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Juan Luis González reveló en RDI cuándo fue la verdadera llegada de Peter Thiel a Argentina y la relación de Palantir con la CIA

El periodista habló en Ronda de Investigación (RDI) sobre que Palantir no llegó con Javier Milei a Argentina y “estuvo a nada de quedarse con los archivos secretos de la AMIA hace 10 años”.

Juan Luis González reveló en RDI la trama de Peter Thiel, la relación de Palantir con la CIA y su llegada a Argentina Foto: Cedoc Perfil

El periodista, Juan Luis González, pasó por Ronda de Investigación, uno de los nuevos segmentos de +Perfil, y presentó una investigación realizada junto a Giselle Leclerc sobre la llegada de Peter Thiel a Argentina y el desembarco de Palantir, la compañía tecnológica vinculada a los sistemas de inteligencia, seguridad y defensa de Estados Unidos.

Juan Luis González explicó que el objetivo central fue intentar reconstruir qué buscó Peter Thiel en Argentina y cuál es el alcance de sus vínculos con el país: “Hay un desafío ahí, nosotros intentamos saber qué vino a hacer Peter Thiel a Argentina, con esta gente que es tan poderosa, que juega al ajedrez de hace 30 años con los rumbos del mundo”.

Los inicios de Palantir en Argentina

Sobre la misma línea, destacó que, “es difícil detener exactamente qué es lo que vino a hacer y qué no, tenemos varias hipótesis y varias las desarrollamos, pero en el campo de lo que podemos comprobar, lo periodístico, lo que hemos chequeado, es una cesa, que es que Palantir llegó a Argentina, estuvo a nada de quedarse con los archivos secretos de la AMIA hace 10 años, mucho antes de Milei, imagínense Milei no había hecho su debut en televisión todavía”.

Uno de los puntos centrales de la investigación es que la presencia de Thiel y Palantir en Argentina no comenzó con el gobierno libertario. Según González, ya existían antecedentes de la empresa en el país una década atrás. “Sí ya había algo llamativo porque el título era Una empresa financiada por la CIA, se quiere quedar con los archivos de la AMIA, esto es así, Palantir nace como una empresa creada o financiada por 2 millones de dólares en el 2005 por la CIA”, planteó.

El periodista también analizó la dimensión que alcanzó Palantir dentro de la estructura de poder estadounidense: “Una cosa muy de fondo sucediendo que es muy impactante, a mí es de las cosas que más me impresionan, es eso que está cambiando algo central en cómo se piensan los Estados, que es que dejan de tener monopolio de la violencia de los Estados”.

En ese sentido, remarcó la relación de la empresa con las Fuerzas Armadas y los organismos de seguridad de Estados Unidos: “Palantir y Thiel manejan el software del ejército de Estados Unidos, de la CIA, de las fuerzas armadas, de la seguridad interior”.

La empresa Palantir y su toma de decisiones en el ámbito militar

González también se refirió a una situación que, según contó, refleja el nivel de participación de Palantir en operaciones militares. “La decisión de si disparaba o no, una vez que estaba el objetivo identificado, no era ni de él, ni de su superior, sino de Palantir”, describió en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil.

La investigación también aborda la expansión de los vínculos entre los grandes empresarios tecnológicos y el aparato estatal norteamericano. González mencionó el llamado Batallón 201 y explicó que allí aparecen figuras vinculadas a compañías tecnológicas: “Hay una implicación que es muy compleja, además con la complejidad de Thiel, que estamos hablando porque estuvo viendo unos meses en Argentina, que él dice que yo quiero destruir el Estado. Pero en la práctica refuerza el Estado”.

Otro de los ejes analizados es la inteligencia artificial y su creciente demanda energética. Para González, la disponibilidad de energía se convirtió en una de las principales cuestiones estratégicas para el desarrollo tecnológico. “Hace 10 años ustedes decían que a esta gente lo que faltaba eran los chips que hacen, por ejemplo, eso ya se solucionó, la próxima gran barrera es la energía”, expresó.

Peter Thiel ponderó las inversiones en energía cuando llegó a Argentina

En ese contexto, vinculó los intereses de Thiel con el sector energético argentino y recordó una de sus inversiones: “No casualmente la segunda inversión formal de Thiel, si se dan cuenta, la primera fue la casa que vivimos en Barrio Norte, la segunda fue la Vista Energy, exactamente”.

La investigación también profundiza en el proyecto Próspera, desarrollado en Honduras. González lo describió como una iniciativa que cuestiona las formas tradicionales de organización estatal. “Próspera es una iniciativa que financian Thiel, Sam Alman, y algunos, el nieto de Friedman, Patrick Friedman, y otros más, en 2017”.

Y detalló: “Es una empresa que compra el 6% de un tamaño de una isla muy pequeña de Honduras, que se llama Roatán, y gobierna como una ciudad privada, Estado medio extranjero, que tiene sus propias leyes, su propio sistema jurídico, su propia Fuerza de Seguridad, su propio sistema educativo, su propio sistema de salud”.