Delcy Rodríguez habría mantenido contactos secretos en Doha con la CIA y Rusia por el futuro de Venezuela
La presidenta venezolana habría sostenido reuniones reservadas en Qatar con la CIA, con el canciller de Putin, Serguéi Lavrov, y directivos de Rosneft en plena crisis política.
La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, habría mantenido desde septiembre una serie de reuniones reservadas en Doha, Qatar, con altos funcionarios de Rusia y presuntos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, en el marco de contactos diplomáticos paralelos vinculados al futuro político y energético del país caribeño. Así lo reveló el medio español ABC, en un informe que reconstruye encuentros realizados tanto en dependencias oficiales qataríes como en el hotel Four Seasons de la capital.
Según la investigación, Rodríguez —entonces vicepresidenta— se reunió en distintas oportunidades con el canciller ruso Serguéi Lavrov; con Ígor Sechin, CEO de la petrolera estatal Rosneft y uno de los hombres más cercanos al presidente Vladímir Putin; y con agentes estadounidenses cuya identidad no trascendió. Las reuniones oficiales habrían tenido lugar en edificios gubernamentales de Qatar, mientras que los encuentros en el hotel se desarrollaron en un clima más informal y apuntaron a destrabar negociaciones que habían quedado estancadas durante el día.
De acuerdo con ABC, Doha funcionó como un espacio de mediación discreta. Qatar, pese a su perfil islámico y a su apoyo financiero a actores como el grupo palestino Hamás e Irán, sostiene una política de soft diplomacy que le permite oficiar como territorio neutral para negociaciones entre países sin vínculos formales. A diferencia de otras monarquías del Golfo, su independencia económica y su fluida relación tanto con Estados Unidos como con Israel lo convierten en un actor creíble para este tipo de contactos sensibles.
Negociaciones y versiones contrapuestas
Uno de los puntos centrales que permanece sin aclarar es el alcance político de las gestiones atribuidas a Rodríguez. Las fuentes citadas por ABC señalaron que no es posible determinar si la dirigente venezolana negociaba, en nombre del gobierno de Caracas y del entonces presidente Nicolás Maduro, una salida que incluyera su detención pero preservara su vida, o si avanzaba en conversaciones con Washington —bajo la supervisión rusa— para facilitar su captura sin su conocimiento y encabezar luego una transición política.
La presencia de Ígor Sechin en esos encuentros refuerza la dimensión energética de las conversaciones, en un contexto en el que Rosneft mantiene intereses estratégicos en Venezuela. En paralelo, el involucramiento de Lavrov sugiere que Moscú habría seguido de cerca cualquier entendimiento que pudiera alterar el equilibrio de poder en el país sudamericano.
Delcy Rodríguez, una pragmática en el centro del poder venezolano
Hasta el momento, ninguna de las partes mencionadas confirmó oficialmente la realización de estos encuentros. El gobierno venezolano evitó pronunciarse sobre las versiones, mientras que ni Estados Unidos ni Rusia emitieron comentarios públicos al respecto. Qatar, por su parte, mantuvo su tradicional reserva sobre actividades diplomáticas desarrolladas en su territorio.
Analistas internacionales coinciden en que, de confirmarse, estos contactos revelarían la existencia de canales de negociación paralelos en medio de una coyuntura de alta tensión regional e internacional. Sanciones económicas, disputas energéticas y la redefinición de alianzas globales conforman el telón de fondo de unas conversaciones que, aunque envueltas en sigilo, podrían haber sido decisivas para el rumbo reciente de Venezuela.
GD / EM