vínculo no ha dejado de crecer y de cobrar siempre nuevo sentido. Aun —y tal vez más que nunca— desde su fallecimiento, cuando su palabra se transformó en consigna, su obra en legado y su mensaje en bandera.
—¡Por todo esto convocamos al festival! —enuncio fuerte y con orgullo.
Pero un compañero me interpela, con toda razón:
—¡Ojo, que no somos los únicos artistas que trabajan con su obra!
—Que le dan trascendencia con sus propios lenguajes —profundiza otro.
—¡Tienen toda la razón! —acepto. Y alguien me ayuda a completar la idea:
—Por eso, esta fiesta cultural reunirá a varios artistas que trabajan con la palabra de Lili.
—¿En serio?
—¡Claro que sí! En esta oportunidad contaremos con grupos de teatro, títeres y narración oral provenientes de Buenos Aires, San Luis, Córdoba y Santiago de Chile.
—¿Dónde será el encuentro? —pregunta uno medio despistado.
—Lógicamente, en el Hasta Trilce. Nuestra casa y trinchera —resalto.
—También la de Lili —dice una, haciendo honor a la verdad.
—¿Y para quién es este festival?
—Para las familias. Para niños, niñas y jóvenes. Para lectores de Liliana… ¡Y también para los que aún no la conocen! Para los amantes de la literatura y de las artes escénicas…
—Para todos y todas.
Así como siempre fue la obra de nuestra autora amada, a quien seguiremos divulgando como nos enseñó a hacerlo: repartiendo su palabra como se reparte el pan en la mesa.
*El Festival Liliana Bodoc se realizará los días 9, 16, 23, 30 y 31 de mayo en Hasta Trilce (Maza 177, Almagro, CABA). Entradas por Alternativa Teatral. Más información en IG: tres.gatos.locos.