Crisis empresarial

“Hoy el tejido productivo está como en el 2001”

Mauro González, presidente de la Confederación Federal PyME Argentina, advirtió sobre el cierre de empresas, la caída de la actividad y el deterioro del tejido productivo. Trazó un paralelismo con la crisis de 2001 y cuestionó la respuesta del Gobierno ante la situación económica.

Mauro González, presidente de PYME Argentina Foto: X (@MauroGonzalezAr)

La crisis del sector productivo argentino enciende nuevas señales de alarma. Mauro González, presidente de la Confederación Federal PyME Argentina y de la Confederación General Empresaria de la provincia de Buenos Aires, advirtió sobre el deterioro de las empresas, la caída de las ventas, la apertura de las importaciones y las dificultades para sostener la actividad. En diálogo con Jorge Fontevecchia en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), trazó un paralelismo con la crisis de 2001 y alertó sobre el impacto de la situación económica en el entramado empresarial.

González sostuvo que la pérdida de empresas y la falta de nuevos emprendimientos reflejan un problema estructural que trasciende a la industria y alcanza también al comercio y las economías regionales. Además, cuestionó la respuesta del Gobierno frente a la situación y advirtió que el debilitamiento del tejido productivo repercute directamente en el empleo y el consumo. “Hoy el tejido productivo está como en el 2001”, planteó al describir un escenario que, según señaló, requiere atención y respuestas.

Mauro González es un dirigente y empresario del sector textil que actualmente se desempeña como presidente de la Confederación Federal PyME Argentina y presidente de la Confederación General Empresaria de la provincia de Buenos Aires. Recientemente advirtió sobre una crisis crítica en el sector y estimó que en 2026 se culminará con unas 46.000 empresas cerradas.

Ustedes acaban de lanzar un comunicado: las empresas vuelven a encender la luz de alarma y la crisis empieza a golpear el tejido productivo. Supongo que la palabra "tejido" también, freudianamente, le jugó a usted por su capacidad textil. Decía quien lo presentó, el locutor, la cantidad de pymes que se supone que iban a cerrar este año. ¿Está peor la situación en 2026 que en 2025 y, en ese caso, por qué?

La situación es dramática. Hoy estamos trazando un paralelismo con la crisis de 2001, como para que uno empiece a tomar dimensión de esta problemática. La cantidad de concursos y quiebras de las empresas está rozando las 226 empresas por cada 10.000 que hay en Argentina: hoy están pidiendo concurso o la quiebra. Esto viene de una cascada de acontecimientos que comenzaron en 2023, con la pérdida de stock en las empresas, la caída en la actividad económica, la caída en las ventas y la apertura indiscriminada de las importaciones. Todo esto fue generando un escenario muy dramático. ¿Por qué digo dramático? Porque el presidente habla y dice que en Argentina y en el mundo cierran y abren empresas. Lo que no dice el presidente es que nuestra tasa es negativa. El último año registrado, que es 2025, tenemos una caída de 12.800 empresas que han cerrado. Entonces, el escenario es muy dramático y no tiene fin: es un abismo en el que vemos caer todos los días. En principio, teníamos la caída en la actividad; después se sumó la persecución de ARCA, porque hay que decir que hoy está persiguiendo con embargos exprés y ejecuciones totalmente indiscriminadas. Se empieza a cortar la cadena de pagos. Esto es lo que hoy refleja un poco la caída de las empresas y el cierre de aquellas que están concursando o en proceso de quiebra. Este escenario lo único que genera es un dramatismo aún mayor. Vuelvo a insistir: tenemos que trazar un paralelismo con el tejido productivo de 2001.

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Comparemeló con el 2001. El 2001 duró todo un año la crisis, hasta que finalmente logró comenzar a recuperarse a fines de 2002 y comienzos de 2003. Pudieron decir: viene Lavagna a mitad de 2001, empieza un proceso de recuperación que se consolida antes del proceso electoral de 2003. Es decir, Néstor Kirchner asume ya con una economía en crecimiento. Aquí, al revés, en lugar de los 12 meses que tardó la crisis de 2001-2002 en dar vuelta la situación, llevamos 35 meses y 35% de inflación. ¿Cómo compara esta situación con la de 2002?

Una economía puede recuperarse de una caída coyuntural, pero cuando empieza a perder empresas y, al mismo tiempo, deja de generar nuevas empresas y nuevos emprendimientos, lo único que estamos viendo es que estamos frente a un problema mucho más profundo. Se debilita el tejido productivo nacional. Y no es solamente la industria: es el comercio, son las economías regionales. No estamos diciendo que hoy estamos frente al nuevo 2001. No es eso, pero sería responsable hacer una comparación lineal. Lo que estamos diciendo es que existen señales de deterioro en el sector empresario en la Argentina, que ya sufrió otras crisis, y que las empresas están siendo afectadas y la situación se debe profundizar en su análisis. Porque atrás de cada empresa hay trabajadores. Y los trabajadores son los que consumen y mueven la economía. Entonces, en este escenario estamos ante un gobierno totalmente abstraído de la situación real de la economía y de la producción argentina, de los diferentes sectores productivos.

Entiendo perfectamente.

Es un escenario que no beneficia para nada a la sociedad en su conjunto. Entonces, vuelvo a decir: cuando escuchamos a un presidente, que es la referencia máxima de nuestro país, decir mentiras, porque el presidente dice mentiras, vemos que no es real lo que él menciona. La gente la está pasando mal. Los trabajadores tienen que tener dos, tres o cuatro empleos para poder comer. Y eso es lo que va deteriorando el tejido productivo nacional y el tejido social. Vuelvo a insistir en esto, Jorge: no digo que estemos en 2001, pero los paralelismos se empiezan a trazar. Son señales de alerta que se tienen que tomar en cuenta. Si el Gobierno no las toma, las debe tomar la sociedad. Tenemos que ser lo suficientemente responsables para tomar esta situación con la gravedad que se merece.

Mauro, muchísimas gracias. Seguimos en contacto y a disposición cuando haya que comunicar lo que sea oportuno que la sociedad conozca.

Muy gentil. Un abrazo grande, Jorge.

LMM