PANORAMA ECONÓMICO

Daniel Artana: "En 2011 CFK tenía la suma del poder político y Kicillof en vez de hacer un ajuste gradual metió el cepo"

El economista examina el sesgo optimista de las metas oficiales de crecimiento, el fuerte recorte en la obra pública y los riesgos cambiarios de cara al año electoral. Además, evalúa la efectividad de reemplazar la inversión estatal por privatizaciones y cuestiona la capacidad del kirchnerismo para generar confianza en los mercados.

Daniel Artana Foto: CeDoc

En la entrevista con Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), el economista Daniel Artana repasa los principales desafíos de la coyuntura macroeconómica y las proyecciones del Gobierno. Frente a un Presupuesto cuyas metas de crecimiento e inflación califica como moderadamente optimistas, el especialista advierte sobre las tensiones de un programa fiscal sostenido en la reducción drástica de la inversión pública y analiza hasta qué punto el sector privado podrá compensar ese déficit a través de privatizaciones. Asimismo, aborda la preparación del Banco Central ante la habitual dolarización de carteras previa a los comicios, la compleja dinámica entre salarios, mora e inflación en el consumo de los hogares, y ofrece una mirada crítica sobre las propuestas de la oposición y la figura de Axel Kicillof frente a los inversores internacionales.

Daniel Artana es licenciado en Economía por la Universidad Nacional de La Plata, posee un doctorado en Economía por la Universidad de California en Los Ángeles, se desempeña actualmente como economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), ha trabajado para organismos multilaterales como el Banco Mundial y el BID, y ha brindado asesoría técnica en más de 20 países. Además, es profesor titular de la Universidad Nacional de La Plata y profesor invitado en la Universidad Torcuato Di Tella.

Daniel, muy buenos días. Muchas gracias por estar ahí, siempre con nuestro interés por tu opinión. En este caso, sobre el presupuesto que vos mencionaste que era un poco optimista hacia 2027, que destinó partidas de obras públicas 80% menores que en 2023 y números de crecimiento del Producto Bruto del 5%, cuando los analistas estiman que terminará este año en torno al 2%. Siempre el presupuesto tiene un carácter performativo en todos los gobiernos; no sé si en este caso es aún más optimista de lo habitual. Te escuchamos con atención.

¿Qué tal, Jorge? Buen día. Yo creo que es moderadamente optimista comparado con otras estimaciones. Para el año que viene es un poco optimista en el crecimiento; diría que la inflación está más o menos en línea, quizás también un poquito optimista. ¿Qué pasa cuando la realidad te da algo más de inflación? La gran diferencia normalmente aparece ahí —por lo menos fue el caso de este año—: tenés más ingresos de los estimados en el presupuesto, con lo cual las partidas que no se ajustan automáticamente caen y resulta más fácil cumplir los objetivos fiscales. El punto que marcaste sobre la inversión pública es algo que ya ocurrió: hubo un recorte muy fuerte en 2024 que se fue profundizando. Es parte de los instrumentos que utilizó el Gobierno para mejorar las cuentas públicas. Creo que parte de eso será reemplazado con privatizaciones, pero no todo. Ahí está uno de los puntos más cuestionables del programa económico actual: pensar que con privatizaciones podrías reemplazar toda la inversión que hace el Estado, lo cual habitualmente no es así. Eso fue más por necesidad que por pensar que se podía sostener la inversión. De hecho, cuando mirás los datos de las cuentas nacionales, la gran diferencia con gestiones anteriores en más son las exportaciones, en menos es la inversión. Ahí hay un tema pendiente en los resultados del programa económico.

Daniel, otro tema del 2027 que tiene que ver al presupuesto porque indirectamente a la previsión de inflación es su correlato con la estimación del valor del dólar a fin del año siguiente. Siendo un año electoral en el que suelen repetirse turbulencias —ya sea por las PASO en agosto o sino en octubre—, existen versiones sobre una especie de seguro o cobertura frente a los montos en dólares que los argentinos podrían demandar preelectoralmente; se habla de hasta 7.000 millones de dólares. ¿Cómo ves el riesgo de turbulencias cambiarias y la capacidad del Gobierno, después de la experiencia de 2025, de poder cumplirlo?

Primero el Gobierno va a llegar mejor posicionado de lo que estaba en 2025 con sus recursos propios, ya que va a haber más reservas en el Banco Central. De hecho, ha mostrado capacidad de lograr financiamiento, tanto a través del Banco Central y en alguna posibilidad de conseguir fondos en mercado local para el Tesoro. En ese sentido, las defensas son un poco mejores. ¿Son suficientes? No. Las reservas funcionan como un seguro, pero no alcanzan para contratar una cobertura contra todo riesgo. Yo hubiera acumulado más reservas de las que reunió el Gobierno, en particular en el segundo semestre, cuando bajó notoriamente el ritmo de compras del Banco Central, aun cuando eso hubiese tenido un impacto modesto en el tipo de cambio nominal.Turbulencias puede haber; los argentinos, en general, dolarizan sus portafolios en periodos electorales. Esta es una elección presidencial, todo va a depender de lo que la gente piense que va a pasar después del 10 de diciembre del año que viene. Si la gente cree que vamos a volver al cepo cambiario, con una brecha enorme, regulaciones de todo tipo y una inflación galopante, la dolarización preventiva va a ser mayor. Si la gente cree que habrá cierta continuidad en principios básicos de la economía que han funcionado razonablemente bien con esta administación —en particular el control de la brecha cambiaria y de la inflación—, habrá menos dolarización.Por lo tanto, va a depender de lo que marquen las encuestas, y eso hoy no se puede proyectar. El Gobierno tuvo una caída en su popularidad y luego un rebote modesto en agosto, por lo menos en el Índice de Confianza en el Gobierno que publica la Universidad Torcuato Di Tella; veremos qué pasa el lunes cuando se conozca el dato de septiembre. El problema central es que la principal fuerza de oposición sostiene planteos poco sensatos en materia económica. Ahí está el gobernador de la provincia de Buenos Aires intentando demostrar que es diferente, pero parten de una falla de diagnóstico: no han analizado qué hicieron mal. Es evidente que un gobierno que termina con una inflación del 10% o 12% mensual cometió errores graves en materia económica. Todavía no escuché a ningún dirigente de peso del kirchnerismo decir que ha hecho al; de hecho, he escuchado a varios proponer exactamente las mismas medidas que aplicaron durante la gestión de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.

¿No te parece, Daniel, que en líneas generales el escenario más probable el año próximo es casualmente este que estás contando? Es decir, que haya una candidatura de la oposición probablemente con alguien como Axel Kicillof, que al mismo tiempo exista las posibilidades de perder el presidente en una balotaje, dado que, no sé, todos los balotajes en América Latina se vienen resolviendo a veces hasta por menos del 1%, es decir, que las chances de que la oposición sea gobierno van a ser 50 y 50. Lo estoy simplificando de una manera muy simplista, pero con el objetivo de ser didáctico. Por lo tanto, sería lógico suponer que va a haber esa dolarización tratando de cubrirse por un eventual gobierno que ponga CEPO más restrictivo, porque CEPO hay, para decirlo de alguna manera. 

Hay cepo a las empresas, no a las personas.

Por los aumentos del Gobierno de los servicios públicos, Milei incumplió su promesa con la inflación

No a las personas, exactamente. ¿No te parece que...? 

Eso puede ocurrir, pero otra vez, va a depender de lo que vayan marcando las encuestas. Es una... A ver, yo a veces digo, hay como una curiosidad, porque la imagen negativa del presidente es muy alta hoy, pero no es muy distinta de la principal referente del kirchnerismo. De hecho, te diría que según la encuesta que mires, algunos de ellos están peor que el presidente. Entonces, el hecho de que el gobierno pueda perder un balotaje, bueno, como bien dijiste, son cerrados. Nadie pronosticaba la diferencia con el balotaje del 23 a favor de Milley respecto de Massa, pero va a ser un balotaje, si ocurre, interesante, ¿no? Porque si el candidato finalmente es entre el presidente y algún referente del kirchnerismo duro, todos tienen imagen negativa, tan alta como el presidente, así que no sé, ir a poca gente a votar, qué sé yo. No sé, va a ser difícil de pronosticar. También es cierto que yo creo que la economía va a estar un poquito mejor de acá a la elección del año que viene. Y si se calienta el mercado cambiario, la pregunta es a quién le va a echar la culpa a la gente, si se la va a echar al gobierno o se la va a echar... Es decir, vos fíjate que entre septiembre y octubre del año pasado, vos de esto sabés más que yo, hay gente que argumenta de que hubo mucha gente que se asustó con el triunfo del kirchnerismo, en la provincia de Buenos Aires en septiembre, y fue a votar y eso le dio a Milei, o al gobierno, un triunfo por una diferencia que nadie esperaba en la previa. Entonces es muy difícil proyectar la inflación. El gobierno también se ha hecho mucho daño a sí mismo, con cosas que algunas tienen que ver con la economía, pero muchas más con cosas no económicas. Así que bueno, veremos. Pero el gobierno va a estar mejor preparado para lidiar con eso. La gran incertidumbre es si va a estar el swap de los americanos, que por ahora está disponible, pero lo veremos el año que viene, sobre todo después de lo que pase con la elección ahora de medio término en Estados Unidos. Vos decías recién que la economía va a estar mejor preparada el año próximo desde el punto de vista defensivo respecto de las defensas cambiarias. Respecto del funcionamiento de la economía en su conjunto, volvemos a tener en agosto nuevamente números negativos respecto del mes anterior, del trimestre anterior y del año anterior. ¿Crees que se van a revertir estas caídas de consumo, estas caídas incluso de actividad, de Producto Bruto en el año 2026? Terminaría, como decíamos al principio, cerca del 2%. Algunos incluso 1,9% de crecimiento del Producto Bruto simplemente por arrastre del año anterior y el crecimiento de solamente tres del total de las actividades. ¿Crees que eso va a modificarse o podría modificarse hacia 2027? Yo creo que sí. Te voy a decir por qué. No creo que tampoco una cosa muy explosiva. O sea, acá no, esta economía no tiene disponible, me parece, con la... un crecimiento del 4 o 5% el año que viene. 

La receta recesiva de Caputo para bajar la inflación se convirtió en el fantasma que pone en riesgo al plan de estabilización

Pero sí puede... Mostrar algún crecimiento respecto a donde estamos parados hoy. Primero porque, desde el punto de vista del consumo, el aumento en la mora de las familias te ha generado un problema. Hay otros, pero ese te ha generado un problema. Y eso se va digiriendo. Para esta, digamos, de acá a seis meses debería estar bastante mejor de lo que está hoy, digamos. De hecho, cuando ves el valor de los préstamos en mora, crece cada vez menos. Es más, un problema del denominador, cuando se hace consciente de que los préstamos en mora de familia son 13% que del numerador. La siguiente cuestión es que has empezado a tener, de la mano de la baja de la inflación y de alguna otra cuestión, un par de meses en los cuales los salarios registrados le han ganado a la inflación. Todavía están por abajo noviembre del 23, pero respecto de donde estaban parados hace un par de meses. Un par de meses atrás están algo mejor y uno debería esperar que eso continúe muy suavemente, pero deberías estar también en ese aspecto mejor, lo cual te debería ayudar a que el consumo esté un poquito mejor. Y después tenés que la propia evolución de los proyectos de inversión asociados a los sectores exportadores también van a tener más desembolsos. Lo que resta de este año y el año que viene, eso te va a apoyar otro poquito. Hay algunas cosas que ha hecho el gobierno, que son micromedidas. En fin. Yo creo que el peor momento para el gobierno en materia de actividad económica y de consumo ha sido este primer semestre que tuvimos y esta primera parte del tercer trimestre. Me impresiona que de acá para adelante debería estar un poco mejor. 

Daniel, o sea, ¿vos le asignás a la caída de consumo actual una preponderancia al tema de la mora?

No, la mora y los salarios, pero los salarios también, el segundo factor, han dejado de caer y han rebotado un poquito en el sector formal. En el sector informal. En el sector formal, independientemente de la discusión sobre la medición, está mucho mejor de lo que estaba en noviembre del 23, lo cual era esperable a partir de la fuerte reducción en la tasa de inflación. Así que vos tenés una economía que tiene varios contrastes, digamos. Uno de los contrastes que hay es que el sector informal crece, en cuenta propista, crece el empleo y crece el ingreso real, mientras que el sector formal ocurre lo contrario. Entonces no es que todo el mundo está mal en las familias. O sea, tenés esa gran diferencia, obviamente que ganan menos, pero se han acortado. Se han acortado la brecha que tenían con los formales, por lo menos comparado con noviembre del 23. 

Daniel, y finalmente, ¿qué te deja la gira de Kicillof allí? ¿Crees que puede llegar a convencer a los tomadores de deuda argentina? ¿Crees que puede generar algún grado de confianza? ¿Puede desacoplarse él del fracaso económico de la última gestión de Alberto Fernández? Cuando él dice, yo cuando me tocó gobernar como Ministro de Economía, tuve que devaluar, devalué, tuve que reducir, reduje, en la provincia de Buenos Aires hice un ajuste mayor todavía que el que hizo mi ley, obligado por las necesidades, soy de respetar contratos, ¿cuál es tu visión de hasta qué punto puede ser convencible el discurso de Kicillof a los mercados? 

Mirá, yo creo que con eso no alcanza. Te voy a decir por qué, él arrastra varias cuestiones. Una es el tema del YPF. Hablamos de una deuda increíble que fue, en realidad no solamente de él, él estuvo en la decisión de hacer las cosas, pero era el Ministro de Economía, y bueno, se podían haber hecho las cosas respetando el estatuto, digamos, y nos hubiéramos evitado ese ejecución, que ahora lo van a abrir otra vez en el CIADI, pero al menos hemos logrado como país un triunfo muy importante. Así que eso de que respetan contratos sin normas es un poco opinable. Pero la otra cuestión es que yo creo que el principal problema de Kicillof es que no supo leer, lo que tenía que hacer cuando era ministro. En octubre del 2011, Cristina Kirchner tenía la suma del poder público, había ganado con un margen increíble y tenía el control del Congreso. En ese momento, después de algún dispendio que habías tenido en el camino a la elección y de la crisis, lo que te había pasado la crisis del 2009, tenías que hacer una corrección de un par de puntos del PBI, que lo podías hacer en forma gradual, dándote cuenta de que, bueno, así como tenés buenas, también tenés malas. Y en lugar de eso metió el control de cambio. Entonces, si vos no sabés leer, no sabés aprovechar las oportunidades y te vas por el camino ideológico, bueno, es difícil que vos puedas levantar eso. ¿Me entendés? 

Clarísimo.

Pero bueno, ojalá lo logre y ojalá, si le tenés que hacer presidente, haga las cosas bien. 

Daniel, como siempre, un gran gusto conversar con vos. Muchas gracias por la discusión de siempre. Un fuerte abrazo. 

Hasta luego. 

 

MEG