Alerta del mundo científico

El Niño podría regresar en 2026 y empujar la temperatura global a nuevos récords

La NOAA estima hasta un 60% de probabilidad de que el fenómeno climático se forme en la segunda mitad del año. Expertos advierten que podría acelerar el calentamiento global y convertir a 2026 o 2027 en años históricos de calor.

Cambio climático. Foto: X Digital Journal AFP

El fenómeno climático El Niño podría reaparecer en 2026 y provocar un nuevo salto en la temperatura media del planeta, según proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).

El organismo estadounidense estimó que existe entre 50% y 60% de probabilidades de que el evento se desarrolle entre julio y septiembre y se prolongue en los meses posteriores.

La posible reactivación del fenómeno genera expectativa en la comunidad científica, ya que los años con presencia de El Niño suelen ubicarse entre los más cálidos jamás registrados.

Qué es El Niño y por qué impacta en el clima global

El Niño es una de las fases del patrón climático conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), que se origina en el océano Pacífico tropical. Su contraparte es La Niña, fase más fría del mismo sistema.

Durante un evento de El Niño, se debilitan los vientos alisios que soplan de este a oeste sobre el Pacífico. Esto provoca que las aguas superficiales más cálidas se desplacen hacia el centro y el este del océano, alterando los patrones de lluvia y viento a escala global.

Ese calentamiento adicional libera energía hacia la atmósfera y puede generar un aumento temporal de la temperatura media mundial de entre 0,1 °C y 0,2 °C, según especialistas de la NOAA.

El fenómeno ocurre cada dos a siete años y modifica las condiciones meteorológicas en distintas regiones: suele provocar sequías en el sudeste asiático, Australia y partes de África, y genera lluvias más intensas en zonas del Cuerno de África, el sur de Estados Unidos y partes de Sudamérica.

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El último episodio de El Niño se registró entre 2023 y 2024, contribuyendo a que 2024 se convirtiera en el año más caluroso desde que existen registros. Especialistas del Servicio de Cambio Climático Copernicus señalaron que 2026 podría convertirse en otro año récord si el fenómeno se consolida en la segunda mitad del año.

No obstante, algunos científicos advierten que el mayor impacto podría sentirse en 2027, ya que la atmósfera tarda varios meses en reaccionar plenamente a los efectos del calentamiento del Pacífico. Aun así, expertos subrayan que, incluso sin El Niño, la tendencia al calentamiento global podría convertir a 2026 en uno de los años más cálidos jamás registrados.

La Niña y el nuevo sistema de medición

El episodio más reciente de La Niña —la fase fría del ciclo— fue débil y de corta duración, iniciándose a fines de 2024 y entrando luego en una fase neutral. Aunque La Niña tiende a enfriar parcialmente el Pacífico oriental, no logró frenar la tendencia de aumento térmico: 2025 se ubicó entre los años más cálidos de la historia reciente.

En paralelo, la NOAA adoptó un nuevo método para monitorear estos fenómenos. El tradicional Índice Oceánico del Niño (ONI), basado en promedios históricos de 30 años, fue reemplazado por el Índice Oceánico Relativo del Niño (RONI), que compara la temperatura del Pacífico centro-oriental con el resto de los trópicos.

Según el organismo, esta nueva herramienta permite un seguimiento más preciso y actualizado en un contexto donde los océanos se están calentando a un ritmo acelerado.

LB / EM