Lula da Silva y Trump conversan sobre el Consejo de Paz y acuerdan encuentro en Washington

Durante una llamada de 50 minutos, Lula propuso a Trump que el Board of Peace "se limite a la cuestión de Gaza y prevea un asiento para Palestina", según un comunicado de Brasilia.

Luiz Inácio Lula da Silva, acusó a Donald Trump el 23 de enero de 2026 de querer ser el "propietario" de una "nueva ONU" con la propuesta de la Junta de la Paz, un endurecimiento del tono hacia su homólogo estadounidense tras superar las tensiones arancelarias. Foto: AFP

Después de hablar con el presidente chino Xi Jinping, el viernes pasado, el líder brasileño Lula da Silva conversó hoy durante 50 minutos con el americano Donald Trump. Los temas fueron especialmente aquellos que problematizan el escenario internacional, con especial atención al proyecto del jefe de la Casa Blanca, Donald Trump de construir un Consejo de la Paz, donde conservaría una suerte de presidencia vitalicia, y que tendería progresivamente a suplantar funciones de las Naciones Unidas. La crisis en Venezuela, luego del secuestro de Nicolás Maduro, fue otro de los asuntos conversados.

Al dialogar con el presidente de China, hace cuatro días, Lula concordó defender a la ONU como el único organismo, indispensable, que podrá posicionarse y actuar en la resolución de conflictos en el mundo. El líder brasileño mantuvo esa postura frente a Trump a quién solicitó impulsar una reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que debido a la capacidad de vetar iniciativas ejercidas por sus 5 miembros permanentes –Rusia, China, Estados Unidos, Francia e Inglaterra—con frecuencia terminan en el fracaso de las medidas.

Y en ese contexto, hoy señaló que el Consejo de Paz impulsado por el norteamericano debe limitarse a actuar en el caso de la Franja de Gaza, sometida desde octubre de 2023 a intensos bombardeos e invasión de tropas de Israel.

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Como contexto del intercambio entre el brasileño y el americano, es preciso mencionar las declaraciones del gobierno de EE.UU. que amenaza a las naciones latinoamericanas con tomar sanciones violentas, incluidas intervenciones militares, si estas no se avienen a cooperar y cumplir con las normas explícitas de su nuevo plan estratégico. En síntesis, pretende por la vía de las amenazas erradicar toda presencia en el continente de los rivales geopolíticos: Rusia y China.

Con el mismo nivel de amenazas, es decir la intervención militar, el presidente americano pretende imponer a la región que colabore activamente en el combate al narcotráfico, según las estrategias de su gobierno. En círculos diplomáticos de Brasilia, evalúan que el plan de defensa a largo plazo enunciado en la nueva Estrategia de Defensa de Estados Unidos, apuesta a asegurar el pleno dominio militar de EEUU desde el Ártico a América del Sur.

El presidente brasileño subrayó, durante la conversación con su par, la importancia de preservar la paz y la estabilidad en la región y de trabajar por el bienestar del pueblo venezolano"; así figura en la nota oficial emitida por el Palacio del Planalto. Lula había condenado, en declaraciones públicas previas, la acción militar contra Caracas y el viernes último llegó a calificar el episodio como una "falta de respeto", añadiendo que América Latina “no inclinará la cabeza ante nadie”. En esta oportunidad, de acuerdo con el comunicado oficial de Brasilia, “el presidente brasileño subrayó la importancia de preservar la paz y la estabilidad en la región y de trabajar por el bienestar del pueblo venezolano".

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Durante la llamada, los presidentes acordaron una visita de Lula a Washington a finales de febrero, en una fecha que se definirá próximamente, según el gobierno brasileño. Antes de eso, el líder brasileño irá a India y Corea del Sur.

Trump declaró a su vez que “el crecimiento económico de Estados Unidos y Brasil es positivo para la región en su conjunto”. Y al finalizar el intercambio, los dos celebraron las buenas relaciones construidas en los últimos meses, con la eliminación de una parte importante de los aranceles que gravaban varios productos brasileños en su entrada al mercado del Norte.