Alberto Cormillot: “Ser optimista es bueno para la salud”
El médico y especialista en nutrición reflexionó sobre los avances de la medicina, el impacto de la inteligencia artificial, los nuevos tratamientos contra la obesidad y la importancia de mantener una mirada optimista frente a un mundo cada vez más incierto.
Alberto Cormillot lleva más de seis décadas dedicado a la medicina, la nutrición y la divulgación de hábitos saludables. A lo largo de su trayectoria, atravesó cambios profundos en la sociedad y en la forma de entender la salud, desde las transformaciones en los tratamientos contra la obesidad hasta los nuevos desafíos vinculados con la alimentación, la longevidad y la salud mental.
En Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Cormillot reflexionó sobre un mundo atravesado por nuevos escenarios de incertidumbre, el impacto de la inteligencia artificial, los avances de la medicina y la aparición de medicamentos revolucionarios para tratar la obesidad. También habló sobre la necesidad de sostener una mirada optimista, las consecuencias de la discriminación por el peso y los desafíos que enfrenta la Argentina para mejorar la alimentación y prevenir enfermedades.
Alberto Cormillot es un reconocido médico especializado en nutrición y obesidad que cuenta con más de seis décadas de trayectoria, siendo una de las figuras más influyentes de la divulgación médica en la televisión, radio y prensa gráfica en el país. Fundó en el año 1966 la Clínica Cormillot, centro médico especializado en nutrición, obesidad y trastornos alimentarios. Además, creó la Clínica de Prevención y Salud, Dieta Club y la Fundación ALCO, una red de grupos de autoayuda para el tratamiento de la obesidad con enorme impacto en la sociedad de Argentina. Ha sido un pilar fundamental en programas masivos de salud, destacando históricamente su liderazgo en el clásico ciclo televisivo Cuestión de Peso. Es autor de más de 50 libros dedicados a la educación alimentaria y a la longevidad saludable.
Y yo diría que Alberto Cormillot me hace acordar a Zygmunt Bauman, el famoso sociólogo polaco-inglés, que yo lo definía como que tiene la teoría del todo. Él ve la vida holísticamente, en un sentido que le da su especialidad de médico, que es humanista, pero le da también la experiencia de hecho de todo en la vida, ser multifacético, y en la etapa de la vida en la que está, de podernos dar la enseñanza de la experiencia. Así que cada vez que hablo con él es un festín. Contame, ¿qué reflexiones te genera el estado actual de la sociedad, del mundo? Entrá por donde quieras.
Bueno, hoy estuve escuchando un informe medio ominoso sobre la situación en el Medio Oriente y sobre la situación con los países del Golfo, con Qatar, en fin. Y vi un experto donde hablaba que realmente era una situación complicada. Después todos vemos que la principal potencia del mundo está en manos de alguien que mucha gente duda sobre el equilibrio de sus posturas, dado que las cambia demasiado frecuentemente para el gusto de la mayoría.
Entonces, ¿es más caótico este mundo que otro de hace 20, 30, 40, 50 años? ¿O son distintos caos?
Creo que son distintos caos. Porque imaginate, cuando yo nací estaba la Segunda Guerra Mundial. Era un caos. No para nuestro país. Tenía una oportunidad allí, pero lo era para el mundo. Fue una oportunidad, pero para el mundo era un verdadero caos. Estaba metido Europa, Japón, Estados Unidos. Y después fueron apareciendo distintos caos. Tuvimos el caos del COVID, el caos de la pandemia.
El terrorismo internacional.
El terrorismo.
Ahora aparece una amenaza nueva, un Armagedón nuevo, que es la inteligencia artificial. Que sé que vos lo usás fluidamente.
Muchísimo.
¿Qué te genera la inteligencia artificial?
Estoy siguiendo todos los debates. Primero los leo porque me interesa. Además, porque estoy en un programa en el que vienen especialistas todo el tiempo. Hoy habló un especialista y, bueno, se refería... Él decía: “Ni tanto ni tampoco”. Hay que aplicar grises porque hay algunas voces que son...
Catastrofistas.
Muy catastróficas. Hay otras que son más tranquilizadoras. Y, bueno, parece que la postura, como todas las cosas, es el medio. Yo confío en que va... No sé, que se puede manejar. Pero mientras tanto, la inteligencia artificial...
Vos sos, de naturaleza, en toda tu vida, optimista.
Sí.
¿Le recomendás a la gente ser optimista porque finalmente es bueno para la salud?
Ser optimista es bueno para la salud. Aunque te des muchas veces la cabeza contra la pared. Al final, el balance, yo creo que conviene ser optimista. Charles Hill decía...
Sí, de que era útil.
Sí. No parece... No se ha demostrado que lo contrario sea cierto, ¿no?
Y fuiste optimista en todas las épocas de tu vida.
Fui optimista en todas las épocas de mi vida. Inclusive en los peores momentos que vos, al tener una empresa y no ser un gran empresario, ni mucho menos, he pasado momentos muy duros que vos los conocés, pero siempre pensaba que iba a salir en base al trabajo, en base a estar abierto a distintas oportunidades.
A cierta confianza en sí mismo. Respecto de la medicina en su conjunto, el avance de la medicina, el avance, la longevidad, yo recuerdo que vos resultabas, por momentos, exótico, planteando que la vida era de 100 años. En los años 80 lo planteabas.
Hace más de 40 años. Daba mis charlas: “¿Cómo vivís 100 años?”, en los años 80.
En los años 80, sí. ¿Cómo ves el avance de la medicina? ¿El avance de la medicina en tu propia especialidad, en otras?
Mirá, el avance de la medicina es fenomenal y desparejo. Ese es uno de los grandes desafíos. Cada vez, por ejemplo, en mi especialidad, aparecieron medicamentos que son revolucionarios, que se están usando de una manera a veces sensata y otras veces no, porque se los utiliza sin ninguna recomendación médica, sin ningún apoyo médico, y que son inaccesibles para muchos.
¿Te referís concretamente a estas inyecciones?
A las inyecciones, sí. Los agonistas GLP-1, los análogos de GLP y de GIP, más otros que van a ir apareciendo. En nuestro país hay dos medicamentos. Bueno, además de los truchos que están dando vuelta, porque hay uno que está en investigación todavía, que se está ofreciendo en el mercado libre y que hay gente que le está haciendo mucho daño.
Contanos entonces las advertencias al uso, al uso indiscriminado, sin consulta médica. ¿Qué es lo que puede producir? ¿Qué es lo que no deben hacer?
Mirá, el uso indiscriminado para bajar de peso... La gente dice: “No, yo quiero bajar, quiero la dieta, la salud”. La gente no quiere bajar de peso. Para bajar de peso, vos necesitás aprender a comer de una manera, o sea, tener pautas de alimentación. Y tenés que tener actividad física. Y hay un porcentaje que necesita una compañía, un acompañamiento psicológico, no psicoterapia, pero un acompañamiento psicológico, para poder manejar lo que tiene que ver con el cambio de tu cuerpo, el cambio de la relación con los demás. Con 10 o 15 kilos que vos bajes de peso, no te pasa nada demasiado importante. Pero con veinte, treinta kilos, ya los cambios son importantes. Y entonces esa persona necesita un acompañamiento. Y la gente está dando las inyecciones como si nada. Y se compran mentalmente. Y se compran por Mercado Libre, prácticamente en cualquier lado.
Es que vos decías que están en experimentación, que se compran por Mercado Libre, no son ni Ozempic, ni...
No, no, no. Es otro medicamento que está en investigación y que todavía ni siquiera lo aprobó la FDA, ¿no? O sea, no se vende en Estados Unidos.
¿Y se puede comprar acá por Mercado Libre?
Y acá se compra por Mercado Libre y la gente se lo está dando, porque se está dando, se está inyectando algo que no se sabe quién lo envasó, ni cómo se conservó, ni qué producto tiene, ni qué sustancia tiene.
Y si lo comparás con la época de las anfetaminas, yo te recuerdo gran, gran luchador en contra de eso. Es decir, la psicología del ser humano no cambió en estos 50 años. La herramienta es otra.
La psicología y la necesidad de bajar inmediatamente sigue existiendo. Y la discriminación por las personas con sobrepeso, más o menos igual. Hay alguna variante en lo que es la que se percibe y la que va por dentro, ¿no? La discriminación expresa y la implícita. Pero sigue estando igual que siempre. Igual que hace 50 años, la necesidad de adelgazar es igual que hace 50 años y la gente puede hacer cualquier cosa para adelgazar igual que hace 50 años.
Hoy planteaba aquello de que lo que cambian son los síntomas, pero finalmente el deseo sigue siendo el deseo de lo infinito.
El deseo sigue siendo siempre el mismo. La gente quiere estar flaca. Hay países que tienen distinta presión. El nuestro hace bastante presión. No sé comparado con otros. No sé si está publicado eso. Pero es una presión alta. Y entonces la gente sucumbe a eso. La gente sucumbe porque además hay bullying. Hay bullying desde los 5 años para los chicos con sobrepeso. Yo lo veo por los compañeritos de Emilio, de mi hijo. Que ahí en el colegio hay un par de chicos gorditos y los cargan.
Ahora, finalmente considerás que estos inyectables, en general, las marcas conocidas, Novo de Ozempic, son...
Son revolucionarios.
Y que son positivos.
Son positivos. Pero todo depende del uso. Porque ha habido otros medicamentos que han sido buenos para la obesidad, pero el uso masivo los convirtió... Bueno, hizo que se descartaran. No va a pasar con los análogos porque son de otra serie, apuntan a otra cosa. Se le están encontrando otros beneficios para el corazón, para la presión, para...
O sea, le están descubriendo beneficios adicionales.
Sí, se le están descubriendo beneficios adicionales porque actúan sobre la insulina, actúan sobre los centros de la saciedad, sobre los centros de recompensa. Y entonces, aparentemente, hay personas con problemas con el alcohol que están bajando su...
Cantidad de consumo de alcohol.
Sí, están bajando la cantidad de consumo de alcohol. Y hay personas con problemas cardíacos que ayudaría a prevenir problemas cardíacos o a atenuarlos, ¿no? Hoy se está midiendo cada vez más, se está midiendo la cantidad de grasa que hay en el cuerpo, no solamente, sino en cada parte del cuerpo, en el páncreas, en el hígado, en el corazón, porque cada una de esas grasas tiene un componente distinto, tiene una función distinta.
O sea, cuando una persona adelgaza, no adelgaza solamente la grasa superficial del cuerpo, sino los propios órganos, el corazón, el páncreas, tiene grasa que la va perdiendo.
Y todos los músculos.
Está bien, hasta los músculos me imaginaba, pero que el corazón adelgaza o el páncreas adelgaza.
Están en distintos grados rodeados e infiltrados por grasa. A lo que va ahora el futuro es determinar qué grasa tenés y, cuando no sé qué grasa tenés, no sé qué grasa tenés. ¿Qué grasa perdés? Porque eso tiene un valor pronóstico, Pero bueno, eso estamos hablando, en nuestro país todavía no existe, pero estamos hablando de un futuro que va a ser de muchos años, porque eso depende de tecnología, ¿no? De escáneres, de tecnología, más inteligencia artificial.
Alberto, vos siempre le concediste a tu disciplina de una manera holística, interdisciplinaria. Y siempre le asignaste, lo mencionabas recién, ayuda terapéutica, que no necesariamente sea psicoterapia. Uno de los temas que aparecen hoy en día es el aumento de la tasa de suicidios, en todo el mundo y en la Argentina. ¿A qué lo atribuís? ¿Qué reflexión te genera? Hay inclusos argumentos que en los casos argentinos tienen que ver con la pérdida económica, la posibilidad de ver que no hay futuro. ¿Cuánto hay de relación entre ese malestar personal de la persona con la salud física? ¿Cuánto primero se enferma el cuerpo y después la mente o viceversa?
Mirá, a mí me parece que el aumento en el mundo posiblemente tenga que ver con que los seres humanos necesitamos estar seguros, necesitamos certezas... Y me parece que con los últimos cambios el mundo se ha vuelto menos...
Predecible y angustiante, por lo tanto.
Sí.
Nietzsche decía eso, que el ser humano puede soportar cualquier cosa, menos que no haya una explicación.
Por eso tenemos tantas explicaciones.
Aunque sean ficticias, pero cumplen un papel de placebo.
Me sorprende que ante cualquier cosa que pasa, yo trato de buscar una explicación y al rato me doy cuenta que no, que era otra cosa, ¿no? Pero la mente te hace pedir inmediatamente...
Porque es una forma de seguridad, de control.
Una forma de control, sí. Ahora, en nuestro país, bueno, en nuestro país no ha sido un país equilibrado en los últimos... Desde que yo nací. Es un país que va, viene, no está estable económicamente. Ha ido para atrás prácticamente en los últimos 50, 60 años. No hay ascenso social.
¿Te parece que una persona, por ejemplo, en esa sensación de ansiedad en lo futuro, también coma más?
Seguramente. O sea, la gente está engordando, no por causas... La gente está engordando porque hay más acceso a la comida y menos acceso a distracciones que tengan que ver con lo físico. Esas son las dos cosas. Más acceso a comida rica en calorías, baratas y engordantes. Más acceso a ultraprocesados.
Me llevás a un tema que sé que vos tuviste mucha participación, mucha discusión, que es el tema de los productos envasados con alta cantidad de grasas o de sal, los famosos octógonos y la discusión con que en Brasil usan otro y en Europa usan otro a partir del acuerdo con el Mercosur y luego con el acuerdo entre Mercosur y Unión Europea. ¿Cuál es tu balance, después de haberlo llevado a la práctica, hoy en día, este sistema de empaquetado de alimentos?
Mirá, parece ser que el sistema que ha dado más resultado es el Nutri-Score, el sistema francés que contempla los aspectos positivos y los negativos de los alimentos.
Ah, no solamente los negativos, sino también los positivos.
Claro. En América Latina se ha puesto básicamente el énfasis en los elementos negativos y no hay muchas demostraciones de que ello haya dado algún resultado. En nuestro país, especialmente, se hizo una, no fue una buena reglamentación y entonces va a ser supermercado todo, todo es negro, nada es negro, porque además, con un 50% de la población que no le alcanza para parar la olla, nadie se fija en lo negro, parece que hay que fijarse en el precio. Y el resto no le importa. Es muy poca la gente. Cuando la gente dice: “No, porque ahora la gente piensa más en lo saludable”. Bueno, si la gente pensara más en lo saludable, no seguiríamos teniendo el 40% de hipertensos, el 12% de diabéticos, que es tres veces más de lo que había cuando yo me recibí, y casi ocho de cada diez argentinos con exceso de peso.
O sea, ¿estarías predispuesto a una modificación de la legislación?
Lo que pasa es que el etiquetado es solamente una parte. Si uno no hace un enfoque más global, en los países, por ejemplo, hay algunos países que han logrado atenuar el aumento de la obesidad: el Reino Unido, Bélgica, Países Bajos, Italia, Francia, algunas partes de Alemania, Japón, Finlandia, pero no han logrado con medidas que son, primero, empezando desde los chicos. Los chicos comen lo que deben comer y tienen líquidos, tienen agua, y tienen actividad física y tienen educación alimentaria. O sea, tienen acceso y educación. Porque educación sin acceso no sirve para nada. Y acceso sin educación tampoco sirve para mucho. Entonces eso, y además han puesto muchas campañas públicas de educación, campañas en los medios masivos, y muchos han puesto medidas fiscales para favorecer el acceso a alimentos saludables. Algunos países han puesto hasta transporte para llevar a la gente a los gimnasios, transporte gratuito. Para que la gente se mueva más. O sea, se estimula la participación en actividades físicas y se regula el acceso a la comida. Pero en nuestro país eso no pasa, porque, bueno, en Latinoamérica no pasa.
Alberto, como siempre, nos quedaremos charlando. Muchísimas, muchísimas Gracias.
Gracias.
LMM
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