Crimen del ex Puma Federico Martín Aramburú: la Justicia francesa exigió 20 y 27 años de cárcel para los tiradores
El fiscal Philippe Courroye definió el ataque como una "cacería humana" y solicitó duras penas para los extremistas Loïk Le Priol y Romain Bouvier. La querella descartó los argumentos de legítima defensa y estrés militar. El veredicto final se conocerá este viernes.
La recta final del proceso judicial por el asesinato a sangre fría de Federico Martín Aramburú sacudió los tribunales parisinos con un durísimo petitorio por parte del Ministerio Público. Para castigar el crimen del exintegrante del seleccionado argentino de rugby, la fiscalía fue a fondo y exigió penas de hasta casi tres décadas de encierro contra los militantes ultranacionalistas que gatillaron en su contra.
El desenlace fatal de esta historia se remonta a la noche del 19 de marzo de 2022. Todo comenzó con un altercado verbal en un local nocturno de la capital gala, donde la víctima y su excompañero Shaun Hegarty se cruzaron con Loïk Le Priol y Romain Bouvier. Esa disputa de boliche rápidamente se transformó en un seguimiento callejero que terminó con el argentino acribillado a pocos metros del lugar.
Aramburu fue asesinado en marzo de 2022
Durante una exposición maratónica que rozó las cuatro horas, el fiscal Philippe Courroye fue lapidario con el accionar de los acusados. El funcionario remarcó que los agresores decidieron impartir "su justicia privada" con un desprecio absoluto por la vida de la víctima, movilizados por una oscura "fascinación por la fuerza" y el fanatismo hacia los símbolos del nazismo.
A la hora de solicitar los castigos formales, el peso de la ley cayó con mayor crudeza sobre Le Priol: el ex comando de la Marina francesa enfrenta un pedido de 27 años a la sombra por ser el autor material de los balazos mortales. Un escalón más abajo quedó su cómplice Bouvier, quien descargó su arma en primera instancia y por quien reclaman dos décadas de prisión bajo el rótulo de tentativa de asesinato.
En paralelo, la querella se encargó de dinamitar cualquier intento de justificación ensayado por la defensa. Courroye descartó de plano que los hombres hayan obrado por un supuesto "reflejo militar" derivado de traumas de guerra o por un cuadro de pánico extremo. El fiscal sentenció que esas coartadas son absolutamente inverosímiles y no logran encajar de ninguna manera con la secuencia real de los hechos.
Discusión, pelea y cinco tiros: cómo fue el crimen del ex puma Federico Aramburú
El rol de los encubridores y la incógnita final
El expediente no solo apunta a quienes dispararon, sino también a la red de contención que operó en la huida. En un giro inesperado de la audiencia, el Ministerio Público solicitó absolver a Lyson Rochemir del delito de complicidad en el homicidio, argumentando que no hay pruebas suficientes para incriminar de manera directa a la joven que condujo la camioneta de escape.
De todas formas, la ex pareja del principal tirador no logrará esquivar el peso del código penal. La fiscalía exigió para ella tres años de condena (uno de cumplimiento condicional) por haberse encargado de ocultar evidencias. Exactamente el mismo rigor temporal se aplicó para Antony Sorrentino, señalado en la causa como el responsable de facilitar la fuga del segundo atacante.
El final de este dramático juicio ya tiene fecha fijada para el próximo viernes, momento en que los magistrados y el jurado popular darán a conocer su sentencia definitiva. La llave de esa resolución girará en torno a si el tribunal avala la existencia de premeditación; de confirmarse que hubo un plan homicida calculado de antemano, el horizonte penal de los acusados cambiará por completo.
TC