Editorial de Jorge Fontevecchia

Día 991: Milei, Sun Tzu y la contraofensiva

Agosto dejó al descubierto la fragilidad del oficialismo en el Congreso y las redes. La batalla entre "halcones y palomas" libertarios condiciona la contraofensiva de un Gobierno que busca recuperar la iniciativa estratégica.

Día 988 editorial JF Foto: NET TV

Para Milei agosto fue una paliza. Lo sintetizamos en una columna pasada con el título irónico sobre que ya no farmeaba aura. Es decir, había perdido el apoyo popular y las tácticas de controlar la agenda pública con insultos y barbaridades dejaban de dar resultado. Todo bajo el telón de fondo de una situación económica que se vuelve dramática para la mayoría de hogares argentinos. 

Sabido es que Milei pasó el mes recluido en Olivos, no escuchaba a nadie y prácticamente había perdido el control. Mientras tanto, el Gobierno avanza a los tumbos intentando atajar los penales que le patea la oposición. Morosidad, cierre de pymes, la ley de Financiamiento Universitario que no se cumple aún con fallo de la Corte, ajustes en ciencia y con la llamada ley de extranjerización de Tierras, artistas que no se habían posicionado nunca políticamente hicieron gala de su oposición al Gobierno. 

Terminan los idus de agosto y Milei intenta recuperar la iniciativa estratégica y la agenda perdida. Durante todo este mes se discutió lo que quiso la oposición y en los términos de la oposición, eso es con lo que quiere terminar Milei, ¿Podrá?

Según Sun Tzu, si un ejército pierde un combate pero mantiene su estructura, la derrota no es definitiva. Para recuperar la iniciativa, el texto de El arte de la guerra rechaza el choque directo contra quien acaba de vencer. 

La estrategia exige replegarse, ocultar las intenciones y manipular la percepción del oponente. Mediante la simulación de una debilidad extrema y la oferta de pequeñas carnadas, se incita al rival de esta manera a confiar demasiado en su triunfo y avanzar sin precaución. Cuando la codicia desorganiza sus filas en un terreno desfavorable, la fuerza replegada ataca en el punto menos protegido, recuperando el control estratégico al hacer que el vencedor tropiece con su propia soberbia.

La fatiga digital de Javier Milei: un informe revela la caída y el desgaste de la militancia libertaria en redes sociales

En otro clásico militar, en De la guerra, Carl von Clausewitz plantea que la recuperación del mando tras un revés responde a una lógica de tensión y desgaste. El autor sostiene que el vencedor no es infinitamente fuerte y que la persecución extendida erosiona sus recursos. La postura correcta ante la pérdida inicial es una retirada defensiva ordenada que absorba el impacto y estabilice la moral. A medida que el enemigo avanza, sus líneas de comunicación se estiran y su impulso decae hasta alcanzar el punto culminante de la victoria. En ese instante exacto de agotamiento del agresor, Clausewitz señala que la defensa debe transformarse de inmediato en una contraofensiva para arrebatarle el dominio al rival.

En el marco de la contraofensiva de Milei, se empezó a responder a los temas que se instalaron desde la oposición. El Gobierno planteó que la morosidad es un problema entre privados, dijo que muchos se endeudaron para comprar televisores para ver el Mundial y defendió a Marcos Galperín, dueño de Mercado Libre, quien había quedado en el medio de la polémica porque su app cobra tasas de interés de hasta el 1375% anual. 

La realidad es que se vendieron un 10% menos de televisores en la previa a este Mundial que en el de Qatar 2022 y hay más de 270% y 300% más de morosidad en las familias según veamos si se trate de las fintech o los bancos respectivamente. 

Según un informe del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE), el 53,7% de los argentinos encuestados atribuye directamente su endeudamiento a la necesidad de cubrir gastos básicos, incluyendo alimentos. Además, otro 23% agrega que se endeudó para pagar las facturas de los servicios. Probablemente, en este tema sea en el que el Gobierno hace más agua. De hecho, la oposición alcanzó los 133 votos para hacer tratar proyectos de ley sobre el tema el próximo miércoles 9 de septiembre junto a la prórroga de la emergencia en discapacidad. 

Donde sí anotó un gol el Gobierno fue ayer primero, en la media sanción de la Ley de Inocencia Fiscal II. La iniciativa fue aprobada en Diputados con 139 votos a favor y 100 en contra. Colaboraron con el Gobierno el PRO, la UCR y los partidos provinciales aliados (Salta, Tucumán, Misiones, Catamarca, San Juan y Neuquén) y un sector de Provincias Unidas. En la práctica permite ingresar al sistema dólares no declarados. Y segundo, logró darle media sanción a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Esa sesión terminó en un escándalo porque el peronismo denuncia que un artículo permite hipotecar las reservas. Se espera un fuerte debate en Senadores. 

Volviendo a Inocencia Fiscal, es interesante que para quienes no declararon sus ganancias en dólares o las tienen en el exterior, el Estado sí interviene para ayudarlos y quienes se tuvieron que endeudar para comer no encuentran ningún respaldo. Más que un Gobierno libertario es un Gobierno clasista. Se podría pensar que el Gobierno tiene un enfoque pragmático y que finalmente necesita dólares. También necesita que la gente consuma y que esté contenta para votarlo y sin embargo, eso no hace que ayude a los morosos. 

También en materia económica, el ministro Luis Caputo anunció una línea de crédito hipotecario. La medida es fondeada con dinero del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES para unos 18 mil hogares aproximadamente que tengan ingresos por 3,4 millones de pesos. Más allá de la medida, lo interesante es lo relativo a la batalla cultural en su anuncio. El ministro de Economía dijo en la conferencia de prensa textualmente: “Los créditos hipotecarios son una prioridad porque hacen a la justicia social, nada más justo que una persona que tiene trabajo, tenga acceso a una vivienda”.

Justicia social es una expresión maldita en el gobierno de Javier Milei. El presidente siempre dijo que ese término era “una aberración” porque presuponía un trato desigual ante la ley y un robo porque era sacar dinero de los impuestos de gente a los que se lo confiscaron, porque no lo donaron voluntariamente para dárselo a otros, con el objetivo de mantenerse en el poder. Esto sería lo que harían los gobiernos populistas de acuerdo a la mirada libertaria. ¿Pensará Milei que Toto Caputo roba el dinero del Fondo de la ANSES para quedar bien con 18 mil familias? Como dijeron algunos colegas: “Caputo se peronizó”.

Riccobene afirmó en +Perfil que Milei está "completamente solo en Olivos porque hubo una caída del 42% en las visitas”

Muy evidentemente el Gobierno está teniendo problemas en la comunicación y en la estructura interna. Es decir, está teniendo problemas en salir hacia afuera porque tiene desordenado su adentro. 

Volviendo a la teoría militar, para Sun Tzu el desorden tras una derrota es inevitable, pero hay que evitar el desorden extremo, donde las tropas pierden la disciplina y quedan expuestas a la destrucción total. Este desorden se provoca cuando no se ordena la división interna en el ejército. 

Sun Tzu aborda la disidencia interna no como un debate de opiniones, sino como una falla del mando letal que destruye la cohesión moral (Tao), que es el primer y principal factor indispensable para la victoria. Para el estratega y pensador chino, un ejército dividido en su interior está vencido antes de cruzarse con el enemigo. Sun Tzu advierte que gran parte de las fracturas internas no surgen desde abajo, sino por la incompetencia de la cúpula. Señala que un gobernante destruye a su propia fuerza cuando emite órdenes contradictorias, pretende manejar los asuntos militares con criterios civiles o interfiere en decisiones de terreno que desconoce. Esa ignorancia superior genera confusión entre los oficiales y rompe la confianza de las tropas. Cuando el ejército se vuelve confuso y sospecha de sus propios líderes, se abre la puerta para que los rivales externos aprovechen la quiebra interna y asesten el golpe definitivo.

Dentro del Gobierno, Santiago Caputo está perdiendo terreno frente a Karina Milei y los Menem que lo desplazaron para colocar al cineasta Santiago Oría al frente de la comunicación digital. Además, justo en ese plano se conectó con la detención de Fernando Cerimedo, uno de los dueños de La Derecha Diario e impulsor de granjas de trolls que apoyaban al Gobierno. Varios analistas mostraron la caída de fuerza de Milei en las redes tras la detención de Cerimedo. 

Esta lucha interna evidencia que hay dos líneas dentro del Gobierno. Una encabezada por Milei, Karina y ejecutada por Oría que pretende acelerar en la curva. La vieja táctica probada de insultar a los periodistas de “mierda humana”, negar todo problema económico y mostrar videos en los que personas están asistiendo a teatros, restaurantes o shoppings para negar la caída en el consumo y la otra estrategia, que pretende hacer algún giro discursivo y político para ganar las elecciones. De hecho, antes del anuncio del ministro Caputo con respecto a la línea de créditos hipotecarios, se comenta que estuvo reunido con su sobrino, Santiago Caputo, preparando la conferencia de prensa. Con lo cual lo de decir el término maldito, “justicia social”, evidentemente fue una jugada preparada. 

La misma opinión parece tener Patricia Bullrich dentro del Gobierno y los comunicadores oficialistas Luis Majul y Esteban Trebucq. Parece haber una suerte de reedición entre halcones y palomas del PRO pero en La Libertad Avanza. Está todo tan corrido a la derecha que Bullrich ahora es paloma y Larreta un “zurdo comunista” en palabras del propio Milei. 

Es interesante, porque en una entrevista en Clarín, Bullrich contestó que si tuviese que elegir un compañero para jugar al truco, lo elegiría a Santiago Caputo. Dudoso sería que Bullrich no haya enviado una señal con esa respuesta. Evidentemente, hay un proyecto de mileísmo sin Milei para un futuro. Tal vez esto es lo que hace que sea difícil encadenar una contraofensiva exitosa. 

Doblete clave para Milei en Diputados: el oficialismo resistió los cruces y se llevó la media sanción para el BCRA y la Inocencia Fiscal II

Tanto Sun Tzu como Clausewitz desaconsejan enfrentar al adversario inmediatamente luego de ser derrotado. Ambos plantean que hay que replegar a terreno firme, ordenar la tropa, restablecer el orden de mando y esperar que se desgaste el atacante lo suficiente como para volver a contraatacar. Milei hace todo junto mientras su ejército sigue profundizando su división. ¿Esto significa que está derrotado? Para nada, porque del lado de enfrente tampoco hay total claridad, aunque algunas dudas se vayan despejando pero aún no lo suficiente.

En el peronismo, La Cámpora dejó de amenazar con romper y todo parece ir hacia unas PASO para elegir candidato. Se habla de Kicillof, Massa, Uñac y Zamora por ahora. Además, en general todos plantean que hay que extender el frente al cordobesismo, el socialismo santafesino, los radicales sin peluca y hasta sectores disidentes del PRO ¿Tendrán en mente a Larreta? Por ahora, no hay claridad en qué se va a hacer con los gobernadores que acompañaron a Milei, como Jaldo, pero hay analistas como Jorge Asís que dicen que con el pasar de los meses se los incluiría reconociendo que solo apoyaban al Gobierno porque estaban protegiendo a sus provincias. 

La oposición avanza como una turba desorganizada pero masiva, con el viento a favor y con un solo mandato: evitar que el Gobierno elimine las PASO, votar a favor de ese proyecto, sería la única traición imperdonable entre ellos. 

Veremos cómo se desarrolla este capítulo central de la previa a las elecciones del año que viene. 

Producción de texto e imágenes: Matías Rodríguez Ghrimoldi

 

MEG/LT