El desgaste del oficialismo

Gabriel Katopodis: “Los pibes se desencantan con Milei porque uno de cada dos están endeudados y muchos desempleados”

El Ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires expuso cuales son las consecuencias de la gestión Milei a más de tres años de su elección y aseguró que "el rumbo y los resultados de este plan no son los que necesita la Argentina".

Gabriel Katopodis Foto: Agencia Na

Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires y exministro de Obras Públicas de la Nación, cuestionó duramente la decisión del Gobierno de Javier Milei de paralizar la obra pública y advirtió sobre sus consecuencias económicas y sociales. “Van a ser tres años sin obra pública. Obra pública cero en la Argentina”, sostuvo durante la entrevista en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), donde también señaló el deterioro de las rutas, la pérdida de empleo y la falta de inversión en infraestructura.

En diálogo con Jorge Fontevecchia, Katopodis también trasladó su análisis al escenario político y electoral. Consideró que “este plan está roto” y que los resultados económicos están generando un creciente malestar social, especialmente entre los jóvenes. En ese sentido, vinculó el desencanto con el Gobierno con el endeudamiento, el desempleo y la pérdida de poder adquisitivo: “Uno de cada dos pibes están endeudados”, afirmó.

Gabriel Katopodis es un dirigente político argentino, fue intendente del Partido Bonaerense de San Martín entre 2011 y 2019, donde construyó su principal base territorial. Se desempeñó como Ministro de Obras Públicas de la Nación durante la presidencia de Alberto Fernández, con un rol central en la ejecución de infraestructura en todo el país. Ahora, en la provincia de Buenos Aires, pasó a ocupar el cargo de Ministro de Infraestructura y Servicios Públicos. 

Probablemente Gabriel sea la persona que más autoridad tiene para hablar de la carencia de obra pública. Él tuvo a cargo la obra pública durante el gobierno anterior, tiene a cargo la obra pública en la provincia más poblada de la Argentina, que es la provincia de Buenos Aires. Es su especialidad, así que lo estamos llamando dado que el tema de las rutas, el tema de la desatención a todo nivel de infraestructura, es una de las características de este país. Pero hay incluso denuncias respecto a la utilización de fondos destinados específicamente, como por ejemplo el impuesto a las naftas, que no se utiliza. Pero bueno, dejamos que lo explique Gabriel, que lo conoce mejor. Te escuchamos con atención, Gabriel. Muy buenos días.

¿Qué tal? Bueno, es algo que venimos denunciando desde el primer día. Van a ser tres años sin obra pública. Obra pública cero en la Argentina. Eso es muy grave por el estado de las rutas, por la falta de infraestructura hídrica frente a El Niño, porque destruye empleo, pero fundamentalmente porque no permite que Argentina, que es un país de esta extensión territorial, pueda desarrollarse. En cualquier lugar del mundo, la obra pública es necesaria. Es así en la Argentina y en cualquier rincón de la región. Y aquí Milei ha decidido que no se haga obra pública, lo cual, por supuesto, es muy, pero muy grave. Y mucho más grave cuando les ha quitado los recursos a todos los argentinos para reparar esas rutas o para realizar esas obras contra las inundaciones. Cada vez que cualquiera de los que nos está escuchando carga el tanque de nafta, un tercio es el impuesto a los combustibles. Es un acuerdo de más de 40 años: con esa plata los gobiernos reparan rutas, iluminan rotondas y además hacen obras contra las inundaciones. Esos fondos fueron, de alguna manera, tomados por el Gobierno nacional, utilizados no sabemos muy bien para qué. Entendemos que están en plazo fijo o en bono, pero no en la obligación y en el destino que por ley deberían haber tenido. Y hoy el resultado es que nos cobran los impuestos, se quedan con esa plata y las obras no se hacen.

Escuchaba el otro día qué consecuencia había eso. Escuchaba a un economista que decía con agudeza: si uno hace cero presupuesto para los hospitales, dura un día; si uno hace cero presupuesto para la educación, dura tres meses; si uno hace cero presupuesto para la obra pública, dura tres años. Porque, obviamente, hay una amortización de obras construidas en el pasado, mientras que la educación y la salud pública es inversión corriente. Hay un punto a partir del cual se hace insoportable. Estamos llegando a ese punto. Esos tres años ya hacen que las rutas sean intransitables o que esta actitud de cero obra pública sea imposible de sostener.

Sí, absolutamente. Pero además de que se hace insostenible, no es inteligente. No es inteligente porque la obra pública genera empleo. Se han destruido 200.000 puestos de trabajo, porque además reactiva la economía, porque cada peso que se pone en obra pública multiplica por dos o por tres, por la cadena, por cómo se vincula con distintos sectores de toda la cadena de la construcción. Pero fundamentalmente porque había obras que estaban al 70%, al 80% y que con un esfuerzo pequeño se podrían haber terminado, y hoy quedaron a poco. Son obras absolutamente obsoletas. Con lo cual, terminar esas obras, volver a poner en valor las rutas que quedaron abandonadas después de tres años de este parate, nos va a costar muy, pero muy caro a todos los argentinos. Con lo cual, tampoco hay un ahorro. No es que nos estamos ahorrando recursos, sino que todo eso nos va a salir muy caro a los argentinos cuando tengamos que poner en valor las rutas o cuando tengamos que terminar esas obras que quedaron allá abandonadas en 2023.

Gabriel, vos hiciste un posteo donde decís: “El presidente está cada vez más solo, aislado y diciendo incoherencias peligrosas para el país”. Te saco de la obra pública y te llevo ahora a la política general. Háblame un poco de cómo imaginás el escenario electoral en función de esto que decide el presidente para el año próximo, tanto a nivel nacional como en tu provincia.

Me parece que hay una comprensión general, mayoritaria hoy en la sociedad, de que este plan está roto, de que no tiene arreglo. Que el modelo y el plan que vienen ejecutando desde el primer día no responde a ninguna locura ni a ningún mal humor coyuntural, sino a un plan, a un modelo, a una convicción con la que ellos vinieron a administrar este país. Pero el punto es que los resultados son muy, pero muy malos y, en el medio, la gente hizo un gran, gran esfuerzo y un gran sacrificio y no volvió nada. Y eso se expresa con datos muy claros, en el sentido de 12 meses consecutivos de destrucción del empleo formal privado. Nunca visto en los últimos 30 años. Caída del consumo en picada, sin ningún tipo de reacción. La mitad de los argentinos endeudados, uno de cada dos jóvenes endeudados. El peso de los servicios, de lo que paga la gente en servicios, de la luz, del gas, pero también del transporte, se han duplicado y definitivamente están asfixiando el bolsillo. Y no es que esto se está subsanando, no es que estamos entrando en una curva de mejora ni estamos en una transición para un momento de mayor reactivación y de mayor desarrollo. Definitivamente, todos los indicadores de los últimos 30, 60, 90 días indican que esto va para peor. Que, de vuelta, el plan —lo decimos nosotros, pero lo dicen distintos sectores—, sectores que nos exceden partidariamente y muchos sectores que están vinculados con el Gobierno, que estuvieron hasta ayer muy cerca del presidente Milei y de Caputo, están manifestando que realmente el rumbo y los resultados de este plan no son los que necesita la Argentina.

¿Y cómo sigue? ¿Cómo te imaginás el escenario del año próximo?

Bueno, me parece que nosotros tenemos la responsabilidad de representar, de organizar la representación de buena parte de esa mayoría social que viene existiendo, que la vemos en plazas, que la vemos silenciosa, anónima, pero que existe, que por supuesto va a tener el año que viene —y esa es responsabilidad nuestra, no de la ciudadanía— una representación política. Poder poner en un canal político, en un cauce político, en clave de alternativa, de propuesta. ¿Qué es lo que queremos ofrecerle a los argentinos? Ayer estuvimos en la provincia de La Pampa con el gobernador Axel Kicillof y con el gobernador Sergio Ziliotto. ¿Qué estamos haciendo? Bueno, preocupados por El Niño, preocupados por los fondos que el Gobierno nacional no invierte en obras hídricas, pero también dialogando con otros gobernadores. Es lo que Axel viene haciendo, recorriendo el país, escuchando. Me parece que también hay una tarea nuestra de entender y de comprender, de alguna manera, cuál es la situación, la realidad, provincia por provincia, región por región, y poder entonces proponer un nuevo federalismo. Advertir que no hay una provincia que se pueda salvar, que no hay un sector estratégico que pueda ser palanca, que definitivamente el 80% del empleo en la Argentina responde a los sectores fundamentales de la economía de nuestro país, pero que están absolutamente destruidos, con los motores apagados. Estamos hablando de la industria, del comercio. Los únicos sectores que medianamente tienen algún resultado producen apenas entre el 15 y el 20% del empleo, y eso definitivamente es lo que no necesita la Argentina.

Gabriel, hoy el gobernador hizo un texto en X, a cuatro años del intento de asesinato de Cristina Kirchner, en donde además remarcaba su prisión. Me gustaría tu reflexión respecto de la posible unidad del peronismo, cómo resolver el conflicto entre los distintos sectores, los sectores que integran el peronismo, de cara al año próximo.

A cuatro años del atentado a Cristina Kirchner, Kicillof denunció que el ataque "sigue impune"

Y dos comentarios. El primero es: habíamos resuelto los argentinos un pacto y un consenso fundamental, que es que ninguna disputa, ninguna diferencia política, a partir del 83 para acá, habíamos acordado, no se iba a dirimir con violencia. Bueno, eso se rompió gravemente. Se rompió con ese atentado y, por supuesto, excede la figura de Cristina, la figura del espacio partidario que nosotros representamos, y tiene que ver con la democracia y con la vida de nuestra sociedad. Por eso no podemos dejar de exigir que, además de los autores materiales, necesitamos que la investigación y la información lleguen a toda la sociedad de manera clara sobre cuáles fueron los móviles, quiénes estuvieron atrás, en qué contexto se dio este atentado. Me parece que, por otro lado, te decía dos cosas. Lo segundo: estamos empezando a dar los primeros pasos, acuerdos básicos, los primeros acuerdos que necesitamos para encaminar y construir esa representación que yo te decía. El primer acuerdo tiene que ver con los candidatos. Nuestro espacio, nuestra fuerza política, los va a elegir la gente y no van a ser el resultado de ninguna lapicera ni de ninguna rosca. Si queremos ampliar al peronismo, si queremos construir una fuerza que exceda al peronismo, que sea participativa, que sea abierta, que sea amplia, definitivamente esa decisión tiene que quedar en manos de la ciudadanía y de los ciudadanos de a pie. Por otro lado, me parece que estamos trabajando para poder ofrecerle a los argentinos una alternativa. No es cierto que tenemos que vivir así, podemos vivir mejor. La Argentina tiene una gran oportunidad hacia adelante. Hay un cambio geopolítico que vos venís trabajando desde hace mucho tiempo, hay un cambio tecnológico, hay un cambio en la matriz de producción cultural. Eso nos da nuevamente una oportunidad como país, como nación, que no la podemos desaprovechar. Ahora, queremos que esa oportunidad quede para los argentinos, queremos que los buenos trabajos bien pagos queden acá, en la Argentina. Con Milei, esas oportunidades se van afuera y lo vemos todos los días. Entonces, por supuesto que tenemos que trabajar con mucha seriedad porque la vara está bien alta y la gente nos va a exigir mucha responsabilidad a la hora de hacer las propuestas para el futuro.

Y en la provincia de Buenos Aires, Gabriel, ¿cómo se resuelve?

Con una PASO. Hay muy buenos candidatos, muy buenos dirigentes. Axel tomó la decisión y tiene la decisión de ganarle a Milei y eso es una decisión que ordena, que convoca, que entusiasma, que genera mucha responsabilidad, pero también mucha participación. Lo estoy viendo. Me tocó estar en Mendoza, me tocó estar en Rosario, me tocó recorrer distintas localidades de la Argentina y ver que hay muchas más ganas y mucha más vocación por participar. Que no están esperando que nosotros le vayamos con el modelo cerrado, con el libreto cerrado, que quieren realmente tomar la palabra y discutir qué hacer con las economías regionales, cómo se construyen provincias y cómo se amalgama este federalismo, pero fundamentalmente cómo resolvemos los problemas cotidianos. El problema principal hoy de todos los argentinos es que la plata no alcanza, es que en la boleta de luz, de gas, en el costo del transporte, nos preguntamos por qué los pibes empiezan a desilusionarse de Milei. Bueno, hay una explicación muy práctica, muy concreta: uno de cada dos pibes están endeudados, el desempleo entre 18 y 25 años aumentó 5 puntos en los últimos meses y duplica la tasa promedio. Han pasado más de 1.300.000 ciudadanos que tenían cobertura o de obra social o de prepago de alguna mutual, han pasado al sistema público de salud porque han perdido el laburo o porque no pueden hacer frente a ese costo. La mitad de ese 1.300.000 son jóvenes. Entonces, definitivamente, la explicación de por qué los jóvenes se están desilusionando de este modelo y del plan de Milei, y de los resultados de Milei, tiene que ver con que para un pibe se hace cada vez más difícil conseguir laburo y poder llegar a fin de mes. Bueno, sobre eso es que tenemos que trabajar con mucha responsabilidad para ofrecer un camino cierto de cómo vamos a ir resolviendo esos problemas.

Gabriel Katopodis, muchas gracias. Te mandamos un abrazo grande y seguimos en contacto con usted.

LMM