Los 18 meses en duda

¿La reforma de la Carta Orgánica del BCRA tiene el objetivo de usar el oro y las reservas para endeudarse?

Fernando Morra cuestionó el alcance de los nuevos anuncios económicos y advirtió que la actividad atraviesa un estancamiento que contradice la promesa de los “18 mejores meses”.

Fernando Morra Foto: CeDoc

En Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), el economista Fernando Morra analizó los nuevos anuncios del Gobierno en materia de crédito hipotecario y los vinculó con las dificultades que atraviesan la construcción, el comercio y la industria. Según explicó, la decisión de utilizar recursos públicos para impulsar el financiamiento representa una “aceptación de una derrota”: el mercado, por sí solo, no logró resolver el problema del crédito hipotecario.

Morra cuestionó además el alcance de la medida y sostuvo que su impacto será limitado frente a la magnitud del déficit habitacional y de los problemas que atraviesa la actividad económica. En ese contexto, advirtió que los anuncios del Gobierno empiezan a adquirir un sentido electoral, mientras la promesa de los “18 mejores meses” de la economía parece alejarse de la realidad que enfrentan empresas, comerciantes y familias argentinas.

Fernando Morra es licenciado y magíster en Economía por la Universidad Nacional de La Plata, donde también ejerce como docente. En la gestión pública ocupó el cargo de secretario de Política Económica entre enero de 2021 y julio de 2022, durante la gestión de Martín Guzmán bajo la presidencia de Alberto Fernández. Anteriormente fue subsecretario de Programación Macroeconómica y desempeñó funciones técnicas en el Banco Provincia y en el Ministerio de Economía de la Provincia de Buenos Aires.

Muy buenos días, Jorge Fontevecchia lo saluda. Fernando, tenemos que el ministro de Economía va a hacer anuncios hoy, después de, podríamos decir, desafortunados anuncios, como que “comienzan los mejores 18 meses de la economía argentina”, donde ya pasaron tres en el sentido contrario, o en su momento, el año pasado, con el "comprá campeón" con respecto al dólar. ¿Podríamos decir que estos anuncios que va a hacer hoy el ministro de Economía reflejan, de alguna manera, la necesidad de la economía argentina y la necesidad de hacer anuncios, porque las cosas no están saliendo lo bien que esperaban?

Buen día, Jorge, ¿cómo estás? Acaba de hacerlos el ministro a las 10, así que te actualizo el dato. Acaba de anunciar una línea de créditos hipotecarios en donde, básicamente, lo que está haciendo es poner al Fondo de Garantía de Sustentabilidad, el fondo que maneja la ANSES, para darle recursos a los bancos en forma de plazos fijos de largo plazo, para evitar el riesgo de descalce y que los bancos presten o generen créditos hipotecarios a una tasa más baja. Como vos bien decís, no quiero decirlo de una manera muy... parece un pequeño “plan platita”. Es decir, mi impresión es que la idea de que la actividad económica, y sobre todo la actividad de la construcción, tiene un problema que empieza a permear. Es un programa relativamente chico. Yo creo que hay varias novedades. La primera es que hay una política pública, es la aceptación de una derrota: el mercado no resolvió el problema del crédito hipotecario. Obviamente, el mercado de crédito es un mercado complejo y hay una política pública del Gobierno. Es decir, el Estado, con recursos del Estado, va a tratar de resolver el problema. La segunda cuestión es qué impacto puede llegar a tener esto: estamos hablando de 2 billones de pesos, más o menos para entre 16 mil y 17 mil créditos hipotecarios. Como para tener órdenes de magnitud, el déficit habitacional en Argentina son más o menos un millón de personas, con lo cual esto no va a resolver el problema habitacional. Segundo, en general, el déficit habitacional más importante está en personas que no son sujetos de crédito, con lo cual tampoco va a llegar a los que más lo necesitan, y recordemos que estos van a ser fondos públicos. Tercero, el Gobierno cortó prácticamente todos los programas de vivienda que teníamos, con lo cual tampoco es esperable... O sea, está sustituyendo algo que eventualmente el Gobierno cortó porque no quiere invertir. Lo último son los órdenes de magnitud: estamos hablando de un programa que puede llegar a ser más o menos entre el 1% y el 2% de la construcción residencial, si todos los créditos van a vivienda nueva, que no lo creo, y algo así como medio punto de la construcción total. Del PBI puede llegar a ser el 0,2%, con lo cual, de nuevo, es una gota de agua en el mar del problema más grande de la actividad económica, de la industria, de la construcción y del comercio. Creo que no va a tener un impacto...

¿Pero vos creés que es el único anuncio o que es una serie de anuncios que el ministro de Economía pretende hacer en estos días?

Yo creo que ya estamos entrando en una dinámica electoral y, de alguna manera, se están empezando a ver este tipo de anuncios. El primero fue con los créditos escolares. El mismo ministro lo dijo en la conferencia de prensa: la idea es que los desarrolladores tomen crédito en dólares para generar actividad económica y que después, del lado de la demanda, esté el FGS. Según el ministro, el único problema que ve en la producción es el riesgo electoral. Yo le diría que revise muy bien, porque me parece que, si uno habla con cualquier persona de la construcción, el problema de lo que los economistas llamamos precios relativos, de lo caro que está construir en dólares, es el problema de primer orden. Mi impresión es que en los créditos, si aparecen y si consiguen sujetos de crédito —recordemos que también hay un problema de la economía y hay un problema de mora muy importante—, posiblemente sea mucho más barato comprar una vivienda ya construida que construir una nueva vivienda, con lo cual, en principio, es un diagnóstico un poco raro el que tiene. Pero sí creo que es en sentido electoral: hay una sensación de que la actividad económica no está resultando lo que esperaban, que el programa no está pudiendo resolver esa dimensión, y creo que esta serie de anuncios van en esa línea, sí.

Nuevos créditos hipotecarios: cuánto habría que pagar de cuota y qué ingreso familiar se necesita

A eso iba, me parece que este anuncio que vos mencionás es parte de un proceso en el que, como vos decís, es insignificante respecto de la necesidad de acercar el discurso de los “18 mejores meses” a algo, por lo menos, que sea un poco mejor. Por el contrario, en los últimos tres meses, lo que viene indicando el funcionamiento de la economía es que la economía está empeorando. ¿Cuál es tu pronóstico de cómo termina el año y cómo sigue el año electoral?

Hay una cuestión importante: en principio, no se ven de acá a fin de año grandes problemas desde el punto de vista de la actividad económica; hay un estancamiento suave, por así decirlo. Lo único que puede llegar a acelerar la dinámica... Como todos sabemos, en Argentina el gran problema arranca con el dólar: si el dólar se desestabiliza, se acelera la inflación, caen los ingresos y cae el consumo. Yo creo que el Gobierno está viendo este problema también. Es decir, está movilizando recursos públicos para tratar de contener ciertas actividades que claramente no están arrancando, pero además está tomando medidas, o está proponiendo medidas, para tratar de conseguir los dólares que va a necesitar el año que viene. Esto creo que ya lo charlamos alguna vez. Mi impresión es que la reforma que hoy va a discutir el Congreso sobre la Carta Orgánica del Banco Central es, vamos a llamarlo así, un tiro por elevación para conseguir dólares el año que viene. Si se reforma la Carta Orgánica, el Banco Central va a poder poner en garantía sus reservas para endeudarse. Eso es bastante claro en la Carta Orgánica y creo que es lo que va a buscar el Gobierno en los próximos meses: va a tratar de aprobar la reforma de la Carta Orgánica para poder apalancarse con oro o con las reservas que tenga disponibles para conseguir dólares el año que viene, para no tener un salto cambiario camino a las elecciones que pueda ser de alguna manra la estocada para un problema serio electoral.

O sea, corolario: es una serie de anuncios que son un síntoma de que finalmente el anuncio de los 18 mejores meses no se está cumpliendo.

Yo creo que no tenemos que decírselo a la gente. En el comerciante y en la calle, en general, hay una sensación de que, si bien no es una situación crítica, francamente la economía no se está moviendo al ritmo de las expectativas de los 18 mejores meses o de estar en un pico de actividad económica, y eso el Gobierno creo que lo está empezando a observar. Además, como sabés, en estos días hubo muchas discusiones respecto de los problemas que tiene un conjunto importante de las familias argentinas respecto del crédito, con lo cual la sensación es de una tasa de mora muy alta, un comercio que no arranca, una construcción a la que también le cuesta y una industria manufacturera que tiene muchos problemas respecto de la apertura económica. No parecen ser los mejores 18 meses, por lo menos para una parte muy importante de la Argentina.

¿Y hay posibilidades de que se revierta esa situación y que se noten mejoras hacia fin de año y comienzos del próximo año electoral?

Yo no veo de qué manera la industria, la construcción, el comercio y los ingresos de las personas vayan a mejorar en un proceso donde el Gobierno, cada vez que ve un problema, hace un ajuste fiscal. Creo que sí estamos viendo formas de aliviar la restricción fiscal financiera. Si uno mira el anuncio de hoy, es un anuncio donde, básicamente, el Gobierno va a usar recursos públicos financieros que no afectan el déficit fiscal, pero son recursos públicos de cualquier manera, para tratar de empezar a empujar la actividad. Lo mismo pasa con los anuncios que vimos hace algunos días con las licitaciones de obras públicas. Recordemos que esas licitaciones tuvieron un problema: básicamente, las constructoras le dijeron: “Nosotros no podemos poner plata, no tenemos los recursos suficientes para hacer las obras”, y apareció el BICE. Es decir, hay recursos públicos asignados financieramente porque lo que no quiere mostrar el Gobierno es gasto público. Pero si yo te digo que estamos poniendo plata que estaba en depósitos y que va a ir a hacer autopistas o rutas para tratar de movilizar la obra pública, y ponemos plata para tratar de movilizar la construcción privada, bueno, de alguna manera eso también es gasto. Es gasto financiero, pero es gasto al fin.

Fernando, muchísimas gracias. Te mandamos un abrazo y nos mantenemos en contacto como siempre. Muy gentil.

Gracias a vos.