Esteban Cichello: "Las Malvinas son una causa en Argentina, un ingrediente que no existe en el Reino Desunido"
El especialista argentino radicado en el Reino Unido, Esteban Cichello, analizó el clima político británico, la falta de interés de la sociedad isleña e inglesa en el conflicto del Atlántico Sur y la oportunidad estratégica que se le abre a la Argentina en el tablero internacional. Según Cichello, la debilidad del gobierno laborista de Keir Starmer, sumada a la influencia clave de Estados Unidos y a los alineamientos globales, configuran un escenario único para transformar la causa Malvinas en una verdadera política de Estado a largo plazo.
En una conversación profunda con Jorge Fontevecchia, en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), el analista e historiador argentino Esteban Cichello —radicado en el Reino Unido y con un amplio conocimiento del terreno tras haber visitado las islas en cinco oportunidades— traza un diagnóstico crudo y pragmático sobre el presente de la causa Malvinas. Lejos del apasionamiento con el que se vive el reclamo de soberanía en nuestro país, Cichello sostiene que para la sociedad británica del actual «Reino Desunido» el archipiélago está completamente fuera del radar, relegado por urgencias domésticas como el empleo y la economía.
Desde esa lectura, la retórica intransigente de Londres no es más que una maniobra de supervivencia de un gobierno laborista debilitado que busca cazar votos de la derecha en un clima preelectoral. Sin embargo, para la Argentina se abre una ventana estratégica inédita: la crisis de legitimidad en el Reino Unido, combinada con el protagonismo de Estados Unidos como actor determinante en el equilibrio global y la necesidad de sostener una política de Estado transversal en la Cancillería argentina, configuran un escenario oportuno para replantear la diplomacia y acercar posiciones de cara al futuro.
Esteban Cichello es filólogo, docente y políglota, reconocido globalmente por su impactante historia de superación personal que lo llevó, de crecer en la extrema pobreza, a enseñar en la prestigiosa Universidad de Oxford. Estudió Relaciones Internacionales y Ciencias Políticas en la Universidad Hebrea de Jerusalén, y posteriormente se formó en la Universidad de Oxford y en la Universidad de Salamanca. Es autor del libro autobiográfico titulado Las llaves de Raquel, dedicado a su abuela y enfocado en el poder transformador de la educación y la resiliencia.
Bueno, estamos en comunicación con Esteban Cichello, allí en Inglaterra. ¿Cómo cree usted que lo están viviendo o lo podrían interpretar los malvinenses, y cómo se interpreta a Malvinas desde su propia perspectiva?
Antes que nada, quiero decirle que estoy con usted, Fontevecchia, porque lo quiero y también por la intensidad y la eficiencia de su labor. Como veo, este es un Gobierno de alto rango diciendo: «Las Malvinas son y siempre serán británicas, así lo decidieron en un referéndum de 2013». Esos son los políticos en un tiempo anterior. Yo predije... A usted le predije que Keir Starmer iba a ser el primer ministro; hoy lo es. Y también ahora le di la fecha de la elección de Gran Bretaña: ahora en diciembre o en febrero, máximo. Entonces estamos en un ambiente preelectoral, si se quiere. Salieron todos a decir: «Las Malvinas no serán argentinas». Todos los políticos quieren cazar votos de la derecha. A la gente británica de este Reino Desunido le importa tres pitos las Islas Malvinas. No les importa a ellos; a ellos es pan y trabajo, nada más. No les interesa en absoluto.
¿Cómo lo está viviendo la gente allá?
Con total tranquilidad. Solo la prensa amarillista sacó a Argentina a la nueva guerra, pero esos son solo los amarillentos para atraer televidentes. El resto está muy tranquilo.
¿Y cómo imagina esas elecciones que usted, como ya dijo, presagió? En esta situación que nos va contando que va a suceder, ¿cómo cree que esas nuevas elecciones afectarán en algo, o el tema Malvinas está absolutamente fuera del radar y nos interesa a nosotros, a los argentinos, pero no a los ingleses?
Este es el momento justo. Esta jugada, quien la haya pensado, cae en el momento justo. Este Gobierno que hay aquí en el Reino Unido no tiene legitimidad. Starmer ni siquiera era candidato a primer ministro, no fue elegido. No tiene legitimidad y es el último gobierno laborista por muchos años más. Van a perder olímpicamente. Si hay elecciones hoy, con el 34% gana la derecha. Entonces, no solamente pertenece al Partido Laborista, sino que es una coalición —perdón la palabra— del zurdaje más extremo hasta islamistas en el Gobierno y gente de centro. Entonces, van a perder las elecciones. Es el momento justo. Todos los vientos están a favor. El laborismo está en el Gobierno de Gran Bretaña, Trump está en el Gobierno de los Estados Unidos y hay un Gobierno... No sé si decir un Gobierno liberal, pero un Gobierno que acertó. Podría haber acertado también otro Gobierno que no sea liberal en Argentina con una política de Malvinas que creo que es la correcta.
Brasil tomó posición sobre el conflicto entre Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas
Cuéntenos su propia visión de qué es lo que debería suceder. Habiendo viajado como pocos a Malvinas —cinco veces—, estando allí con una trayectoria impecable en el Reino Unido y siendo argentino, a su juicio, ¿qué sería lo ideal que sucediese a futuro desde el punto de vista de la Argentina para tratar de acercar la posibilidad de que las Malvinas vuelvan a ser argentinas algún día?
Bueno, tiene que ser una propuesta no solamente del Gobierno presente, sino de los Gobiernos futuros, sean liberales, peronistas, del PRO o de cualquier bandera política que tengan. Tiene que ser una política de Estado: la alineación siempre con los Estados Unidos. No sé si usted fue a un bazar e intencionalmente rompió un jarrón, Fontevecchia. Aquí quien inició todo este problema fue Estados Unidos en 1831, cuando bombardeó, medio jugando y medio no, al asentamiento de Luis Vernet. En el 31. Los ingleses llegaron en el 33. Se paga. Estados Unidos hizo el lío; Estados Unidos lo tiene que resolver. Gran Bretaña hace lo que finalmente Estados Unidos quiera. Estados Unidos tiene el cuchillo que corta la torta, y esto es económico. Entonces, lo que veo ahora es que Gran Bretaña no va a confrontar a los Estados Unidos militarmente. Si Estados Unidos quiere, puede reconocer la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. Hay un precedente: Trump reconoció la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán unilateralmente. Lo reconoció. Quiso con Groenlandia, pero el Gobierno danés no lo dejó. Es muy posible que Estados Unidos se alinee con Argentina, pero depende mucho de Argentina, y que le diga: «Bueno, Argentina me permite a mí, Estados Unidos, construir una base conjunta, construir una fuerza integrada». Una base conjunta es de dos países soberanos. Entonces, Argentina le permite una base y ya está. Nunca va a haber una confrontación militar entre el Reino Unido y Argentina. Por eso creo que el acercamiento a Estados Unidos es clave. Es clave. Fantásticamente, no sé si los astros están alineados para Argentina, hace dos horas exactamente, en el Parlamento británico, Miliband, que es el ministro de Relaciones Exteriores, decretó por un decreto del Gobierno actual sanciones. Estados Unidos va a reaccionar en las próximas horas a esta sanción. Hace unos minutos retiraron al cónsul británico de Jerusalén. En Estados Unidos hay legislaciones de los Estados que ellos mismos pueden poner sanciones. Por ejemplo, el estado de Florida es el primero que va a poner sanciones al Reino Unido. Entonces ya vemos una fricción que juega a favor de Argentina, una fricción con los Estados Unidos que juega a favor de Argentina, y yo creo que es el momento justo. Dos ministros —no son ministros de bajo rango, son ministros de Soberanía que mantienen la coalición gubernamental actual y la futura— israelíes llamaron al reconocimiento de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. Porque tenemos elecciones ahora en dos meses también en Israel. Entonces, yo creo que es fantástica la jugada del Gobierno actual. Y creo que si se quieren recuperar las Islas Malvinas, hay que tener cuidado, ser consecuentes, y esto es una batalla. El bolsillo duele; les duele a los británicos, le duele a todo el mundo. Nada más tenemos ese ingrediente, que es, si se quiere más, la acción argentina. Las Malvinas son nuestras históricamente y nos duelen en el alma. Ese ingrediente no existe aquí en el Reino Desunido.
Esteban, y en este Reino Desunido, si gana la derecha como usted indica que va a suceder, ¿puede ser que este desalineamiento y fricciones entre el Reino Unido y Estados Unidos cesen y haya un mayor alineamiento entre un Gobierno de derecha en el Reino Unido y Trump en Estados Unidos?
Usted es un buen analista, por eso ahí está la pregunta que no se puede responder. ¿Por qué? Porque quien va a ganar las elecciones con un 34% es Farage. Farage, del Partido Reformista. Y es muy amigo de Trump, muy amigo de Trump. Entonces, aquí tenemos un asunto: las Islas Malvinas fueron el trofeo de la derecha, las ganó Margaret Thatcher. Margaret Thatcher, cuando era impopular... Es el trofeo del Partido Conservador. Entonces, si el gobernante determinante tiene que contestar antes de que se vaya el Gobierno, las elecciones serán antes... Por lo que yo siento socialmente, máximo en febrero. Todo va a ocurrir en este periodo. Será ahora.
Quiero agradecerle la predisposición que siempre tiene para nosotros.