Desde Adamuz, Córdoba

Adamuz, epicentro del operativo tras el choque de dos trenes con al menos 40 víctimas fatales

El accidente ocurrió a las 19.45 en el municipio cordobés, cuando un tren de alta velocidad descarriló y chocó contra un convoy que circulaba en sentido contrario. Más de 120 personas resultaron heridas y el pueblo se convirtió en un centro de atención y asistencia para víctimas y familiares.

Siniestro ferroviario en España Adamuz-Córdoba Foto: AFP

(DESDE ADAMUZ, ESPAÑA) 

El municipio de Adamuz se transformó este lunes en un centro de atención sanitaria y asistencia humanitaria tras el choque entre dos trenes en la entrada a la estación local el domingo pasado. El accidente dejó al menos 40 personas muertas, más de 120 heridas y 37 desaparecidas, según el último balance oficial, y obligó a desplegar un operativo de emergencia que involucró tanto a los servicios oficiales como a vecinos del pueblo, que colaboraban cargando mantas y agua mientras los sanitarios trasladaban heridos.

El siniestro ocurrió a las 19.45, cuando un tren de alta velocidad de la compañía Iryo, que viajaba desde la estación Málaga María Zambrano hasta Atocha (Madrid), descarriló en la zona de desvíos y colisionó con un convoy Alvia que circulaba en sentido contrario, desde Madrid hacia Huelva. El impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones, algunos de los cuales cayeron por un terraplén de unos cuatro metros y avanzaron cerca de 800 metros fuera de control.

Julio Pastor, empleado de un taller de carpintería metálicas en hierro y aluminio del centro de Adamuz, explicó a PERFIL que la respuesta fue inmediata. “Todo el que podía ayudar bajó. Cargamos la furgoneta con colchones, mantas y agua y los llevamos a la caseta municipal. Cuando ya no nos dejaban pasar, ayudábamos a cargar las furgonetas de Cruz Roja para que subieran con lo que hacía falta”, relató.

La parroquia local San Andrés fue otro de los espacios clave durante la emergencia. Allí se recibió a pasajeros que no requerían atención médica urgente. El párroco Rafael Prado señaló que se habilitó una caseta del coro para alojarlos. “Les dimos comida y bebida y se quedaron hasta que pudieron marcharse. El último grupo se fue de madrugada”, indicó. Según destacó, la mayoría de las personas llegaron en estado de shock, tras haber pasado horas a la espera de información.

Además, mientras llegaban los primeros equipos sanitarios, Adamuz ya funcionaba como un punto de contención. Frazadas, mantas, agua y vehículos particulares comenzaron a llegar a la caseta municipal y a distintos edificios públicos, utilizados para asistir a heridos leves y pasajeros que habían logrado salir por sus propios medios.

Víctimas, heridos y búsqueda en curso

En el momento del accidente viajaban 317 pasajeros en el tren Iryo y 187 en el Alvia, lo que eleva a más de 500 el número total de afectados. Entre las víctimas fatales se confirmó la muerte del maquinista del Alvia, vecino de Alcorcón, así como del periodista Óscar Toro y la fotoperiodista María Clauss.

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Los heridos fueron trasladados a distintos hospitales de Andalucía y Madrid, entre ellos el Hospital Universitario Reina Sofía. Según fuentes sanitarias, 41 personas permanecen internadas, incluidos cuatro menores, y 12 continúan en unidades de cuidados intensivos. Las tareas de rescate siguen activas en los vagones más dañados, donde se mantiene la búsqueda de personas desaparecidas.

La Guardia Civil habilitó oficinas en distintas provincias para recibir denuncias por personas desaparecidas y tomar muestras de ADN, mientras que en las principales estaciones ferroviarias —Madrid, Córdoba, Sevilla, Málaga y Huelva— se dispusieron espacios de atención para familiares.

En Adamuz, los equipos de emergencia trabajaron de manera conjunta con servicios sanitarios, bomberos, fuerzas de seguridad, Cruz Roja y la Unidad Militar de Emergencias. Allí se montó un hospital de campaña, y varios edificios municipales se destinaron a la contención y asistencia de los familiares de las víctimas.

Investigación y primeras hipótesis

Las autoridades confirmaron que las causas del accidente aún no fueron del todo determinadas. El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el hecho como “extremadamente raro”, al haberse producido en un tramo recto, con trenes relativamente nuevos y una infraestructura renovada recientemente. En el lugar del siniestro, los equipos técnicos constataron la ausencia de un tramo de vía, un elemento que ahora forma parte de las principales líneas de investigación para determinar por qué se produjo el descarrilamiento.

De forma preliminar, tanto Renfe como especialistas ferroviarios descartaron el exceso de velocidad y el error humano. Ambos trenes circulaban dentro de los límites permitidos y cuentan con sistemas automáticos de control. La investigación judicial quedó a cargo del Tribunal de Instancia de Montoro.

Transporte interrumpido y luto oficial

La línea ferroviaria Madrid–Andalucía permanece suspendida y no se restablecerá hasta que se retiren los trenes siniestrados y se evalúen los daños. El Ministerio de Transportes prevé una reapertura parcial recién el próximo lunes y la normalización total del servicio para principios de febrero.

Andalucía, Cataluña y la Comunidad de Madrid decretaron tres días de luto oficial. Las banderas ondean a media asta en edificios públicos de toda España y en sedes de la Unión Europea. Mientras continúan las investigaciones, Adamuz sigue funcionando como un punto de asistencia para víctimas y familiares de uno de los peores accidentes ferroviarios de la historia reciente del país.