El atraso en las urnas: una nueva maquinación de jueces electorales del bolsonarismo
La votación se extendió hasta las 19 tras las denuncias por la interrupción del transporte en Bahía y las demoras en centros electorales favorables a Lula.
(Desde San Pablo) — Como era de presumir, esta elección no terminará ni fácil ni rápido. Ahora el cierre de las urnas será a las 19 horas. Todo por cuenta de decisiones de los bolsonaristas en Salvador y de un temporal en Curitiba. En el primer caso, se trató de una maquinación típica de la familia Bolsonaro: los transportes de la capital de Bahía dejaron de funcionar; una ayuda inestimable para Flávio Bolsonaro, ya que en ese lugar el electorado vota mayoritariamente por el presidente Lula da Silva.
Lo peor es que, según informan en el Superior Tribunal Electoral, que tiene en su presidencia y vicepresidencia en manos de dos jueces bolsonaristas: Nunes Marques y Andre Mendonca, es que las “urnas que ya se cerraron no se pueden volver a abrir por una cuestión de seguridad”.
Y no por casualidad esas urnas se ubican en Bahía, la región electoral “más roja”. Algo similar ocurrió en Pernambuco, de dónde Lula es originario. Solo que el juez electoral regional mandó a restablecer el transporte. En total, a las 17 horas, habían cerrado 1225 secciones electorales. En la ciudad de San Pablo, muchos votantes que llegaron a tiempo se vieron imposibilitados de ejercer su derecho: “Estoy aquí en una hora válida para votar, que se ha ampliado, y pasó más de una hora desde que dijeron que la escuela reabriría para votar, y aún no ha abierto” dijo Celina Rui, aguardando en las afueras de la escuela que le tocaba.
En Jardim Angela, en la zona sur de la capital paulista, Julia da Silva, denunció que estaba esperando la autorización para votar, pero que el equipo de trabajadores electorales se había marchado.
La evaluación de expertos en derecho electoral reconocieron que el cierre de las urnas implica procedimientos de seguridad, que impiden la reanudación de la votación por el procedimiento habitual. Entre tanto en el bunker de Lula, en el hotel Internacional, la indignación no tenía límites. “Este caos fue generado a propósito para invalidar las elecciones” calificó un técnico contratado para cuidar de las computadoras. En ese sentido, la opinión de los políticos petistas tiende a coincidir. Recuerdan todos los conflictos creados por los dos titulares del Superior Tribunal Electoral, cuando por ejemplo cambiaron las direcciones de votación en más de 400 distritos donde predomina el voto a Lula da Silva.