Horas después de rechazar por "militarista" un plan europeo para desplegar una fuerza multinacional en Ucrania, tras un posible fin de la guerra, Rusia lanzó esta madrugada un ataque masivo contra Kiev que dejó al menos cuatro muertos.
La cantidad de bajas en la capital ucraniana, causada por drones, fue confirmada por el alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko. El funcionario también informó que se registraron al menos 24 heridos.

Un médico murió mientras respondía a un ataque en un edificio residencial, ya que el lugar fue alcanzado por un misil por segunda vez.
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Algunos barrios quedaron sumidos en la oscuridad durante lo que Klitschko describió como un "ataque masivo con misiles enemigos".
El ejército del país advirtió que "toda Ucrania" estaba "bajo amenaza de misiles" tras confirmar la presencia de bombarderos rusos en el espacio aéreo.
En la ciudad occidental de Leópolis, la Fuerza Aérea ucraniana dijo que un misil balístico que viajaba a velocidad hipersónica impactó en "instalaciones de infraestructura" justo antes de la medianoche. Su alcalde, Andrii Sadovi, dijo que correspondía al ejército determinar si se había utilizado un misil Oreshnik con capacidad nuclear en ese bombardeo cerca de la frontera con Polonia.

La administración militar regional dijo después que los niveles de radiación estaban dentro de los límites normales.
Este viernes por la madrugada, el Ministerio de Defensa ruso confirmó esa presunción. Dijo, en específico, que utilizó el misil balístico hipersónico Oreshnik en respuesta al supuesto ataque con drones a finales de diciembre contra una de las residencias del presidente ruso, Vladímir Putin.
Rusia ya había empleado un Oreshnik con una ojiva convencional para atacar la ciudad de Dnipro, en el centro de Ucrania, a finales de 2024.
Ucrania y sus aliados occidentales, que se apresuran a poner fin al conflicto cuando se acerca a los cuatro años, acordaron esta semana que Europa desplegara tropas tras un eventual alto el fuego.
Pero Moscú, que lanzó su invasión en febrero de 2022 en parte para impedir que Ucrania se uniera a la OTAN, rechazó repetidamente la idea de que se estacionen allí fuerzas occidentales.
Según la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajárova, esas tropas serían "consideradas objetivos militares legítimos". Además, calificó a la coordinación entre Estados Unidos, Ucrania y la coalición de aliados como un "eje de la guerra".

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Mientras los diplomáticos discuten para lograr un avance en lo que es el conflicto más mortífero de Europa desde la Segunda Guerra Mundial, Moscú sigue presionando con un ataque total, mientras bombardea Ucrania a diario en medio de las temperaturas gélidas del invierno.
Esta última oleada de ataques de Rusia se produjo después de que la embajada de Estados Unidos en Kiev alertó el jueves que podría producirse un "ataque aéreo potencialmente significativo" en cualquier momento durante los próximos días. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se hizo eco de esa inusual advertencia.
Ucrania sigue intentando restablecer la calefacción y el agua a cientos de miles de hogares tras los ataques rusos de esta semana contra instalaciones energéticas en las regiones de Dnipropetrovsk y Zaporiyia.

Aunque Zelenski afirmó que el acuerdo entre Kiev y Washington sobre las garantías de seguridad estadounidenses estaba "prácticamente listo para su finalización", el canciller alemán, Friedrich Merz, reconoció que el acuerdo de tregua aún estaba "bastante lejos" dada la posición de Rusia.
Moscú se opuso después de que los líderes europeos y los enviados estadounidenses anunciaran a principios de esta semana que las garantías de posguerra para Ucrania incluirían un mecanismo de supervisión liderado por Estados Unidos y una fuerza multinacional.
En su primera respuesta tras la cumbre de París, Rusia calificó el plan de "peligroso" y "destructivo".
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Las cuestiones territoriales clave siguen sin resolverse. Rusia, que ocupa alrededor del 20% de Ucrania, insiste en el control total de la región de Donbás como parte de cualquier acuerdo, una condición que Kiev rechaza.
Por último, el ejército ruso afirmó haber capturado otra aldea en la región de Dnipropetrovsk este jueves, mientras continúa su avance.
NG