la violencia se expande

El conflicto crece en la región y ya involucra a 16 países

La gran mayoría de ellos fueron blanco de drones o misiles lanzados por Irán que intenta desarticular las bases militares de Estados Unidos en Medio Oriente. Las potencias europeas debaten el grado de participación en la guerra, con diferencias marcadas entre los gobiernos. Washington viene ejerciendo una fuerte presión sobre sus aliados.

Líbano. Columnas de humo se levantan tras el bombardeo israelí sobre bases de Hezbollah. Foto: cedoc

En lo que va de la semana, se registraron ataques de Irán contra 12 países, entre ellos Chipre –miembro de la Unión Europea– y presuntamente Turquía, donde EE.UU. dice haber interceptado un misil antes de que tocara tierra. 

Irán rechazó las acusaciones, por las implicancias que puede tener: “Las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán respetan la soberanía del país vecino y amigo, Turquía, y niegan cualquier lanzamiento de misiles hacia el territorio de ese país”, dijo el Estado Mayor de las fuerzas armadas iraníes.

Otro acontecimiento dramático involucró a Sri Lanka tras el ataque de un submarino estadounidense a un buque iraní que regresaba de participar en una demostración militar en India. El episodio dejó al menos 84 muertos a bordo. El navío volvía hacia costas iraníes sin municiones, y el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, advirtió que Washington “lamentaría profundamente” haber sentado este precedente.

Irán ha atacado objetivos en todo Oriente Medio, pero también más allá. Además del constante fuego cruzado con Israel, se registraron acciones militares en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, Qatar, Kuwait, Jordania, Irak, Omán, Chipre y Azerbaiján. De esta manera, ya son 16 los países involucrados en la crisis de una u otra manera.

Europa. Luego del ataque a Chipre, la Unión Europea debatió el grado de involucramiento que debería tener en el conflicto. Gran parte de los gobiernos europeos expresaron solidaridad con la isla y prometieron reforzar su defensa, aunque se distanciaron de la ofensiva estadounidense al sostener que esta “no es su guerra”.

Francia, que envió el portaaviones nuclear Charles de Gaulle frente a las costas chipriotas, declaró en las últimas horas que permitirá que aviones estadounidenses no combatientes utilicen una base aérea en territorio continental francés, con la “garantía completa” de que “no participan de ninguna manera en operaciones estadounidenses en Irán”, sino únicamente en tareas de defensa de socios regionales.

Por otro lado, Giorgia Meloni afirmó que Italia planea enviar ayuda de defensa aérea a los países del Golfo ante los ataques iraníes. “Al igual que el Reino Unido, Francia y Alemania, Italia tiene la intención de enviar asistencia a los países del Golfo, específicamente en el área de defensa y en particular la defensa aérea”, dijo la primera ministra en una entrevista radial.

Washington también ha ejercido presión sobre sus aliados. El presidente Donald Trump criticó al primer ministro británico, Keir Starmer, por negarse inicialmente a tener algún papel en la guerra de Washington con Irán, antes de aceptar un uso limitado de las bases británicas.

Trump también amenazó con cortar todo comercio con España por la oposición de Madrid al uso de sus bases por parte de Washington contra Irán. Finalmente, el gobierno español anunció el envío de la fragata Cristóbal Colón para integrarse al portaaviones francés.

“Irán ataca por todas partes, apuntando a potenciales aliados o países potencialmente neutrales”, declaró a la AFP una fuente militar europea. “Tal vez el cálculo sea adoptar una estrategia indirecta para paralizar la economía global y aumentar el costo de la guerra para Estados Unidos”.

Una mayor expansión geográfica podría producirse si los hutíes, respaldados por Irán en Yemen, deciden entrar en la guerra, interrumpiendo la navegación en el estrecho de Bab el-Mandeb o atacando a otros países. De producirse este escenario, la situación se tornaría más compleja.